Dispensación productos parafarmaceuticos
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![]() Dispensación productos parafarmaceuticos Descripción: Productos sanitarios |



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Según el Reglamento (UE) 2017/745, se considera producto sanitario aquel que: Actúa mediante mecanismos farmacológicos. Se utiliza en seres humanos con finalidad médica y acción principal no farmacológica. Solo sirve para diagnóstico in vitro. Está destinado al consumo alimentario. Un producto sanitario se diferencia de un medicamento porque: No requiere control sanitario. No necesita evaluación clínica. No ejerce su acción principal por medios farmacológicos ni inmunológicos. Se utiliza exclusivamente en hospitales. La legislación europea principal que regula los productos sanitarios es: Real Decreto 1907/1996. Reglamento (UE) 178/2002. Reglamento (UE) 2017/745. Directiva 93/42/CEE. El Reglamento (UE) 2017/746 regula: Los complementos alimenticios. Los medicamentos biológicos. Los productos sanitarios para diagnóstico in vitro. Los productos cosméticos. En España, la normativa nacional sobre productos sanitarios está recogida en: Real Decreto 109/2010. Real Decreto 1907/1996. Real Decreto 1487/2009. Real Decreto 1591/2009. La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS): Solo regula productos hospitalarios. Depende del Ministerio de Educación. Autoriza, registra y vigila los productos sanitarios en España. Solo controla medicamentos. El marcado CE indica que el producto sanitario: No necesita vigilancia post comercialización. Es fabricado en Europa. Cumple con los requisitos esenciales de seguridad y eficacia. Está libre de impuestos. Los productos sanitarios se clasifican según: Su modo de distribución. Su composición química. Su nivel de riesgo para el paciente. Su valor comercial. Las clases de riesgo establecidas por el Reglamento (UE) 2017/745 son: 1, 2 y 3 sin subdivisiones. I, II y III. A, B y C. I, IIa, IIb y III. Los productos de Clase I son aquellos de: Riesgo crítico. Medio riesgo. Bajo riesgo. Alto riesgo. Un producto sanitario de Clase III sería: Un termómetro digital. Un apósito adhesivo. Un marcapasos. Una mascarilla quirúrgica. El fabricante es responsable de: Elaborar informes clínicos hospitalarios. Inspeccionar las farmacias. Distribuir el producto al consumidor final. Registrar y declarar la conformidad del producto. La evaluación de conformidad tiene como fin: Evaluar su impacto ambiental. Determinar su precio de venta. Registrar el producto en el hospital. Comprobar el cumplimiento de los requisitos de seguridad y eficacia del producto. Los organismos notificados son: Entidades locales. Clínicas universitarias. Laboratorios farmacéuticos. Entidades autorizadas por los Estados miembros para evaluar la conformidad de los productos. El etiquetado del producto sanitario debe incluir: Nombre del fabricante, número de lote y símbolo CE. Solo el nombre comercial. Precio y dosis recomendada. Fecha de fabricación sin lote. Un accesorio de producto sanitario es: Un dispositivo independiente sin función médica. Un artículo destinado a permitir que el producto sanitario se utilice según su finalidad. Cualquier material de limpieza. Un consumible no registrado. Los productos sanitarios implantables activos son: De clase I. Excluidos del Reglamento europeo. Introducidos total o parcialmente en el cuerpo y dependen de una fuente de energía. De uso único y externo. Los productos para diagnóstico in vitro (IVD): No requieren marcado CE. Son medicamentos biotecnológicos. Analizan muestras humanas fuera del cuerpo. Se utilizan en animales. Un test de embarazo es un ejemplo de: Suplemento alimenticio. Producto cosmético. Producto sanitario para diagnóstico in vitro. Producto sanitario de Clase IIb. Un software médico puede ser considerado producto sanitario cuando: Controla parámetros fisiológicos con finalidad diagnóstica o terapéutica. Solo recopila datos. Es de uso informativo. Carece de interfaz médica. Los productos reutilizables deben acompañarse de: Ficha