Apoyo psicológico en situaciones de emergencias UD4 - Ap. Psico en emergencias
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Título del Test:
![]() Apoyo psicológico en situaciones de emergencias UD4 - Ap. Psico en emergencias Descripción: Técnico en emergencias sanitarias |



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En una situación de emergencia, se considera reacción psicológica normal aquella que: Indica necesariamente patología previa. Es una respuesta adaptativa ante una situación amenazante. Permanece invariable en el tiempo. Requiere intervención psiquiátrica inmediata. El objetivo principal del apoyo psicológico inmediato es: Evitar cualquier manifestación emocional. Restablecer el equilibrio emocional y funcional básico. Realizar diagnóstico psicológico. Sustituir la atención médica. Una reacción emocional intensa tras una emergencia debe interpretarse inicialmente como: Patológica. Exagerada. Normal ante una situación anormal. Indicativa de trastorno mental. ¿Qué factor influye directamente en la reacción psicológica ante una emergencia?. Solo la gravedad objetiva. Edad, experiencias previas y apoyo social. Nivel académico. Tipo de recurso movilizado. Entre las reacciones emocionales más frecuentes en emergencias se encuentra: Euforia persistente. Ansiedad y miedo. Indiferencia mantenida. Delirio estructurado. Las conductas desorganizadas durante una emergencia se relacionan con: Simulación. Falta de formación sanitaria. Alteraciones del control emocional. Trastornos psicóticos en todos los casos. Favorece el control emocional de la víctima: Minimizar la situación. Comunicación clara, calmada y estructurada. Uso de tecnicismos. Evitar contacto verbal. En el control emocional, el profesional debe priorizar: Rapidez. Imposición. Contención emocional y seguridad. Neutralidad absoluta. La atención psicológica en emergencias es: Prolongada. Centrada en el pasado. Breve, inmediata y orientada al presente. Exclusiva de psicólogos. El primer paso de la intervención psicológica en emergencias es: Diagnóstico. Garantizar seguridad física y emocional. Técnicas de relajación. Entrevista clínica. Una característica diferencial de la intervención psicológica en emergencias es: Uso de pruebas estandarizadas. Actuación inmediata y flexible. Ausencia de emociones. Trabajo exclusivo con familiares. En niños y niñas es fundamental: Tratarles como adultos. Ignorar reacciones leves. Adaptar la comunicación a su desarrollo. Evitar figuras de referencia. Una reacción regresiva en un menor es: Patológica grave. Esperable ante estrés. Manipuladora. Indicativa de maltrato. En la comunicación de malas noticias el profesional debe: Ser rápido y frío. Usar tecnicismos. Mostrar empatía y adaptar lenguaje. Delegar siempre. ¿Qué actitud puede empeorar la reacción emocional?. Escucha activa. Validación emocional. Juicios de valor. Información honesta. El apoyo psicológico tras la crisis busca: Evitar recuerdos. Facilitar elaboración emocional. Eliminar malestar. Sustituir seguimiento. Tras la emergencia pueden aparecer reacciones: Solo inmediatas. Solo en víctimas directas. Inmediatas o diferidas. Siempre patológicas. El duelo en emergencias se caracteriza por ser: Igual en todos. Rígido. Individual y variable. Siempre patológico. En el acompañamiento del duelo el profesional debe: Acelerar aceptación. Forzar expresión emocional. Respetar tiempos y reacciones. Dar consejos personales. El apoyo psicológico al personal interviniente busca: Eliminar estrés. Reducir impacto emocional y favorecer adaptación. Sustituir formación técnica. Aumentar exposición emocional. La desorientación tras una emergencia indica alteración de: Memoria. Conciencia y atención. Personalidad. Pensamiento delirante. El miedo en emergencias tiene la función de: Bloquear conducta. Activar protección y supervivencia. Generar patología. Impedir decisiones. Es una reacción conductual normal tras un evento crítico: Aislamiento leve y temporal. Violencia mantenida. Negación prolongada. Desorganización persistente. La intensidad de la reacción psicológica depende de: Duración del suceso. Percepción subjetiva de amenaza. Número de intervinientes. Nivel