DISPENSACIÓN PRODUCTOS FARMACEUTICOS
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Título del Test:
![]() DISPENSACIÓN PRODUCTOS FARMACEUTICOS Descripción: ORTOPEDIA 2 |



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Una ortesis cervical tiene como objetivo principal: Favorecer la movilidad del cuello. Mejorar la flexibilidad muscular. Aumentar la presión vertebral. Inmovilizar parcial o totalmente la columna cervical. El collarín blando está indicado en: Contracturas cervicales y esguinces leves. Fracturas cervicales graves. Lesiones medulares. Hernias discales lumbares. El collarín semirrígido proporciona: Mayor inmovilización que el blando, con soporte estructural. Libre movilidad articular. Corrección postural lumbar. Mínimo soporte cervical. El collarín tipo Philadelphia es: Un collarín rígido de espuma y plástico para inmovilización cervical media. Un sistema de tracción torácica. Un sistema de tracción torácica. Un corsé abdominal. Una ortesis de tronco se emplea para: Sostener y estabilizar la columna vertebral. Reforzar las extremidades. Mejorar la respiración. Aumentar la movilidad pélvica. El corsé de Jewett se utiliza en: Desviaciones lumbares leves. Lesiones cervicales altas. Fracturas por aplastamiento vertebral. Escoliosis infantil. El corsé de Boston está diseñado para: Corrección de escoliosis toracolumbar. Soporte en lumbalgia aguda. Fijación postoperatoria cervical. Tratamiento de cifosis dorsal. El corsé de Milwaukee se caracteriza por: Incluir anillas metálicas y barras que abarcan pelvis, tronco y cuello. Ser exclusivamente textil. Usarse en lesiones lumbares leves. Ser desechable. Las fajas lumbares elásticas se indican en: Escoliosis infantil. Lumbalgias mecánicas y esfuerzo físico. Fracturas vertebrales. Lesiones de hombro. Una ortesis dorsolumbar proporciona: Contención de la región dorsal y lumbar. Fijación cervical. Compresión abdominal. Soporte de rodilla. Las ortesis de miembro superior incluyen: Plantillas correctoras. Zapatos ortopédicos. Fajas pélvicas. Férulas, cabestrillos y muñequeras. El cabestrillo simple se utiliza para: Soportar el miembro superior en lesiones leves. Corregir la cifosis. Inmovilizar la pelvis. Sostener prótesis cervical. Las férulas de inmovilización se emplean para: Aumentar el rango de movimiento. Mantener el miembro en posición fija y correcta. Reforzar la elasticidad muscular. Tratar trastornos circulatorios. 4. Las coderas y muñequeras elásticas ayudan a: Estabilizar y comprimir articulaciones. Inmovilizar completamente el miembro. Reemplazar vendajes quirúrgicos. Sustituir el ejercicio. Una ortesis de rodilla puede servir para: Estabilizar ligamentos lesionados o controlar el movimiento articular. Aumentar la torsión femoral. Reforzar la presión rotuliana. Corregir la coxa vara. Las rodilleras con flejes laterales se recomiendan en: Fracturas de tibia. Procesos inflamatorios del tobillo. Lesiones ligamentosas o inestabilidad de rodilla. Deformidades de cadera. Las tobilleras ortopédicas tienen función de: Estabilizar la articulación tras esguinces o traumatismos. Aumentar el rango de movimiento. Mejorar el retorno venoso. Sostener la rodilla. Las tobilleras ortopédicas tienen función de: Estabilizar la articulación tras esguinces o traumatismos. Aumentar el rango de movimiento. Mejorar el retorno venoso. Sostener la rodilla. Las plantillas ortopédicas personalizadas corrigen: Alteraciones de la pisada o dismetrías. Lesiones cervicales. Rigidez articular. Desviaciones del tronco. El braguero se usa para: Corregir la lordosis. Inmovilizar la cadera. Contener hernias inguinales o umbilicales. Sujetar el abdomen. El suspensorio testicular se emplea en: Postoperatorios u orquitis, para elevar y sostener el escroto. Fracturas femorales. Dolores lumbares. Hernias cervicales. Una ortesis dinámica permite: Un cierto grado de movilidad controlada. Inmovilización absoluta. Rotación libre. Ejercicio activo sin control. Las férulas antiequino se utilizan en: Esguinces cervicales. Fracturas metatarsianas. Deformidades de la mano. Pacientes con parálisis que impide la flexión dorsal del pie. Las ortesis de mano permiten: Mantener alineación y funcionalidad en lesiones tendinosas o neurológicas. Mejorar la circulación venosa. Reducir