Adquisición y desarrollo del lenguaje
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Título del Test:
![]() Adquisición y desarrollo del lenguaje Descripción: Repaso tema 4 |



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La función imaginativa, según Halliday, se refiere al uso del lenguaje para crear juegos y actividades lúdicas. V. F. La entonación, es un indicio prosódico importante que ayuda a la segmentación del habla. V. F. Los niños utilizan la prosodia solo para expresar emociones, no intenciones. V. F. El bebé nace con la capacidad de percibir y discriminar los sonidos del habla. V. F. Los niños señalan solo para pedir objetos. V. F. Los niños que señalan antes, aprenden antes a decir la palabra correspondiente. V. F. Los niños aprenden a hablar de forma independiente, sin necesidad de interacción social. V. F. La prosodia de una oración, puede cambiar dependiendo del estado emocional del hablante. V. F. La capacidad de seguir la mirada del interlocutor, contribuye al desarrollo del vocabulario. V. F. A los 15 meses, los niños pueden detectar si una acción le gusta o no al interlocutor a través de la prosodia. V. F. Las funciones comunicativas que describe Halliday, se limitan a pedir objetos o acciones. V. F. En la función imperativa, el interlocutor actúa como un medio para alcanzar un objetivo. V. F. Los bebés, dejan de percibir ciertos contrastes fonéticos conforme crecen y se exponen a su lengua materna. V. F. La propiedad del gesto de señalamiento, de focalizar la información lingüística en el espacio, indica que tanto el lenguaje como su desarrollo es un hecho multimodal. V. F. Un mayor rango tonal y duración en la vocalización, indica una intención más fuerte, como una petición. V. F. El tono elevado y la entonación variable en el habla dirigida a los niños, capta mejor su atención. V. F. Las vocalizaciones no intencionales, suelen ser más breves y con más variación entonativa. V. F. Los adultos interpretan como intencionales las vocalizaciones del bebé, aunque no lo sean. V. F. Hablarle a un niño sobre el objeto que le interesa, facilita el aprendizaje de nuevo vocabulario. V. F. Cuando un niño comprende que su interlocutor tiene una intención distinta a la suya, ajusta su comunicación. V. F. Los turnos de habla en bebés, se consideran una forma primitiva de conversación. V. F. Hacia los 15 o 17 meses, los niños ya combinan gestos y habla. V. F. El balbuceo inicial, se compone mayoritariamente de sonidos difíciles de producir. V. F. El gesto de señalamiento, aparece entre los 9 y los 12 meses. V. F. El hecho de que un niño se sienta solo, mejora su capacidad de observar e interactuar. V. F. Existen evidencias, de que los niños menores de 6 meses, pueden discriminar entre lenguas, basándose solo en la información visual que proporcionan los gestos articulatorios que se hacen para producir palabras. V. F. Al principio, los niños combinan el gesto con palabras o vocalizaciones. V. F. Entre los 6 y los 9 meses, los niños aprenden a segmentar la señal continua del habla y desarrollan la habilidad de atención conjunta. V. F. Los niños que durante los primeros meses se encuentran más expuestos a situaciones contingentes, muestran un vocabulario más amplio a los 18 meses. V. F. El desarrollo motor, no es un factor relevante en la adquisición del lenguaje. V. F. Los niños integran la información visual y auditiva desde edades muy tempranas. V. F. El aparato auditivo del ser humano, está preparado para recibir sonidos de baja frecuencia antes de nacer. V. F. Los bebés, prefieren la voz humana y reconocen la voz de su madre desde el nacimiento o incluso antes. V. F. Las primeras vocalizaciones de los bebés, no tienen una intención comunicativa clara. V. F. El desarrollo del lenguaje, depende exclusivamente de la capacidad auditiva del niño. V. F. Todos los gestos de señalamiento, se realizan con la mano extendida. V. F. El término "adaptabilidad universal", se refiere al modo diferente en que los adultos utilizan el habla cuando se dirigen a los niños. V. F. La habilidad de seguir la mirada del interlocutor, se desarrolla después de que el niño haya adquirido un vocabulario básico. V. F. Participar en protoconversaciones, permite al niño observar los movimientos del habla y expresiones faciales. V. F. La actitud del adulto, influye parcialmente en la adquisición del lenguaje en los niños. V. F. La atención conjunta, permite al niño interactuar solamente con objetos, sin necesidad de un adulto presente. V. F. Los adultos modifican su forma de hablar, según la evolución lingüística del niño. V. F. Se considera que los niños, en general, ya manifiestan intención comunicativa hacia los 2 o 3 meses. V. F. Una de las primeras señales sociales en los bebés es la preferencia por estímulos sociales. V. F. El lenguaje y la comunicación, emergen de la interacción entre capacidades sociales, cognitivas y perceptivas. V. F. La pedagogía natural, sostiene que el niño aprende las señales sociales, sólo a través del aprendizaje formal. V. F. Cuando el adulto responde justo después de que el niño muestra interés por algo, se considera una respuesta contingente en sincronía temporal. V. F. La forma del gesto puede variar, según la intención del niño. V. F. Cuando el niño desarrolla la intencionalidad, sus vocalizaciones tienen como objetivo causar un cambio en su entorno. V. F. Los niños que más señalan, suelen tener un vocabulario más amplio más adelante. V. F. A las pocas horas de nacer, el llanto de los bebés ya sigue el patrón melódico de la lengua materna. V. F. Cuando un adulto señala un objeto mientras