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Fuego Técnico T5

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Título del Test:
Fuego Técnico T5

Descripción:
bomb forest

Fecha de Creación: 2026/01/22

Categoría: Otros

Número Preguntas: 150

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El fuego técnico se define como: Un incendio autorizado. Un incendio de baja intensidad. Un uso planificado, controlado y dirigido del fuego como herramienta de gestión. Un fuego natural espontáneo.

El fuego prescrito es: Un incendio natural controlado. Una modalidad concreta del fuego técnico. Una técnica de extinción indirecta. Una quema tradicional.

La finalidad principal del fuego técnico es: Extinguir incendios forestales. Reducir el riesgo de incendios futuros. Eliminar totalmente el combustible. Facilitar el trabajo aéreo.

Históricamente, el uso del fuego estaba ligado a: Protección civil. Agricultura y ganadería. Actividades recreativas. Extinción forestal.

La supresión total del fuego en el medio natural provoca: Menor número de incendios. Regímenes equilibrados. Acumulación de combustible. Eliminación del riesgo.

El régimen de incendios se define como: El plan de extinción de un territorio. El conjunto de características de los incendios de una zona. La organización del personal forestal. La normativa vigente.

¿Cuál NO es una característica del régimen de incendios?. Frecuencia. Intensidad. Medios de extinción. Tipo de combustible.

Las quemas prescritas como herramienta de gestión permiten: Sustituir la extinción. Crear discontinuidades de combustible. Aumentar la intensidad futura. Eliminar la vigilancia.

Uno de los principios generales del fuego técnico es: Improvisación. Planificación previa. Rapidez de ejecución. Reducción de personal.

Elemento imprescindible en cualquier fuego técnico: Medios aéreos. Ataque indirecto. Planificación. Vehículos pesados.

La prescripción de una quema es: Una autorización administrativa. El encendido del fuego. El conjunto de condiciones técnicas y ambientales necesarias. El plan de contingencias.

Forma parte de la prescripción de la quema: Legislación aplicable. Humedad del combustible. Número de habitantes cercanos. Tipo de vehículo.

La prescripción incluye variables de: Solo meteorología. Solo combustible. Meteorología, combustible y topografía. Únicamente viento.

El plan de quemas es: Un documento orientativo. Un documento técnico obligatorio. Un informe posterior. Una recomendación.

¿Cuál NO suele formar parte del plan de quemas?. Objetivos. Técnicas de ignición. Medios humanos. Medios externos obligatorios.

La quema de retroceso se caracteriza por: Avanzar a favor del viento. Alta intensidad. Avanzar contra viento o pendiente. Menor control.

La quema considerada más segura es: De avance. En puntos. De retroceso. En fajas.

La quema de avance presenta: Menor intensidad. Mayor control. Mayor velocidad. Menor riesgo.

La quema en fajas consiste en: Ignición puntual. Bandas sucesivas. Una única línea. Ignición aérea.

La quema en puntos permite: Aumentar intensidad. Menor control. Ajustar el comportamiento del fuego. Reducir la seguridad.

La elección del tipo de quema depende de: Objetivo y condiciones. Solo meteorología. Experiencia personal. Disponibilidad aérea.

La ignición se define como: Encender fuego sin control. Acción controlada de iniciar el fuego. Fase final de la quema. Técnica de extinción.

La ignición lineal se caracteriza por: Menor intensidad. Mayor control. Mayor intensidad. Menor rapidez.

La ignición puntual se caracteriza por: Mayor control. Mayor intensidad. Mayor velocidad. Menor seguridad.

Entre las herramientas de ignición se incluyen: Mangueras. Goteadores. Motobombas. Batefuegos.

La organización de una quema incluye: Solo brigadas. Jefe de quema y personal asignado. Únicamente mando. Voluntarios.

El jefe de quema es responsable de: Solo la ignición. Dirección técnica y seguridad. Solo la liquidación. Medios aéreos.