técnica resumida. Garantía de por vida. Manual de montaje. Instrucciones de limpieza, desinfección y esterilización. El símbolo de “uso único” indica: Que es biodegradable. Que no requiere esterilización. Que debe desecharse tras un solo uso. Que puede lavarse y reutilizarse. Los productos estériles deben indicar en su envase: Fecha de caducidad y método de esterilización. Color del envase. Temperatura ambiente. Modo de reciclado. El símbolo “CE + número” en el envase de un producto indica: El tamaño del lote. La categoría comercial. Que el producto ha sido evaluado por un organismo notificado concreto. El país de origen. La vigilancia post comercialización implica: Controlar las exportaciones. Cambiar el etiquetado. Revisar precios. Controlar la seguridad y funcionamiento de los productos una vez en el mercado. Un incidente grave con un producto sanitario debe notificarse a: El laboratorio. El hospital. La AEMPS. El distribuidor local. El objetivo de la trazabilidad es: Seguir el recorrido del producto desde el fabricante hasta el usuario final. Aumentar el valor comercial. Controlar las ventas. Evitar impuestos. La documentación técnica del producto debe conservarse al menos: Sin límite establecido. 5 años. 10 años tras la última puesta en el mercado. 2 años tras su comercialización. Un producto sanitario de clase IIb requiere: Inspección municipal. Ninguna supervisión. Solo autodeclaración del fabricante. Intervención de un organismo notificado. El símbolo de reloj de arena en el envase indica: Producto estéril. Número de lote. Fecha de caducidad. Fecha de fabricación. Los productos sanitarios deben almacenarse: Sin precauciones específicas. En contacto con la luz solar. A temperatura inferior a 0 ºC. En condiciones ambientales adecuadas según el etiquetado. La biocompatibilidad de un producto sanitario significa: Su compatibilidad con tejidos biológicos sin causar efectos adversos. Su solubilidad en agua. Su facilidad de reciclado. Su resistencia térmica. Un envase con símbolo de libro abierto indica: Producto inflamable. Material reciclable. Uso exclusivo hospitalario. Consultar las instrucciones antes de usar. La identificación UDI (Unique Device Identification): Solo se aplica en medicamentos. Es opcional. Sustituye al número de serie. Permite la trazabilidad y seguridad de cada dispositivo. Un producto de clase III sin marcado CE: No requiere trazabilidad. Está exento de control. Puede venderse bajo declaración verbal. No puede comercializarse legalmente. Los productos sanitarios de autocuidado son aquellos que: Son productos cosméticos. Requieren siempre prescripción médica. Pueden ser usados directamente por el paciente para su propio control o prevención. Solo pueden ser utilizados por personal sanitario. El material de cura se compone fundamentalmente de: Cosméticos desinfectantes. Dispositivos quirúrgicos. Equipos de diagnóstico. Elementos destinados a la protección, limpieza y cicatrización de heridas. Una gasa estéril se utiliza para: Absorber exudados y proteger la herida. Aplicar maquillaje. Desinfectar instrumentos metálicos. Controlar la temperatura corporal. El algodón hidrófilo se caracteriza por: Contener látex natural. No ser apto para uso sanitario. Tener gran capacidad de absorción y ser hipoalergénico. Ser impermeable y sintético. Un apósito oclusivo se emplea para: Aplicar frío local. Favorecer la transpiración. Aislar completamente la herida del exterior. Permitir el paso del aire y humedad. Los apósitos hidrocoloides son útiles en: Heridas secas sin secreción. Cortes superficiales. Úlceras exudativas o de cicatrización lenta. Heridas infectadas. Los apósitos hidrocelulares destacan por: Retener el exudado y mantener un entorno húmedo favorable. Ser oclusivos y secos. Estar compuestos por alcoholes. No permitir la cicatrización húmeda. El esparadrapo hipoalergénico está indicado en: Pacientes con piel sensible. Heridas profundas. Uso quirúrgico interno. Aplicaciones orales. Los guantes de exploración son productos sanitarios de: Clase I. Clase IIb. Clase III. Clase IIa. Los