peso corporal. Prevenir deformidades cervicales. En ortopedia, las ayudas para la marcha proporcionan: Corrección ósea. Estabilidad y descarga parcial de peso. Estimulación nerviosa. Masaje muscular. El bastón inglés o muleta de antebrazo se caracteriza por: Permitir apoyo parcial con empuñadura ergonómica. Tener base de cuatro patas. Usarse con ambos brazos. Carecer de ajuste. El andador articulado está indicado en: Niños con escoliosis. Pacientes con fracturas recientes. Personas mayores con debilidad muscular o alteración del equilibrio. Personas sin limitaciones. Las muletas axilares se usan cuando: Se necesita descarga total del miembro inferior. El paciente tiene dolor cervical. Se busca apoyo parcial. Se rehabilita el hombro. Los andadores de cuatro ruedas se recomiendan cuando: El usuario necesita apoyo pero tiene fuerza suficiente para desplazarse. Se requiere descarga completa. Existe inmovilidad total. No hay equilibrio. Un asiento incorporado en andador permite: Descansar en trayectos largos o pausas de marcha. Soportar peso corporal durante ejercicios. Reforzar la cadera. Evitar la deambulación. Los bastones con base cuádruple aumentan: La velocidad de marcha. La estabilidad del apoyo. La carga articular. La movilidad articular. El material de empuñadura ergonómica debe: Aumentar el peso. Ser metálico y rígido. Ser rugoso. Reducir la presión en la palma y mejorar el agarre. En ortopedia, el ajuste correcto del bastón se comprueba cuando: El codo del usuario está flexionado unos 20°. El bastón llega a la altura del hombro. El brazo queda estirado completamente. La mano toca el suelo. El uso incorrecto de una ayuda para la marcha puede causar: Dolores articulares o caídas. Mejora inmediata. Fortalecimiento muscular. Ningún efecto. El uso incorrecto de una ayuda para la marcha puede causar: Dolores articulares o caídas. Mejora inmediata. Fortalecimiento muscular. Ningún efecto. Las ayudas técnicas deben adaptarse a: La estética del producto. La edad exclusivamente. La altura, fuerza y equilibrio del usuario. El precio de venta. El consejo farmacéutico en ayudas para la marcha incluye: Enseñar el uso correcto y supervisar la adaptación. Diagnosticar la patología. Prescribir tratamientos. Elaborar prótesis. La silla de ruedas se considera una ayuda técnica destinada a: Mejorar la postura corporal. Facilitar la movilidad de personas con pérdida de deambulación. Ejercitar la musculatura de las piernas. Favorecer la relajación cervical. Las sillas de ruedas pueden ser: Manuales o eléctricas. Fijas exclusivamente. Descartables. Solo hospitalarias. En una silla manual autopropulsada, el movimiento se realiza: Mediante impulsos eléctricos. Por el propio usuario empujando los aros de las ruedas. Por otra persona desde el respaldo. Por asistencia mecánica. Las sillas de tránsito o acompañante se caracterizan por: Tener ruedas traseras pequeñas y requerir ayuda externa. Ser plegables y eléctricas. Permitir autopropulsión completa. Carecer de frenos. Las sillas eléctricas son recomendables en: Usuarios con suficiente fuerza en brazos. Rehabilitación postoperatoria breve. Personas con movilidad reducida severa o fatiga muscular. Desplazamientos ocasionales. La anchura del asiento de una silla de ruedas debe permitir: 1-2 cm de holgura a cada lado de la cadera. Contacto lateral total. 10 cm de espacio libre. Ajuste rígido sin holgura. La altura del respaldo se adapta según: La edad del usuario. La longitud de los brazos. La presión arterial. El grado de control del tronco. Las sillas con basculación o reclinación permiten: Impedir el cambio de posición. Aumentar la rigidez del tronco. Reducir la movilidad del usuario. Cambiar la postura para aliviar la presión y mejorar el confort. Los reposapiés ajustables sirven para: Evitar edema y mejorar la circulación. Sostener el tronco. Controlar el peso corporal. Fijar la silla al suelo. Los reposabrazos abatibles facilitan: Las transferencias laterales del usuario. El apoyo cervical. La sujeción de las piernas. La reducción del ancho del asiento. Un antivuelco trasero en silla de ruedas: Aumenta el peso total. Incrementa la velocidad. Permite subir escaleras. Mejora la estabilidad y evita caídas hacia atrás. El sistema de freno manual debe: Bloquear las