La seguridad en las quemas es: Secundaria. Prioritaria. Opcional. Variable.

No se debe iniciar una quema cuando: Hay planificación. Condiciones dentro de prescripción. Faltan medios. Hay personal formado.

El plan de contingencias sirve para: Improvisar. Actuar ante un posible descontrol. Sustituir el plan de quemas. Extinguir incendios forestales.

El manejo de humos tiene como objetivo principal: Aumentar visibilidad. Minimizar afecciones. Acelerar la quema. Eliminar riesgos.

El humo puede provocar: Mayor seguridad. Reducción de visibilidad. Mejora del tráfico. Control del fuego.

La liquidación consiste en: Extinción completa del incendio. Eliminación de focos residuales. Inicio de la quema. Planificación previa.

Una quema no liquidada se considera: Correcta. Finalizada. Inacabada. Segura.

La evaluación final sirve para: Sancionar al personal. Analizar resultados e incidencias. Iniciar otra quema. Extinguir el incendio.

El fuego técnico debe realizarse por: Cualquier persona. Personal formado. Voluntarios. Medios aéreos.

El fuego prescrito siempre es: Espontáneo. Planificado. Natural. Urgente.

El fuego técnico NO busca: Prevención. Gestión del territorio. Extinción inmediata. Reducción de combustible.

El régimen de incendios se ve alterado por: Abandono rural. Cambio de usos del suelo. Aumento de biomasa. Todas las anteriores.

Las quemas prescritas: Sustituyen la gestión forestal. Complementan la gestión forestal. Eliminan incendios. Aumentan el riesgo.

La seguridad en fuego técnico implica: Asumir riesgos. Evaluación continua. Rapidez. Improvisación.

Sin prescripción de quema: Se puede quemar con precaución. No debe realizarse la quema. Se reduce la intensidad. Basta con experiencia.

La topografía influye en la quema porque afecta a: Comportamiento del fuego. Seguridad. Planificación. Todas las anteriores.

El combustible influye directamente en: La organización. El comportamiento del fuego. La legislación. El mando.

El viento es una variable clave porque afecta a: Dirección y velocidad del fuego. Solo al humo. Solo a la ignición. Únicamente a la seguridad.

El plan de quemas debe ser conocido por: Solo el jefe de quema. Todo el personal participante. Solo la administración. Únicamente mandos.

La quema se suspenderá cuando: Se alcancen los objetivos. Condiciones salgan de prescripción. Termine la ignición. Se reduzca el humo.

El manejo de humos debe considerar especialmente: Infraestructuras y población. Solo la vegetación. El número de brigadas. La duración de la quema.

La liquidación busca principalmente: Finalizar rápido. Evitar reactivaciones. Reducir personal. Cumplir horario.

La evaluación final del fuego técnico es: Opcional. Recomendable. Obligatoria. Solo administrativa.

La planificación en fuego técnico tiene como objetivo principal: Acelerar la ejecución. Garantizar seguridad y cumplimiento de objetivos. Reducir personal. Evitar la evaluación final.

Uno de los riesgos de no planificar adecuadamente una quema es: Menor intensidad. Descontrol del fuego. Mayor eficacia. Reducción del humo.

La evaluación continua durante la quema permite: Ignorar la prescripción. Detectar desviaciones y actuar. Aumentar la intensidad. Finalizar antes.

El fuego técnico se ejecuta siempre bajo: Decisión individual. Condiciones ambientales concretas. Presión operativa. Urgencia.

El objetivo preventivo del fuego técnico se relaciona con: La extinción directa. La reducción de la carga de combustible. El uso de medios aéreos. El control del humo.

La continuidad horizontal del combustible favorece: Fuegos de baja intensidad. La propagación del fuego. Mayor control. Menor riesgo.

La continuidad vertical del combustible aumenta el riesgo de: Fuegos rastreros. Paso a copas. Menor intensidad. Mejor control.

Una quema preventiva busca principalmente: Regenerar el suelo. Disminuir la intensidad de futuros incendios. Eliminar totalmente la vegetación. Facilitar el acceso humano.