termómetros clínicos se clasifican como: Productos de diagnóstico in vitro. Material quirúrgico. Productos cosméticos. Productos sanitarios de Clase IIa. Los termómetros digitales funcionan por: Radiación infrarroja exclusiva. Dilatación de alcohol. Sensor electrónico de temperatura corporal. Expansión de mercurio. El uso de termómetros de mercurio está prohibido porque: Son caros. Contienen un metal tóxico y contaminante. Son imprecisos. No registran la temperatura ambiental. Los termómetros infrarrojos miden la temperatura: Mediante radiación emitida por la superficie corporal. Por contacto directo. Por vía oral. Por dilatación térmica. Los tensiómetros digitales oscilométricos miden: El nivel de oxígeno. El pulso cardiaco manualmente. La presión arterial mediante sensores electrónicos. El flujo respiratorio. En la toma de tensión, la presión sistólica corresponde a: La presión venosa central. La presión media arterial. La presión máxima durante la contracción ventricular. La presión mínima durante la relajación cardiaca. Los esfigmomanómetros de mercurio fueron retirados por: Su bajo coste. Su poca durabilidad. Su contenido contaminante de mercurio. Su complejidad técnica. El pulsioxímetro mide: El ritmo respiratorio. El nivel de glucosa. La temperatura corporal. El pulso arterial y la saturación de oxígeno en sangre. Los glucómetros se consideran: Productos sanitarios para diagnóstico in vitro. Productos de autocuidado. Cosmético. Equipos terapéuticos invasivos. El funcionamiento básico de un glucómetro se basa en: La valoración manual. El uso de radiación infrarroja. La lectura óptica del sudor. La reacción enzimática de la glucosa oxidasa o deshidrogenasa. Las tiras reactivas de glucosa deben: Limpiarse tras cada uso. Refrigerarse a –10 °C. Mantenerse abiertas. Almacenarse en lugar fresco y seco, bien cerradas. Los dispositivos de punción capilar deben ser: De un solo uso. Reutilizables. Esterilizados con alcohol. No regulados. Los medidores de colesterol funcionan mediante: Reacción con alcohol desnaturalizado. Corriente eléctrica directa. Medición por ultrasonido. Reacción enzimática colorimétrica en tiras. Los tests de embarazo detectan: FSH en suero. Progesterona sérica. Gonadotropina coriónica humana (hCG) en orina. Estrógenos en sangre. Los tests de ovulación miden: Niveles de estrógenos. La hormona luteinizante (LH). Gonadotropina coriónica. Testosterona. Los productos de autodiagnóstico deben incluir: Manual de reparación. Garantía indefinida. Instrucciones claras, precisión y advertencia de no sustituir diagnóstico médico. Promesas terapéuticas. Un dispositivo de autodiagnóstico mal utilizado puede: Aumentar su vida útil. No tener consecuencias. Mejorar la sensibilidad. Generar errores de interpretación y falsos resultados. El control de calidad de los dispositivos de autodiagnóstico es responsabilidad de: El distribuidor. El farmacéutico exclusivamente. El fabricante y la AEMPS. El usuario. Un tensiómetro de brazo suele ser más preciso que uno de muñeca porque: No requiere calibración. Usa pilas alcalinas. Es más moderno. La arteria braquial permite una mejor lectura de presión. Los productos sanitarios de cura deben almacenarse: A temperatura superior a 40 °C. Junto a productos químicos. En refrigeración permanente. En lugares limpios, secos y protegidos de la luz. Los dispositivos médicos eléctricos deben cumplir: Normas de seguridad eléctrica IEC 60601. Solo normas nacionales. Criterios estéticos. No requieren homologación. Los productos de un solo uso deben desecharse: En contenedores específicos para residuos sanitarios. Con la basura doméstica. Tras esterilización en agua. Junto a medicamentos caducados. Los apósitos adhesivos transparentes permiten: Aplicar medicamentos tópicos. Inmovilizar fracturas. Reducir la absorción de exudados. Observar la herida sin retirarlos. Un esfigmomanómetro aneroide requiere: Calibración periódica para mantener la precisión. Recambio anual de manguito. Limpieza con alcohol. Desinfección térmica. El tensiómetro automático registra los valores de presión