Lenguajes documentales
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Título del Test:
![]() Lenguajes documentales Descripción: Lenguajes documentales. Descriptores y tesauros. |



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Según el Manual de Lenguajes Documentales (1996), el lenguaje documental es: Todo sistema artificial de signos normalizados, que facilitan la representación formalizada del contenido de los documentos para permitir la recuperación, manual o automática, de la información. El lenguaje natural que utilizan los autores en los documentos. Un sistema exclusivo de catalogación de bibliotecas, sin aplicación en archivos ni sistemas informáticos. Todas son correctas. El concepto moderno de lenguaje documental se consolidó en el siglo XX con: Cruz Mundet. Antonia Heredia Herrera. Elio Lodolini. Charles Ammi Cutter. Según el grado de control sobre el vocabulario, los lenguajes documentales pueden ser: Libres, aquellos que se van generando a raíz de indizaciones en lenguaje natural llevadas a cabo por los documentalistas durante los procesos de análisis del contenido o Controlados, aquellos que, previa realización del análisis, ya presentan un vocabulario prefijado con las materias, notaciones o descriptores utilizables de cara a la representación de contenidos. Precoordinados, aquellos cuyos componentes se combinan conforme a unas reglas sintácticas o semánticas establecidas de antemano por el propio lenguaje, que condicionan tanto las descripciones de contenido como la posterior recuperación de documentos o Postcoordinados, aquellos que permiten combinar los términos en el momento de la búsqueda o recuperación de la información. Jerárquicos, caracterizados por una estructura arborescente en la que cada concepto depende de uno superior o De estructura combinatoria o asociativa, cuyos términos se relacionan entre sí, permitiendo gran cantidad de combinaciones. Índices generales, como las clasificaciones universales, que intentan abarcar todo el conocimiento humano o Índices especializados, restringidos a una rama determinada del saber, como se observa en el caso de los tesauros especializados. Según la coordinación de los términos, los lenguajes documentales pueden ser: Libres, aquellos que se van generando a raíz de indizaciones en lenguaje natural llevadas a cabo por los documentalistas durante los procesos de análisis del contenido o Controlados, aquellos que, previa realización del análisis, ya presentan un vocabulario prefijado con las materias, notaciones o descriptores utilizables de cara a la representación de contenidos. Precoordinados, aquellos cuyos componentes se combinan conforme a unas reglas sintácticas o semánticas establecidas de antemano por el propio lenguaje, que condicionan tanto las descripciones de contenido como la posterior recuperación de documentos o Postcoordinados, aquellos que permiten combinar los términos en el momento de la búsqueda o recuperación de la información. Jerárquicos, caracterizados por una estructura arborescente en la que cada concepto depende de uno superior o De estructura combinatoria o asociativa, cuyos términos se relacionan entre sí, permitiendo gran cantidad de combinaciones. Índices generales, como las clasificaciones universales, que intentan abarcar todo el conocimiento humano o Índices especializados, restringidos a una rama determinada del saber, como se observa en el caso de los tesauros especializados. Según la estructura organizativa, los lenguajes documentales pueden ser: Libres, aquellos que se van generando a raíz de indizaciones en lenguaje natural llevadas a cabo por los documentalistas durante los procesos de análisis del contenido o Controlados, aquellos que, previa realización del análisis, ya presentan un vocabulario prefijado con las materias, notaciones o descriptores utilizables de cara a la representación de contenidos. Precoordinados, aquellos cuyos componentes se combinan conforme a unas reglas sintácticas o semánticas establecidas de antemano por el propio lenguaje, que condicionan tanto las descripciones de contenido como la posterior recuperación de documentos o Postcoordinados, aquellos que permiten combinar los términos en el momento de la búsqueda o recuperación de la información. Jerárquicos, caracterizados por una estructura arborescente en la que cada concepto depende de uno superior o De estructura combinatoria o asociativa, cuyos términos se relacionan entre sí, permitiendo gran cantidad de combinaciones. Índices generales, como las clasificaciones universales, que intentan abarcar todo el conocimiento humano o Índices especializados, restringidos a una rama determinada del saber, como se observa en el caso de los tesauros especializados. Según el ámbito de alcance y la especialización, los lenguajes documentales pueden ser: Libres, aquellos que se van generando a raíz de indizaciones en lenguaje natural llevadas a cabo por los documentalistas durante los procesos de análisis del contenido o Controlados, aquellos que, previa realización del análisis, ya presentan un vocabulario prefijado con las materias, notaciones o descriptores utilizables de cara a la representación de contenidos. Precoordinados, aquellos cuyos componentes se combinan conforme a unas reglas sintácticas o semánticas establecidas de antemano por el propio lenguaje, que condicionan tanto las descripciones de contenido como la posterior recuperación de documentos o Postcoordinados, aquellos que permiten combinar los términos en el momento de la búsqueda o recuperación de la