La prescripción debe cumplirse: Solo al inicio. Durante toda la quema. Solo en la ignición. Únicamente al final.

Si las condiciones reales se salen de la prescripción se debe: Continuar con precaución. Aumentar intensidad. Suspender o modificar la quema. Ignorar la desviación.

El plan de quemas debe contemplar siempre: Medios aéreos. Plan de contingencias. Extinción total. Participación ciudadana.

El plan de contingencias se activa cuando: Todo va según lo previsto. Finaliza la quema. Se produce un descontrol. Se inicia la ignición.

La seguridad en fuego técnico implica: Aceptar cierto riesgo. Minimizar riesgos. Priorizar rapidez. Ignorar factores externos.

La decision de iniciar una quema corresponde a: Cualquier interviniente. El jefe de quema. El personal de ignición. La administración.

La decision de suspender una quema puede tomarse por: El jefe de quema. Solo la administración. El personal externo. Nadie una vez iniciada.

El jefe de quema debe asegurar: Solo la ignición. Cumplimiento del plan. Únicamente la liquidación. El uso de medios aéreos.

La organización clara en una quema permite: Mayor improvisación. Mejor coordinación y seguridad. Menor control. Reducción de planificación.

El personal de seguridad tiene como función principal: Encender el fuego. Vigilar riesgos y condiciones. Dirigir la quema. Liquidar perímetros.

Las funciones deben estar definidas: Solo para el jefe. Antes de iniciar la quema. Durante la liquidación. Al finalizar.

Una mala organización aumenta: La seguridad. El riesgo. La eficacia. El control.

El manejo de humos es importante porque el humo: No afecta a la seguridad. Puede afectar a población e infraestructuras. Solo molesta visualmente. Se disipa siempre rápido.

El humo puede generar riesgos especialmente en: Zonas forestales aisladas. Carreteras y núcleos habitados. Zonas sin tráfico. Áreas quemadas.

La estabilidad atmosférica influye en: La ignición. La dispersión del humo. La liquidación. La organización.

Un manejo inadecuado del humo puede provocar: Mejor visibilidad. Accidentes de tráfico. Menor riesgo. Mayor control.

El manejo de humos debe considerarse: Opcional. Parte de la seguridad global. Solo al final. Solo en zonas urbanas.

La liquidación debe realizarse: Solo en zonas visibles. En todo el perímetro. Únicamente donde hubo ignición. Solo si hay viento.

Durante la liquidación se eliminan: Objetivos. Focos residuales. Técnicas de ignición. Medios humanos.

La vigilancia posterior a la quema tiene como finalidad: Evaluar resultados. Detectar posibles reactivaciones. Reducir personal. Iniciar otra quema.

Una quema se considera finalizada cuando: Termina la ignición. Se alcanzan los objetivos. Está completamente liquidada. Se retira el personal.

La falta de liquidación puede provocar: Mayor seguridad. Reactivaciones. Menor riesgo. Mejor control.

La evaluación final debe realizarse: Antes de la quema. Durante la ignición. Tras la finalización completa. Solo si hay incidentes.

La evaluación final permite: Sancionar. Mejorar futuras actuaciones. Aumentar intensidad. Eliminar planificación.

El análisis de incidencias sirve para: Ignorarlas. Aprender de errores. Justificar fallos. Evitar informes.

El fuego técnico se evalúa porque: Es obligatorio. Permite mejorar la gestión. Reduce personal. Aumenta control aéreo.

La mejora continua en fuego técnico se basa en: Experiencia aislada. Evaluación y aprendizaje. Rapidez. Improvisación.

El uso del fuego técnico contribuye a: Eliminar incendios. Gestionar el territorio. Sustituir la extinción. Evitar toda quema.

El fuego técnico se considera una herramienta: De emergencia. De gestión preventiva. De extinción directa. De reacción.