ruedas traseras antes de transferirse. Permitir giro continuo. Activarse solo con asistencia. Mantenerse siempre suelto. Los cojines anti- escaras en sillas de ruedas sirven para: Elevar la postura. Aumentar la rigidez lumbar. Repartir presiones y prevenir úlceras. Mejorar la estética. Los cojines de gel o aire ofrecen: Alta fricción superficial. Menor confort térmico. Mayor adaptación y reducción del riesgo de escaras. Baja durabilidad. Los cinturones pélvicos o de sujeción se usan para: Evitar caídas y mantener la postura. Limitar la movilidad de brazos. Reducir la estabilidad. Aumentar la velocidad. En el mantenimiento de una silla de ruedas se debe: Revisar frenos, presión de neumáticos y estado de tornillos. Lavar con lejía. Engrasar los cojines. Guardar plegada con peso encima. El Catálogo General de Prestaciones Ortoprotésicas es: Una relación oficial de productos financiables por el Sistema Nacional de Salud. Un registro comercial de ortopedias. Un listado de precios de venta. Una guía interna de farmacias. El Catálogo Ortoprotésico regula: La prescripción, dispensación y financiación de productos de ortopedia. Las marcas autorizadas. Solo la importación. Las ventas al público. Los productos del catálogo se clasifican en: Equipos de diagnóstico. Ayudas auditivas exclusivamente. Fármacos y cosméticos. Prótesis, ortesis y sillas de ruedas. La prescripción ortoprotésica debe realizarla: El técnico ortopédico sin receta. El farmacéutico. Un médico del sistema público con indicación clínica. El propio paciente. La dispensación de un producto financiado requiere: Prescripción oficial, factura y conformidad del paciente. Solicitud verbal. Registro hospitalario. Autorización municipal. El concierto ortoprotésico es: El acuerdo entre el SNS y las ortopedias para proveer productos con financiación pública. Un listado de precios privados. Un registro de materiales quirúrgicos. Una inspección anual. En el Catálogo Ortoprotésico se incluye el código: UNE 1234. CE 2001. RD 1591. ISO 9999, que clasifica los productos según su función. El código ISO 9999 permite: Sustituir el marcado CE. Evitar la trazabilidad. Identificar y clasificar las ayudas técnicas según su finalidad. Valorar el precio del producto. Las prótesis externas están incluidas en el catálogo en el grupo: 03 (Cosmética terapéutica). 01 (Tratamiento farmacológico). 06 (Sustitución o suplemento de estructuras corporales). 09 (Productos de diagnóstico). Los productos financiables deben cumplir: Marcado CE, prescripción médica y condiciones del catálogo. Aprobación del farmacéutico. Fabricación nacional obligatoria. Exclusividad hospitalaria. La renovación de una prótesis o silla de ruedas depende de: El tiempo de uso y el desgaste funcional. La moda del modelo. La solicitud del paciente. La rotura estética. Los documentos imprescindibles para la financiación son: Certificado verbal. Recibo manual. Prescripción, presupuesto y factura. Contrato de compra. Los técnicos ortopédicos pueden: Diagnosticar lesiones. Adaptar y fabricar productos a medida siguiendo la prescripción médica. Prescribir medicamentos. Evaluar patologías. El farmacéutico debe asegurar que los productos: Cumplan con las normativas y estén correctamente etiquetados. Sean de fabricación artesanal. No lleven marcado CE. Estén exentos de trazabilidad. Las sillas eléctricas suelen requerir: Autonomía ilimitada. Conexión directa a red. Motor de combustión. Baterías recargables de 12V. El mantenimiento preventivo de las sillas eléctricas incluye: Retirada de fusibles. Limpieza con alcohol. Desconexión de cables de seguridad. Comprobación de frenos, batería y sistema de control. La ergonomía de las ayudas técnicas busca: Simplificar su diseño sin seguridad. Reducir su durabilidad. Adaptar el producto a las características físicas y funcionales del usuario. Aumentar la resistencia del material. En el entorno domiciliario, el farmacéutico puede colaborar en: La elección y adaptación de ayudas técnicas básicas. Diagnósticos de movilidad. Ejercicios de rehabilitación. Implantación quirúrgica. El mantenimiento y conservación del material ortoprotésico debe garantizar: Reducción de costes. Seguridad, funcionalidad e higiene del producto. Eliminación rápida. Modificación estructural. |