sanitario. La comunicación en apoyo psicológico debe ser: Autoritaria. Técnica. Clara y tranquilizadora. Impersonal. NO es adecuada en la intervención inicial: Identificarse. Escuchar activamente. Restar importancia a lo ocurrido. Informar de forma adaptada. Validar emocionalmente significa: Confirmar exageración. Reconocer la emoción. Corregir emoción. Evitar hablar de emociones. El objetivo de las técnicas de control emocional es: Eliminar emociones. Facilitar adaptación y autocontrol. Sustituir atención médica. Forzar calma inmediata. Técnica útil para reducir activación emocional: Confrontación. Respiración controlada. Interpretación del trauma. Análisis del pasado. La atención psicológica se centra prioritariamente en: Pasado. Presente y necesidades inmediatas. Diagnóstico. Seguimiento largo plazo. En múltiples víctimas se prioriza: Quien más verbaliza. Personas más vulnerables. Orden de llegada. Familiares. Reacción frecuente en menores: Conducta racional. Regresión conductual. Ausencia emocional. Simulación. Con menores es recomendable: Separarlos de referentes. Lenguaje sencillo y simbólico. Ocultar información. Ignorar preguntas. Factor protector ante reacciones intensas: Negación. Apoyo social. Aislamiento. Evitación. La comunicación de malas noticias debe ser: Rápida. Fría. Empática y respetuosa. Técnica. Error frecuente al comunicar malas noticias: Preparar entorno. Escuchar. Dar falsas expectativas. Acompañar. El duelo NO implica: Proceso emocional. Variabilidad individual. Fases rígidas. Necesidad de acompañamiento. Una buena intervención psicológica es: Estandarizada. Individualizada. Impersonal. Rápida sin vínculo. La actitud del profesional influye porque: Modifica el suceso. Influye en la respuesta emocional. Elimina emociones. Sustituye tratamiento. La empatía implica: Identificación emocional. Comprender y respetar vivencia. Compartir experiencias. Evitar emociones. La intervención psicológica finaliza cuando: No hay emoción. Se recupera equilibrio básico. Se hace diagnóstico. Lo decide el profesional. El apoyo psicológico en emergencias se caracteriza por: Rigidez. Flexibilidad. Estandarización. Distanciamiento. Conducta inadecuada del profesional: Tono calmado. Juicio moral. Escucha. Información clara. En la fase posterior a la crisis es importante: Finalizar contacto. Vigilar reacciones diferidas. Evitar emociones. Ignorar familiares. El apoyo psicológico busca principalmente: Diagnosticar. Acompañar y estabilizar. Curar trastornos. Evitar recuerdos. En emergencias, el silencio puede ser: Siempre negativo. Una herramienta terapéutica. Falta de profesionalidad. Evitación. La intervención debe adaptarse a: Protocolo fijo. Persona y contexto. Tiempo disponible. Tipo de recurso. El contacto visual adecuado sirve para: Imponer autoridad. Generar confianza. Evaluar diagnóstico. Controlar conducta. El profesional debe evitar: Empatía. Promesas irreales. Escucha. Información clara. En niños, la presencia de referentes: Empeora reacción. Es protectora. Es irrelevante. Debe evitarse. La intervención psicológica NO sustituye: Apoyo emocional. Atención médica. Comunicación. Contención. El profesional debe mantener: Distancia emocional absoluta. Actitud empática y profesional. Implicación personal. Neutralidad fría. La normalización emocional implica: Negar emoción. Explicar que es esperable. Quitar importancia. Comparar con otros. En emergencias, la información debe ser: Técnica. Completa siempre. Adaptada a la persona. Diferida. El apoyo psicológico temprano puede: Empeorar reacciones. Prevenir complicaciones. Generar dependencia. Sustituir terapia. La conducta del profesional actúa como: Factor neutro. Modelo regulador. Elemento diagnóstico. Riesgo emocional. El acompañamiento emocional implica: Dar soluciones. Presencia y escucha. Minimizar. Dirigir emociones. Una reacción emocional intensa NO implica necesariamente: Estrés. Normalidad. Patología. Impacto emocional. El apoyo psicológico en emergencias debe ser: Rígido. Uniforme. Humanizado. Distante. El objetivo final del apoyo psicológico es: Eliminar emociones. Facilitar adaptación funcional. Evitar recuerdo. Diagnosticar patología. |