La correcta aplicación del fuego técnico requiere: Solo experiencia. Formación específica. Improvisación. Medios aéreos.

La formación del personal es necesaria para: Reducir costes. Garantizar seguridad y eficacia. Aumentar velocidad. Evitar planificación.

El fuego técnico debe realizarse siempre con: Rapidez. Control. Urgencia. Presión operativa.

El uso inadecuado del fuego tecnico puede provocar: Mejores resultados. Incendios descontrolados. Menor riesgo. Mayor prevención.

La diferencia clave entre incendio y fuego tecnico es: La intensidad. La planificación y control. El tipo de combustible. El humo.

El fuego tecnico se integra dentro de: La extinción. La gestión forestal. La emergencia. La reacción inmediata.

El cumplimiento del plan de quemas garantiza: Seguridad absoluta. Mayor control y seguridad. Eliminación total del riesgo. Menor evaluación.

El fuego tecnico NO debe realizarse cuando: Hay planificación. Hay personal formado. Las condiciones no son adecuadas. Hay objetivos definidos.

La seguridad en fuego técnico es responsabilidad de: Solo el jefe. Todo el personal. Solo el personal de seguridad. Solo la administración.

La comunicación durante la quema debe ser: Ocasional. Continua. Solo al inicio. Escrita.

La coordinación entre equipos favorece: Improvisación. Seguridad. Riesgo. Confusión.

La experiencia sin planificación puede llevar a: Mejores resultados. Errores graves. Mayor control. Menor riesgo.

El objetivo final del fuego tecnico es: Quemar superficie. Gestionar el territorio de forma segura. Extinguir incendios. Reducir personal.

El fuego tecnico se diferencia de un incendio forestal porque: Tiene menor intensidad. Está planificado y controlado. Produce menos humo. Se apaga solo.

El fuego prescrito debe ejecutarse: De forma urgente. Bajo condiciones definidas previamente. Sin necesidad de evaluación. Solo con medios aéreos.

El cumplimiento de la prescripción garantiza: Eliminación del riesgo. Seguridad y control del fuego. Rapidez. Menor necesidad de liquidación.

La prescripción debe revisarse: Solo antes de la quema. Durante toda la ejecución. Solo al finalizar. Únicamente si hay viento.

El plan de quemas debe adaptarse si: Hay experiencia suficiente. Cambian las condiciones previstas. Se reduce el personal. Se alcanza un objetivo parcial.

Una quema bien planificada reduce: La seguridad. El riesgo de descontrol. La eficacia. La evaluación.

La falta de planificación incrementa: El control. El riesgo. La seguridad. La previsión.

El fuego técnico debe integrarse dentro de: La emergencia. La gestión forestal. La extinción directa. La reacción inmediata.

El uso del fuego tecnico contribuye a: Eliminar incendios. Disminuir la intensidad de futuros incendios. Sustituir la extinción. Evitar toda quema.

El fuego tecnico se utiliza como medida: Reactiva. Preventiva. De urgencia. Improvisada.

La seguridad en fuego tecnico debe prevalecer sobre: La planificación. La rapidez. La evaluación. Los objetivos.

El personal que participa en una quema debe: Tener experiencia previa únicamente. Estar formado específicamente. Aprender durante la quema. Actuar por intuición.

La formación del personal reduce: El control. El riesgo. La planificación. La evaluación.

Una quema debe suspenderse cuando: Se reduce la intensidad. Se sale de prescripción. Se alcanza un objetivo parcial. Se inicia la liquidación.

La toma de decisiones en una quema debe basarse en: Intuición. Evaluación continua. Rapidez. Experiencia personal.

La ignición debe realizarse: Libremente. Conforme al plan y prescripción. Solo al inicio. De forma rápida.

Una ignición mal ejecutada puede provocar: Mejor control. Comportamiento no deseado del fuego. Menor intensidad. Mayor seguridad.

La ignición puntual se utiliza para: Aumentar velocidad. Ajustar la intensidad. Reducir control. Acelerar la quema.