información. Jerárquicos, caracterizados por una estructura arborescente en la que cada concepto depende de uno superior o De estructura combinatoria o asociativa, cuyos términos se relacionan entre sí, permitiendo gran cantidad de combinaciones. Índices generales, como las clasificaciones universales, que intentan abarcar todo el conocimiento humano o Índices especializados, restringidos a una rama determinada del saber, como se observa en el caso de los tesauros especializados. Según la norma ISO 2788 de 1986, los tesauros pueden definirse como: Instrumentos de control terminológico para trasladar a un lenguaje más estricto (lenguaje documental) el lenguaje natural utilizado en los documentos. Vocabularios controlados y dinámicos, aplicables a un área concreta del conocimiento y cuyos términos mantienen relaciones semánticas y genéricas entre sí. Lenguaje documental controlado, postcoordinado, de estructura eminentemente combinatoria o asociativa y especializado. Todas son correctas. En archivística, el tesauro se utiliza para: Para asignar automáticamente números de inventario a los documentos, como en un registro o catálogo. Para indizar, es decir, describir brevemente el contenido intelectual de sus fondos. Para ordenar documentos cronológicamente según su fecha de creación. Para recoger, según un orden determinado, las palabras o expresiones de una o más lenguas, o de una materia concreta, acompañadas de su definición, equivalencia o explicación. Es la función básica de un tesauro: La normalización del vocabulario, mediante un léxico apropiado capaz de reflejar con precisión la esencia conceptual de los documentos. La filosofía de todo tesauro es huir de la riqueza del lenguaje natural y de los accidentes lingüísticos que le caracterizan: sinonimia, polisemia, homonimia, ambigüedad, etc. La inducción, ya que el establecimiento de referencias cruzadas entre sus términos anima a los usuarios a consultar temas que, de otro modo, ni siquiera habrían considerado. La representación de los conceptos más significativos extraídos de los documentos analizados. Todas son correctas. ¿Qué son los descriptores en un tesauro?. Los términos preferentes, es decir, aquellos escogidos de entre un conjunto de palabras equivalentes para representar, sin ambigüedades, una noción determinada. Los términos no preferentes, es decir, los descartados de entre ese conjunto de palabras equivalentes reciben el nombre de no descriptores. Las palabras herramienta, es decir, términos que no tienen significado preciso si los empleamos individualmente, por lo que han de ser utilizados junto a un descriptor. Todas son correctas. Los descriptores pueden ser: Simples, cuando están formados por una sola palabra, o compuestos, cuando están formados por varias palabras. Primarios, cuando representan un concepto de manera unívoca y pueden aparecer aislados, secundarios, cuando acompañan a otros descriptores, o infraconceptos, cuando no tienen significado pero acompañan a un descriptor primario o secundario. Onomásticos, cuando representan el nombre de una persona o institución, geográficos, cuando abarcan conceptos vinculados con lugares, cronológicos, cuando representan fechas, o de materia, cuando representan el contenido o tema principal. Todas son correctas. Dispone los descriptores y no descriptores en orden alfabético, especificando las relaciones entre ellos: Índice alfabético. Índice cronológico. Índice sistemático. Índice permutado. Estructura los descriptores en función de las jerarquías establecidas en el tesauro, desplegando las familias de términos, situando los descriptores junto a sus conceptos más próximos: Índice alfabético. Índice sistemático. Índice permutado. Todas son correctas. Ordena los descriptores alfabéticamente para facilitar su búsqueda, con la particularidad de que aquellos formados por más de un término figuran en el índice tantas veces como elementos los componen: Índice alfabético. Índice sistemático. Índice permutado. Todas son correctas. Dentro de las familias de términos de los índices sistemáticos, el término con mayor carga semántica dentro de cada familia se conoce como: Macrodescriptor. Microdescriptor. Macrotérmino. Macrotesauro. Dentro de las familias de términos de los índices sistemáticos, los macrodescriptores y su descendencia se denominan: Microdescriptor. Microtesauro. Familia. Familia de tesauro. En un índice alfabético, las relaciones entre descriptores y no descriptores pueden ser: De equivalencia: todos los términos considerados equivalentes y, por ende, no descriptores remiten al término válido o descriptor mediante la notación USE. El descriptor, a su vez, muestra cuáles son sus sinónimos mediante la indicación UP (Usado Por). De jerarquía: expresan el matiz de superioridad o inferioridad semántica entre los conceptos mediante las iniciales TG (Término Genérico) y TE (Término Específico). De asociación: como su propio nombre indica, asocian términos de forma recíproca cuando las materias representadas se encuentran ligadas conceptualmente de alguna manera. Esta conexión se expresa mediante la abreviatura TR (Término Relacionado). Todas son correctas. Además de las relaciones de equivalencia, jerarquía y asociación, en los índices alfabéticos hay: Notas de Alcance (NA), que sirven para aclarar o precisar el uso de un término en un contexto concreto. Notas de Asignación (NA), que indican el número de registro del documento. Notas de Autor (NA), que indican quién ha creado el documento. Notas de Actualización (NA), que informan de la fecha de modificación del documento. |




