GESTIÓN Y CONSERVACIÓN DE COLECCIONES
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Título del Test:
![]() GESTIÓN Y CONSERVACIÓN DE COLECCIONES Descripción: no oficial |



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La expresión actualmente más extendida para referirse a las actividades relacionadas con la colección es: Desarrollo bibliográfico. Gestión de colecciones. Administración documental. Según José Antonio Gómez Hernández, la gestión o desarrollo de la colección comprende: Únicamente selección y adquisición. Planificación, formación, evaluación y mantenimiento. Exclusivamente conservación y expurgo. ¿Cuál de las siguientes actividades forma parte de la gestión de colecciones según el texto?. Cooperación para compartir recursos. Únicamente catalogación descriptiva. Exclusivamente digitalización. Las tareas de almacenamiento consisten fundamentalmente en: Clasificar intelectualmente los documentos. Ubicar materialmente los documentos según un orden establecido. Evaluar la pertinencia de la colección. La colocación de los materiales en las estanterías debe hacerse: De arriba abajo y de derecha a izquierda. De abajo arriba y de izquierda a derecha. De izquierda a derecha y de arriba abajo. El recorrido de colocación comienza: En el ángulo superior derecho. En el centro de la primera estantería. En el ángulo inferior izquierdo. La norma ISO 11799:2015 se refiere principalmente a: Los requisitos de almacenamiento para documentos de archivos y bibliotecas. La descripción bibliográfica de documentos digitales. La clasificación de fondos bibliográficos. La ISO 11799:2015 contempla: Exclusivamente depósitos destinados a documentos en papel. Depósitos de uso general para almacenamiento de larga duración. Únicamente depósitos de archivos históricos. Según la norma ISO 11799:2015: Los diferentes soportes deben almacenarse obligatoriamente en depósitos independientes. Los materiales de diferentes soportes pueden almacenarse juntos. Solo pueden almacenarse juntos los documentos impresos y audiovisuales. La organización de los fondos depende, entre otros factores, de: La magnitud y tipo de fondos y el tipo de biblioteca. Exclusivamente del tamaño del edificio. Únicamente del número de usuarios. La clave para la ordenación de los fondos la proporciona: El número de registro. La signatura topográfica. El ISBN. La signatura topográfica aparece: Solo en el documento. Solo en el registro bibliográfico. Tanto en el registro bibliográfico como en el documento mediante el tejuelo. La ordenación por número currens consiste en: Asignar un orden numérico correlativo a medida que se incorpora el material. Ordenar los documentos por materias. Ordenar los documentos alfabéticamente por autor. En la ordenación por número currens, el número asignado: Siempre coincide con el número de registro. Puede coincidir o no con el número de registro. Nunca coincide con el número de registro. Una característica de la ordenación por número currens es que: Hace innecesario el catálogo. Hace indispensable la utilización del catálogo para cualquier búsqueda bibliográfica. Permite localizar directamente las materias afines. La ordenación por número currens suele emplearse especialmente: En fondos cerrados en depósito. En bibliotecas infantiles. En colecciones de libre acceso. En la ordenación alfabética, la signatura se forma normalmente mediante: Las tres primeras letras del apellido del autor en mayúsculas y las tres primeras del título en minúsculas. Las tres primeras letras del título en mayúsculas y el ISBN. El apellido completo del autor y el título abreviado. En obras anónimas o con más de tres autores, la primera parte de la signatura alfabética se toma: Del título. Del nombre del editor. Del ISBN. Las publicaciones periódicas suelen ordenarse alfabéticamente: Por autor. Por título. Por materia. La ordenación sistemática organiza los materiales: Según el sistema de clasificación empleado por la biblioteca. Según su fecha de adquisición. Según su número de registro. La ordenación sistemática resulta especialmente adecuada: Para bibliotecas donde la mayor parte del material es de libre acceso. Para depósitos cerrados exclusivamente. Para fondos sin catalogar. Una ventaja de la ordenación sistemática es que: Impide al usuario consultar materias relacionadas. Permite conocer qué obras sobre un mismo tema contiene la biblioteca. Hace innecesaria la clasificación. Una desventaja de la ordenación sistemática es que: Requiere mayor espacio libre para intercalar nuevas adquisiciones. Impide el libre acceso. Obliga a utilizar siempre el número currens. La ordenación por centros de interés procede: Del mundo anglosajón. De la tradición francesa. De las bibliotecas universitarias españolas. Los centros de interés organizan los fondos: Según áreas de interés para el usuario y de manera sencilla. Según el número de registro. Según el orden de adquisición. Este sistema presenta especial adecuación: A bibliotecas públicas y al gran público. Exclusivamente a bibliotecas de conservación. A archivos históricos. Uno de los inconvenientes de los centros de interés es: Su dificultad para buscar en el catálogo. La imposibilidad de hojear los libros. La necesidad de acceso indirecto. En literatura de creación es frecuente organizar el fondo: Por género. Por número currens. Por tamaño del documento. La colección infantil puede ordenarse alternativamente: Por edades o niveles de dificultad de lectura. Exclusivamente por autor. Solo por número de