gracias a: Sensores oscilométricos. Células fotoeléctricas. Reacciones químicas. Movimiento rotacional. Los productos sanitarios para autocontrol deben cumplir con: Ensayo clínico hospitalario. Registro de patente. Solo homologación nacional. Marcado CE y validación de precisión. Los productos para el control de glucemia forman parte de: Los dispositivos ortopédicos. Los complementos dietéticos. Los productos cosméticos. Los productos de diagnóstico in vitro. Los medidores continuos de glucosa (MCG) permiten: Analizar la glucemia una vez al día. Registrar continuamente los niveles de glucosa intersticial. Medir la glucosa urinaria. Sustituir la insulina. Los sensores de monitorización continua de glucosa se colocan habitualmente en: Palma de la mano. Tórax o espalda. Cuello o pierna. Abdomen o brazo. El sistema flash de medición de glucosa (FreeStyle Libre®) se caracteriza por: Medir glucosa en sangre venosa. Permitir lectura mediante lector o móvil sin punción capilar. Requerir calibración diaria. Ser invasivo quirúrgicamente. Los sistemas de monitorización continua de glucosa aportan: Valores de colesterol. Resultados exclusivamente nocturnos. Solo mediciones puntuales. Información sobre la variabilidad glucémica y tendencias. Un sistema de infusión continua de insulina (bomba) es un: Dispositivo ortopédico. Complemento nutricional. Producto cosmético electrónico. Producto sanitario activo implantable. Los audífonos son productos sanitarios destinados a: Bloquear el ruido ambiental. Emitir señales ultrasónicas. Sustituir el oído interno. Mejorar la audición mediante amplificación del sonido. Un audífono de tipo “retroauricular” se coloca: En el conducto nasal. Sobre la oreja interna. Detrás del pabellón auricular. Dentro del canal auditivo. Los audífonos “intraauriculares” destacan por: Colocarse dentro del canal auditivo, siendo discretos y personalizados. Ser los más potentes y externos. Requerir cirugía. Ser impermeables. Las pilas para audífonos se identifican por: Tamaño del audífono. Colores y códigos numéricos estandarizados. Duración del tratamiento. Nivel de decibelios. Los tapones auditivos reutilizables deben: Desecharse tras cada uso. Guardarse húmedos. Esterilizarse con alcohol. Lavarse con agua tibia y jabón neutro. Las lentes de contacto blandas están fabricadas con: Hidrogel o hidrogel de silicona. Policarbonato. Vidrio templado. Acrílico rígido. Las lentes de contacto rígidas permeables permiten: El paso de oxígeno a la córnea. Menor calidad visual. Dormir con ellas indefinidamente. No requieren limpieza. El líquido de mantenimiento de lentes de contacto debe: Desinfectar, limpiar y conservar las lentes. Ser agua destilada. Usarse solo para aclarar. Contener alcohol. Las lágrimas artificiales son productos sanitarios destinados a: Eliminar bacterias. Reducir la presión intraocular. Dilatar la pupila. Lubricar y humedecer la superficie ocular. Los colirios lubricantes sin conservantes se recomiendan especialmente en: Usuarios de lentes de contacto. Niños menores de 6 años. Pacientes con hipertensión. Personas con infecciones oculares. Las gafas de presbicia se consideran: Productos sanitarios de Clase I. Cosméticos. Productos ópticos recreativos. Equipos diagnósticos. Las gafas de protección ocular deben cumplir la norma: EN 166. ISO 9001. EN 140. UNE 1080. Los inhaladores son productos sanitarios destinados a: Administrar medicamentos directamente a las vías respiratorias. Medir la presión arterial. Oxigenar la sangre. Limpiar el aire ambiental. En los inhaladores presurizados, el medicamento se libera por: Reacción química. Presión atmosférica. Difusión pasiva. Activación manual del cartucho. Los inhaladores de polvo seco requieren: Inspiración rápida y profunda del paciente. Activación por botón. Uso con cámara espaciadora. Agitación previa. Las cámaras espaciadoras se utilizan para: Mejorar la administración de inhaladores presurizados. Reducir el volumen del aire inspirado. Aumentar la dosis de fármaco. Disminuir la presión del cartucho. El nebulizador convierte el medicamento