HTA
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Título del Test:
![]() HTA Descripción: BLOQUE HTA |



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Se define como la existencia de un aumento de la presión arterial (PA) hasta un nivel que aumenta el riesgo de que los pacientes sufran lesiones orgánicas en diversos lechos vasculares, como la retina, el encéfalo, el corazón, los riñones y las arterias de gran calibre. Manifestaciones de la enfermedad en órganos periféricos. Grandes vasos. Cardíaco. Cerebrovascular. Renal. Retinopatía. Clasificación de la presión arterial en adultos de 18 años en adelante. Normal. Prehipertensión. Hipertensión, estadio 1. Hipertensión, estadio 2. En la hipertensión en estadio 1 (PAS de 130-139 mm Hg o PAD de 80-89 mm Hg). Los adultos de riesgo escaso (sin enfermedad cardiovascular ateroesclerótica y un riesgo de enfermedad cardiovascular (ECV) a 10 años <10%) deben:. En los pacientes con enfermedad cardiovascular ateroesclerótica o un riesgo de ECV a 10 años ≥10 %, se debe:. En la hipertensión en estadio 2 (PAS ≥ 140 mm Hg o PAD ≥ 90mm Hg). Se debe iniciar tratamiento farmacológico, además de introducir cambios en el estilo de vida, para reducir la PA por debajo de. Los pacientes con una PA > 20/10 mm Hg por encima del valor deseado con el tratamiento suelen necesitar. Hay que evaluar de nuevo la PA en 1 mes. Si se ha cumplido el objetivo, se evaluará al cabo de:. Si existe una disparidad de categoría entre las presiones arteriales sistólica y diastólica, se considerará a las personas dentro de. Es la asociación de una presión arterial considerablemente elevada con signos de daño orgánico (retina, encéfalo, corazón, grandes arterias, riñones. Suele producirse en pacientes con antecedentes de PA elevada, aunque puede afectar a pacientes que eran normotensos. El tratamiento adecuado de la emergencia hipertensiva disminuye la presión arterial para evitar el daño orgánico continuo, pero lo hace demasiado lentamente y gradualmente para evitar la lesión isquémica. FALSO. VERDADERO. La presión arterial media debe reducirse un: 10 %-20 % en la primera hora, y un 5 %-15 % adicional en las 23 h siguientes. 15 %-20 % en la primera hora, y un 6%-15 % adicional en las 23 h siguientes. 10 %-20 % en la primera hora, y un 5 %-15 % adicional en las 23 h siguientes. 5 %-15 % en la primera hora, y un 10 %-20 % adicional en las 23 h siguientes. Las excepciones a la disminución gradual de la presión arterial son. el ictus isquémico agudo, la disección aórtica aguda y la hemorragia intracerebral. el ictus isquémico agudo, la disección aórtica crónica y la hemorragia intracerebral. el ictus isquémico crónico, la disección aórtica aguda y la hemorragia intracerebral. Es la elevación importante de la presión arterial (fundamentalmente PA > 200/120) con retinopatía bilateral avanzada asociada. La hipertensión maligna. La encefalopatía hipertensiva. La hipertensión sistólica aislada. La hipertensión resistente. Es la elevación importante de la presión arterial asociada a letargo, convulsiones, ceguera cortical y coma sin que existan otras etiologías posibles. La encefalopatía hipertensiva. Emergencia hipertensiva. hipertensión maligna. Otros ejemplos de presentación clínica de las emergencias hipertensivas son. la microangiopatía trombótica hipertensiva, el síndrome coronario agudo, el ictus agudo, la hemorragia cerebral, el edema pulmonar «relámpago» (flash) y el aneurisma/disección aórtica. la macroangiopatía trombótica hipertensiva, el síndrome coronario crónico, el ictus crónico, la isquemia cerebral, el edema papilar «relámpago» (flash) y el anurisma/dispención aórtica. Se define como una PAS ≥ 140mm Hg y una PAD < 90, y se produce con frecuencia en ancianos (a partir de la quinta década y aumenta con la edad). El tratamiento no farmacológico se debe iniciar con medicamentos según la necesidad y la tolerancia para disminuir la PAS. Se define como una PA ≥ 130/80 en pacientes hipertensos a pesar de un tratamiento con tres o más fármacos anti hipertensores, uno de ellos un diurético, o una PA controlada con cuatro o más fármacos anti hipertensores. Todos los fármacos deben prescribirse en las dosis máximas recomendadas (o dosis máximas toleradas). Antes de establecer el diagnóstico de hipertensión resistente, hay que descartar causas de seudorresistencia como: medición incorrecta de la PA. hipertensión «de la bata blanca». incumplimiento terapéutico. una pauta farmacológica inadecuada. Las posibles causas de la hipertensión resistente son: la ingestión de sustancias exógenas (p. ej., descongestivos, anticonceptivos orales, anorexígenos, simpaticomiméticos, venlafaxina, antidepresivos tricíclicos, inhibidores de la monoaminooxidasa [IMAO], clorpromazina, algunos suplementos herbarios [ma huang], esteroides, antiinflamatorios no esteroideos [AINE], ciclosporina, cafeína, hormonas tiroideas, cocaína, alcohol, epoetina). causas secundarias de hipertensión. La PA aumenta con la edad. Otros factores que contribuyen a ello son: la obesidad. el aumento de la ingesta de sal en la dieta. la menor actividad física. el aumento del consumo de alcohol. un escaso consumo de frutas, verduras y potasio. El diagnóstico de hipertensión secundaria debe plantearse en las siguientes situaciones: Edad de aparición inferior a 30 años. Aparición de hipertensión diastólica en personas de más de 65 años. Hipertensión de difícil control tras iniciar el tratamiento. Hipertensión estable que se vuelve difícil de controlar. Hipertensión resistente. Aparición clínica de una crisis hipertensiva. Presencia de signos o síntomas de una causa secundaria, como hipopotasemia o alcalosis metabólica, que no se pueden explicar por el uso de diuréticos. Se necesitan pruebas para contribuir a identificar a los pacientes con posibles lesiones orgánicas, para valorar el riesgo cardiovascular y para obtener un nivel basal a partir del cual monitorizar los efectos adversos del tratamiento. Los datos analíticos básicos deben incluir: análisis de orina, hematocrito, glucemia, potasio sérico, creatinina sérica, calcio, ácido úrico, hemoglobina A1c y concentraciones de lípidos en ayunas. Otras pruebas son el electrocardiograma (ECG) y la radiografía de tórax. La ecocardiografía puede ser útil en algunos pacientes para valorar la función cardíaca o detectar una hipertrofia ventricular. El control ambulatorio de la PA también puede ser particularmente útil para evaluar a aquellos con una presunta hipertensión de: la bata blanca. una posible resistencia a fármacos tras el inicio del tratamiento farmacológico. |