registro. La adopción definitiva de un sistema de ordenación depende en gran medida: Del tipo de acceso a la colección. Del número de ejemplares. Del año de publicación. El acceso libre y directo a los fondos requiere: Un sistema de señalización y orientación. Un sistema obligatorio de fichas de pedido. Un bibliotecario para entregar cada documento. La señalización constituye: Un método de comunicación entre la biblioteca y los usuarios. Un sistema exclusivamente decorativo. Una técnica de conservación preventiva. Entre las ventajas del acceso libre se encuentra: La posibilidad de que el usuario consulte y hojee directamente los libros. La eliminación de la necesidad de catalogación. La imposibilidad de localizar materias afines. Otra ventaja del acceso libre es que: Libera al personal de suministrar libros a los usuarios. Elimina el expurgo. Evita los hurtos. Entre los inconvenientes del acceso libre se encuentra: La dificultad para llevar estadísticas de uso de los fondos. La imposibilidad de consultar directamente las obras. El exceso de mediación del personal. Según Carrión, el acceso libre debería ser habitual: En todas las bibliotecas, sin excepción. En aquellas bibliotecas que no tengan una función conservadora. Solo en bibliotecas universitarias. En las bibliotecas de acceso indirecto: Los fondos se encuentran en depósitos y es necesaria la intermediación del bibliotecario. Los usuarios acceden directamente a los depósitos. No existe sistema de petición. El acceso indirecto es característico: De los centros de conservación. De todas las bibliotecas públicas. Exclusivamente de las bibliotecas escolares. Los depósitos albergan fondos que no están en libre acceso por razones como: Preservación, obsolescencia o bajo índice de consulta. Falta de catalogación exclusivamente. Alto índice de préstamo. Una ventaja del acceso indirecto es: Ofrecer datos más fiables sobre el uso de los fondos. Facilitar siempre una consulta más rápida. Eliminar la intervención del personal. Los recuentos o inventarios tienen como finalidad principal: Garantizar la conservación e integridad de las colecciones. Sustituir la catalogación. Determinar únicamente el presupuesto anual. Para cada recuento debe elaborarse: Un plan de trabajo previo y un informe final. Únicamente un informe final. Solo una relación de documentos desaparecidos. Durante un recuento se debe comprobar: Que los documentos están correctamente ubicados y que figuran correctamente en el catálogo. Únicamente que los documentos estén prestados. Solo el estado del mobiliario. Uno de los objetivos del recuento es: Detectar hurtos y carencias en determinadas materias. Incrementar obligatoriamente la colección. Sustituir todos los documentos antiguos. En las Bibliotecas Públicas del Estado, los recuentos deben realizarse como mínimo: Cada tres años. Cada cinco años. Cada diez años. Para manuscritos, incunables y obras de las que no conste la existencia de al menos tres ejemplares, el recuento debe ser: Anual. Bienal. Cada cinco años. La tecnología RFID permite realizar recuentos: Más rápidos y automatizados. Exclusivamente manuales. Solo mediante retirada de los libros de las estanterías. Para realizar un recuento mediante RFID basta con: Pasar un lector portátil por las estanterías sin retirar los libros. Retirar todos los documentos y escanearlos individualmente. Consultar únicamente el catálogo. La conservación preventiva tiene como objetivo: Evitar o minimizar el deterioro mediante el seguimiento y control de los riesgos. Devolver los materiales dañados a su estado original. Sustituir los documentos deteriorados. ¿Cuál de las siguientes parejas representa correctamente los dos grandes métodos de preservación mencionados en el texto?. Conservación preventiva = control de las causas; restauración = corrección de los efectos. Conservación preventiva = corrección de los efectos; restauración = control de las causas. Conservación preventiva = digitalización; restauración = reproducción. Entre los agentes químicos de deterioro se encuentra: La acidez. La luz. Los insectos. Entre los agentes físicos de deterioro se encuentra: La humedad. Las bacterias. Los roedores. Los agentes orgánicos incluyen: Bacterias, insectos y roedores. Luz, humedad y temperatura. Acidez y contaminación atmosférica. Las roturas, desgastes y robos provocados por las personas corresponden a agentes: Químicos. Humanos. Orgánicos. Para el soporte papel, la humedad relativa apropiada indicada en el texto se sitúa entre: 30-45 %. 45-65 %. 65-80 %. La temperatura apropiada para el soporte papel se sitúa entre: 10-15 ºC. 15-21 ºC. 21-25 ºC. Para las salas de lectura se considera aceptable un nivel de iluminación de: 50-200 lux. 100-150 lux. 200-300 lux. En estanterías y áreas de almacenamiento, el nivel de iluminación indicado es: 50-200 lux. 200-300 lux. 300-500 lux. Entre los principios básicos de la restauración se encuentran: Mínima intervención, estabilidad, reversibilidad, legibilidad y documentación. Máxima intervención, sustitución, irreversibilidad y ocultación. Digitalización, reproducción, sustitución y eliminación. Según los criterios de restauración recogidos en el texto, cuando se reconstruyen elementos perdidos identificables mediante la documentación disponible: Deben utilizarse necesariamente los mismos materiales y técnicas del original. Deben emplearse técnicas y materiales distintos para que pueda reconocerse su carácter no original. Deben eliminarse todos los elementos reconstruidos. |