en: Aerosol fino inhalable. Comprimido sólido. Gotas gruesas. Polvo seco. Los inhaladores deben limpiarse: Periódicamente con agua y secarse al aire. Con alcohol. Con detergentes agresivos. Solo al cambiar el cartucho. Los absorbentes para incontinencia urinaria se clasifican según: Tipo de tejido. Edad del paciente. Material y color. Grado de absorción y forma anatómica. Los protectores anatómicos se utilizan: En pérdidas leves o moderadas. En incontinencia total. En neonatos. En cuidados intensivos. Los pañales absorbentes unisex son: Con barreras impermeables no transpirables. Exclusivos para uso hospitalario. Solo para varones. De uso nocturno y diurno, adaptables a distintas anatomías. Los empapadores protectores sirven para: Proteger la ropa de cama o sillas de posibles pérdidas. Aumentar la temperatura corporal. Prevenir escaras. Evitar el movimiento del paciente. Los dispositivos urinarios externos masculinos (condones colectores): Se adhieren al pene y se conectan a una bolsa colectora. Son quirúrgicos. Requieren cateterización. Son de un solo uso femenino. Los catéteres urinarios permanentes deben: Manipularse con asepsia y mantenimiento periódico. Cambiarse diariamente. Desinfectarse con alcohol. Mantenerse secos. Los productos para incontinencia se consideran: Productos sanitarios de Clase I. Clase III. Cosméticos. Dispositivos implantables. En el manejo de la incontinencia es importante: La higiene, la protección cutánea y la elección adecuada del absorbente. Cambiar el producto una vez al día. No hidratar la piel. Evitar productos barrera. Los productos barrera cutánea contienen: Óxidos de zinc o siliconas protectoras. Alcohol. Ácidos exfoliantes. Perfumes. El consejo farmacéutico en incontinencia incluye: Prevenir lesiones cutáneas y mantener la dignidad del paciente. Evitar la hidratación. Prescribir medicación. Limitar la ingesta de líquidos. Los productos para incontinencia deben desecharse: En bolsas cerradas, siguiendo la normativa de residuos sanitarios. En el contenedor amarillo. En el WC. Con los medicamentos caducados. El objetivo principal de la esterilización es: Destruir todas las formas de vida microbiana, incluidas esporas. Reducir la carga microbiana. Desinfectar parcialmente. Limpiar restos orgánicos visibles. La desinfección se diferencia de la esterilización porque: Elimina también las esporas bacterianas. Destruye solo los microorganismos patógenos en objetos inanimados. Se aplica únicamente sobre tejidos vivos. No requiere productos químicos. La antisepsia se aplica: Sobre material quirúrgico. Sobre tejidos vivos para destruir microorganismos. En superficies ambientales. En envases cerrados. Un esterilizador de vapor utiliza: Óxido de etileno. Calor húmedo a alta presión (autoclave). Radiación ultravioleta. Alcohol etílico. La temperatura estándar en un autoclave es: 90 ºC. 121 ºC durante 15–20 minutos. 100 ºC durante 60 minutos. 140 ºC durante 5 minutos. La esterilización por calor seco se realiza en: Horno Pasteur a 160–180 ºC. Autoclave. Nebulizador. Cámara fría. El óxido de etileno se utiliza en: Material termosensible que no resiste altas temperaturas. Instrumental metálico. Cristalería. Gasas y algodones. El indicador biológico de esterilización sirve para: Controlar la eficacia del proceso esterilizante. Medir la humedad ambiental. Detectar la temperatura. Comprobar el color del envase. Los envases para material estéril deben: Permitir la entrada de aire y microorganismos. Ser impermeables, resistentes y permitir la esterilización. Ser reciclables únicamente. Mantener humedad constante. El tiempo máximo de validez de un material esterilizado depende de: El tipo de envase y las condiciones de almacenamiento. La marca del producto. La temperatura ambiente. La frecuencia de uso. El control físico de la esterilización verifica: La temperatura, presión y tiempo del proceso. La ausencia de microorganismos. El cambio de color del envase. La composición del material. Los desinfectantes de nivel alto se emplean en: Material semicrítico. Superficies inertes. Instrumentos