lo nombra, facilita el aprendizaje del vocabulario. V. F. Los niños de 14 meses, pueden interpretar la prosodia para saber si un adulto está siendo intencional. V. F. Los sonidos que emiten los bebés en los primeros meses, son considerados lenguaje intencional. V. F. La cognición encarnada, sostiene que las experiencias sensoriomotrices, no influyen en el desarrollo cognitivo ni del lenguaje. V. F. Los movimientos corporales que el niño es capaz de producir, tienen un gran impacto en la forma en la que interactúan con el entorno y en su desarrollo lingüístico y comunicativo. V. F. La prosodia no tiene ninguna relación con la pragmática. V. F. La función personal, según Halliday, permite al niño afirmar su propia individualidad. V. F. Antes del primer año, los niños no son sensibles a las características prosódicas del habla, lo que les impide identificar donde empiezan y acaban las palabras en el continuo de los sonidos de una frase. V. F. Según Halliday, la función heurística, permite al niño investigar y aprender del entorno. V. F. Las habilidades prosódicas y pragmáticas, se desarrollan juntas desde edades muy tempranas. V. F. Los movimientos corporales, no tienen relación con el desarrollo del lenguaje. V. F. Cuanto mayor es la distancia rítmica entre dos lenguas, mayor es la exposición que los bebés necesitan para distinguirlas. V. F. El uso de gestos y vocalizaciones para conseguir un objeto, se considera parte de la función declarativa. V. F. Los movimientos manuales, están especialmente relacionados con el desarrollo del lenguaje. V. F. Los bebés bilingües, tienen habilidades perceptivas inferiores a los monolingües. V. F. La prosodia es irrelevante para segmentar el habla durante la infancia. V. F. La capacidad de seguir la mirada del adulto, aparece aproximadamente a los 9 meses. V. F. La función regulatoria, permite al niño expresar sus emociones personales hacia un objeto. V. F. Todas las habilidades sociales, perceptivas y del habla, emergen de forma aislada durante los primeros meses. V. F. El uso de gestos y expresiones faciales en el habla dirigida a los niños, es irrelevante para el desarrollo del lenguaje. V. F. El gesto de señalamiento, no tiene ningún efecto en la adquisición lingüística del niño. V. F. El comportamiento contingente, implica que el adulto dirige constantemente la atención del niño hacia nuevos objetos. V. F. El llanto de los recién nacidos, no refleja influencias de la lengua materna. V. F. Si un niño señala una manzana, sólo para compartirla visualmente con el adulto, está haciendo una petición. V. F. Los bebés pueden segmentar el habla continua, entre los 6 y los 9 meses, gracias a las características prosódicas. V. F. Los bebés, solo distinguen los sonidos que pueden reproducir. V. F. La función declarativa, tiene como fin captar la atención del adulto, no lograr una acción específica. V. F. El habla dirigida a los niños, utiliza frases largas y complejas para estimular el desarrollo lingüístico. V. F. A los 9 meses, los bebés ya no pueden detectar diferencias en la entonación de las oraciones. V. F. El tono elevado y la entonación exagerada en el habla dirigida a los niños, ayudan a captar su atención. V. F. El desarrollo de vocabularios más amplios, se ha asociado con un mayor uso del gesto de señalamiento. V. F. El interlocutor, es concebido como una herramienta para conseguir un fin, cuando el acto comunicativo del niño tiene una función declarativa. V. F. Tanto el lenguaje como su desarrollo, es un hecho multimodal. V. F. Los niños de 3 o 4 meses, varían su vocalización, según la situación emocional que viven. V. F. La intencionalidad en los niños, comienza a desarrollarse aproximadamente entre los 9 y los 10 meses. V. F. El proceso de adquisición del lenguaje, comienza cuando el niño pronuncia sus primeras palabras. V. F. Desde muy temprano, los bebés pueden respetar las secuencias de turnos del habla, participando en lo que se conoce como protoconversaciones. V. F. La evolución del tracto vocal en los bebés, influye en el tipo de sonidos que pueden producir. V. F. Los bebés, pueden distinguir entre fonemas sonoros y sordos desde los primeros meses. V. F. La prosodia, no influye en si una vocalización infantil es entendida como pregunta o afirmación. V. F. El desarrollo cognitivo del niño, influye en la complejidad de sus intenciones comunicativas. V. F. En las protoconversaciones, solo el adulto inicia los turnos de habla y el niño responde. V. F. Los niños aprenden a hablar, gracias a que están rodeados de personas que les hablan. V. F. La atención conjunta, aparece desde el nacimiento y permite al bebé coordinar la atención con objetos y adultos. V. F. Los niños usan la prosodia desde muy temprano, para transmitir emociones. V. F. Los niños pueden distinguir entre todas las lenguas del mundo desde el nacimiento, sin importar su ritmo. V. F. El desarrollo de la intencionalidad comunicativa, se da gracias a la interacción entre atención conjunta, seguimiento de la mirada y distinción entre medio y fin. V. F. Se considera que el gesto de señalamiento, marca el inicio de la comunicación intencional. V. F. Los bebés pueden participar en protoconversaciones, desde los 2 meses. V. F. La combinación de gesto y habla, no tiene relación con el desarrollo sintáctico. V. F. El seguimiento de la mirada, no influye en el desarrollo del vocabulario infantil. V. F. Los llantos, gritos y sonidos que los bebés producen durante los primeros meses, constituyen las primeras conductas comunicativas. V. F. La intencionalidad comunicativa aparece antes que la atención conjunta. V. F. |