La ignición lineal se caracteriza por: Mayor control. Menor intensidad. Mayor continuidad del frente. Menor riesgo.

La elección de la técnica de ignición depende de: El combustible y condiciones. Solo del jefe de quema. La experiencia personal. La urgencia.

El manejo de humos debe planificarse para evitar: El fuego. Riesgos a personas e infraestructuras. La liquidación. La evaluación.

El humo puede afectar negativamente a: Solo a la vegetación. Seguridad vial y salud. Únicamente a la fauna. La ignición.

Un mal manejo de humos puede generar: Menor riesgo. Accidentes. Mayor control. Rapidez.

El viento influye en el manejo de humos porque: No afecta. Determina su dispersión. Solo aumenta intensidad. Solo afecta a ignición.

La estabilidad atmosférica condiciona: El mando. La dispersión del humo. La organización. La liquidación.

La liquidación debe asegurar: Final rápido. Eliminación de focos residuales. Inicio de evaluación. Reducción de personal.

Una vigilancia posterior adecuada evita: La planificación. Reactivaciones. La evaluación. La ignición.

Una quema no está finalizada hasta que: Se alcanzan objetivos. Se termina la ignición. Está completamente liquidada. Se retira el personal.

La liquidación es una fase: Opcional. Secundaria. Obligatoria. Administrativa.

La evaluación final permite principalmente: Sancionar. Mejorar futuras actuaciones. Reducir personal. Evitar informes.

El análisis de incidencias sirve para: Ignorarlas. Aprender y corregir. Justificarlas. Evitar responsabilidades.

La evaluación final forma parte de: La ignición. La planificación. El ciclo completo del fuego técnico. La extinción.

El fuego técnico se considera eficaz cuando: Se quema mucha superficie. Se cumplen los objetivos previstos. Se hace rápido. No hay evaluación.

La mejora continua en fuego técnico se basa en: Repetición. Evaluación y aprendizaje. Improvisación. Experiencia aislada.

El fuego técnico debe revisarse porque: Es obligatorio. Permite mejorar seguridad y eficacia. Reduce trabajo. Evita planificación.

El uso responsable del fuego tecnico requiere: Intuicion. Formacion y planificacion. Rapidez. Presion operativa.

El fuego tecnico mal aplicado puede generar: Prevencion. Incendios descontrolados. Menor riesgo. Mejor gestion.

La seguridad en fuego tecnico es responsabilidad de: Solo el jefe. Todo el personal. Solo el personal de seguridad. Solo la administracion.

La comunicacion durante una quema debe ser: Ocasional. Continua. Solo inicial. Escrita.

La coordinacion entre equipos permite: Improvisar. Aumentar seguridad. Reducir planificación. Asumir riesgos.

La diferencia fundamental entre fuego técnico e incendio es: El humo. La planificación y el control. El combustible. La intensidad.

El fuego técnico forma parte de: La emergencia. La gestión forestal preventiva. La reacción inmediata. La extinción directa.

La finalidad última del fuego técnico es: Quemar superficie. Gestionar el territorio de forma segura. Extinguir incendios. Reducir personal.

El fuego técnico bien aplicado contribuye a: Eliminar incendios. Reducir la severidad futura. Sustituir la extinción. Evitar toda quema.

La correcta aplicación del fuego técnico depende de: La suerte. La planificación y el control. La rapidez. La urgencia.

La prescripción es fundamental porque: Autoriza la quema. Define condiciones seguras. Sustituye el plan. Evita la evaluación.

El plan de quemas es imprescindible para: Justificar actuaciones. Organizar y ejecutar la quema con seguridad. Reducir informes. Eliminar riesgos.

La ignición condiciona: Solo el inicio. El comportamiento del fuego. Solo la duración. La evaluación.

La liquidación garantiza: Extinción inmediata. Que no haya reactivaciones. Menor evaluación. Rapidez.

La evaluación final del fuego técnico es: Opcional. Recomendable. Obligatoria. Administrativa.

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