estériles. Piel intacta. El glutaraldehído es un desinfectante eficaz frente a: Bacterias pero no esporas. Esporas, virus y hongos. Solo virus. Parásitos intestinales. La radiación gamma se utiliza para esterilizar: Productos médicos desechables y termosensibles. Metales quirúrgicos. Cristales ópticos. Equipos eléctricos. Los productos de un solo uso deben: Esterilizarse nuevamente. Ser eliminados tras su utilización. Desinfectarse y reutilizarse. Guardarse en frío. Un material crítico es aquel que: No entra en contacto con el paciente. Entra en contacto con tejidos estériles o sistema vascular. Se usa sobre piel intacta. Se utiliza solo una vez. Los productos de ortopedia incluyen: Dispositivos para soporte, corrección o sustitución del sistema músculo- esquelético. Cosméticos reparadores. Alimentos funcionales. Productos farmacológicos. Un cabestrillo es un producto utilizado para: Inmovilizar el miembro superior tras lesiones. Proteger el pie en marcha. Sostener el cuello. Medir la tensión. Las férulas sirven para:. Corregir visión. Sostener dispositivos médicos. Aumentar la movilidad articular. Inmovilizar una articulación o segmento corporal. Las ortesis se definen como: Dispositivos externos que modifican las condiciones estructurales o funcionales del sistema neuromuscular. Prótesis internas de sustitución. Productos cosméticos de apoyo. Accesorios hospitalarios. Las prótesis son: Ayudas ópticas. Dispositivos que sustituyen total o parcialmente una parte del cuerpo. Instrumentos de diagnóstico. Equipos de medición. Un bastón o muleta se clasifica como: Ayuda técnica para la movilidad. Prótesis ortopédica. Producto cosmético. Elemento de fisioterapia. Las sillas de ruedas son: Ayudas técnicas de movilidad y transporte. Productos farmacéuticos. Equipos hospitalarios eléctricos. Material fungible. Los cojines anti- escaras están diseñados para: Prevenir úlceras por presión en pacientes inmovilizados. Mejorar la postura estética. Regular la temperatura corporal. Aumentar la masa muscular. Los colchones anti- escaras pueden ser: Estáticos o dinámicos (alternantes). Reutilizables sin limpieza. De lana o algodón natural únicamente. No sanitarios. Una grúa de traslado es un producto sanitario destinado a: Facilitar la movilización de personas dependientes. Sujetar el miembro superior. Medir el peso corporal. Administrar medicación intravenosa. Las barandillas de cama cumplen la función de: Favorecer la ventilación. Regular la altura del colchón. Mejorar la estética del mobiliario. Evitar caídas accidentales en pacientes dependientes. Las ayudas técnicas para el baño buscan: Favorecer la autonomía y seguridad en la higiene diaria. Evitar el uso de productos cosméticos. Sustituir la asistencia personal. Reducir la higiene del paciente. Los asientos giratorios de bañera permiten: Sostener el cabezal. Transferir al usuario de forma segura dentro y fuera del baño. Medir la temperatura del agua. Regular la altura del lavabo. Los andadores son ayudas técnicas utilizadas para: Facilitar la marcha y el equilibrio. Inmovilizar las piernas. Sustituir la fisioterapia. Proteger del frío. En el ámbito hospitalario, los catéteres, sondas y jeringas son considerados: Productos sanitarios de un solo uso. Equipos permanentes. Material ortopédico. Instrumental eléctrico. El farmacéutico en el ámbito de los productos sanitarios debe: Asesorar sobre su uso, conservación y eliminación. Realizar diagnóstico médico. Fabricar dispositivos. Prescribir prótesis. La oficina de farmacia debe disponer de: Registro de productos sanitarios dispensados y control de caducidad. Stock ilimitado. Productos sin registro CE. Material quirúrgico usado. El consejo farmacéutico en productos ortopédicos incluye: Realizar diagnósticos musculares. Enseñar la colocación correcta y comprobar el ajuste. Sustituir al fisioterapeuta. Reparar dispositivos. Los productos sanitarios deben almacenarse y manipularse en farmacia: Según las condiciones indicadas por el fabricante. En cualquier lugar. En nevera obligatoriamente. Sin control de temperatura. |





