option
Cuestiones
ayuda
daypo
buscar.php

HABILIDADES Y TÉCNICAS DEL PSICÓLOGO GENERAL SANITARIO

COMENTARIOS ESTADÍSTICAS RÉCORDS
REALIZAR TEST
Título del Test:
HABILIDADES Y TÉCNICAS DEL PSICÓLOGO GENERAL SANITARIO

Descripción:
Obstáculos y escenas temidas en el proceso terapéutico

Fecha de Creación: 2026/08/18

Categoría: Otros

Número Preguntas: 40

Valoración:(0)
COMPARTE EL TEST
Nuevo ComentarioNuevo Comentario
Comentarios
NO HAY REGISTROS
Temario:

¿Cuál de los siguientes es un obstáculo propio del inicio y la evaluación?. Recaída antes del alta. Incumplimiento de tareas. Ausencia de conciencia. Dificultad para el cambio.

La resistencia del paciente puede manifestarse mediante: Exceso de motivación. Cuestionamiento de técnicas. Elevada adherencia. Exceso de autorrevelación.

En la ausencia de conciencia del problema, es frecuente que el paciente: Solicite tratamiento espontáneamente. Exagere la gravedad del problema. Conozca perfectamente su dificultad. Acuda presionado por terceros.

¿Cuántos escenarios diferencia el tema dentro de la ausencia de conciencia?. Dos. Tres. Cuatro. Cinco.

Si se confirma que el paciente realmente no presenta un problema importante, el psicólogo puede: Ayudar a gestionar la presión externa. Iniciar una exposición progresiva. Aplicar reestructuración cognitiva. Establecer un contrato terapéutico.

Si el paciente reconoce el problema pero tiene ideas erróneas sobre la terapia, se recomienda: Confrontarlo inmediatamente. Finalizar la intervención. Modificar esas ideas. Derivarlo siempre.

Cuando el paciente no reconoce su problema, una estrategia adecuada es: Evitar hablar de consecuencias. Reflexionar sobre efectos negativos. Utilizar exclusivamente preguntas cerradas. Aceptar su explicación sin analizarla.

El compromiso temporal propuesto en el tema puede plantearse inicialmente durante: 2-3 sesiones. 3-4 sesiones. 8-10 sesiones. 5-6 sesiones.

Los objetivos planteados a un paciente poco motivado deberían: Permitir resultados tempranos. Ser siempre a largo plazo. Centrarse en el diagnóstico. Evitar cambios observables.

¿Cuál NO es una recomendación ante la ausencia de conciencia del problema?. Reforzar la asistencia. Compromiso temporal. Aplicar un contrato escrito. Plantear objetivos.

El cuestionamiento de una técnica puede aparecer porque el paciente: La considera demasiado eficaz. No comprende su objetivo. Desea aumentar su frecuencia. Conoce demasiado su fundamento.

Ante el cuestionamiento de una técnica, lo primero es conveniente: Sustituirla inmediatamente. Obligar a realizarla. Terminar el tratamiento. Indagar los motivos.

Al volver a explicar una técnica se recomienda: Usar lenguaje comprensible. Aumentar los tecnicismos. Evitar ejemplos concretos. No solicitar feedback.

Después de explicar nuevamente una técnica conviene: Cambiar de objetivo. Aplicarla sin preguntar. Pedir feedback. Finalizar la sesión.

Definir roles implica recordar que: El paciente selecciona todas las técnicas. Ambos tienen funciones distintas. El terapeuta realiza todas las tareas. El tratamiento depende solo del psicólogo.

Ofrecer control al paciente implica transmitir que: El terapeuta decide por él. Debe aceptar cualquier técnica. No puede abandonar el tratamiento. Puede escoger otras alternativas.

La poca comunicación en sesión puede deberse a: Vergüenza o inseguridad. Exceso de confianza. Elevada motivación. Exceso de directividad propia.

Ante un paciente que responde de forma muy breve, se recomienda inicialmente: Confrontarlo. Hablar por él. Indagar los motivos. Cambiar el tratamiento.

Dar tiempo para responder implica: Repetir continuamente la pregunta. Utilizar los silencios. Formular varias preguntas seguidas. Interrumpir cuando duda.

Para fomentar respuestas más elaboradas es especialmente útil emplear: Preguntas cerradas. Preguntas dicotómicas. Preguntas negativas. Preguntas abiertas.

Explicar la importancia de detallar las respuestas se recomienda especialmente cuando: Otras estrategias han fallado. El paciente habla demasiado. La terapia está finalizando. Existe una recaída.

Un paciente puede cuestionar la capacidad del terapeuta debido a: Su exceso de experiencia. Su elevada edad. Su juventud. Su alta formación.

Ante un cuestionamiento de la capacidad profesional, la primera estrategia incluida es: Confrontación. Mostrar empatía. Cambiar de terapeuta. Dar una interpretación.

Llegar a un acuerdo parcial implica: Admitir que el paciente tiene razón. Justificar extensamente el currículum. Negar su preocupación. Reconocer parte de su inquietud.

La reestructuración cognitiva ante dudas sobre el terapeuta pretende cuestionar la idea de que: Experiencia personal equivale a competencia. La terapia requiere colaboración. La confidencialidad es importante. El cambio requiere esfuerzo.

Reorientar hacia los objetivos de la sesión consiste en: Analizar nuevamente la formación del psicólogo. Cambiar el problema principal. Volver al problema del paciente. Suspender temporalmente la terapia.

La dificultad para el cambio puede aparecer porque el paciente cree que el problema: Carece de consecuencias. Forma parte de su personalidad. Se solucionará en una sesión. No afecta a otras personas.

Otro factor que puede dificultar el cambio son: Los objetivos terapéuticos. Las tareas para casa. Las habilidades sociales. Las ganancias secundarias.

Evaluar lo sucedido en una dificultad para el cambio permite detectar: Factores mantenedores. Únicamente antecedentes familiares. Solo criterios diagnósticos. Exclusivamente pensamientos automáticos.

La psicoeducación pretende: Eliminar las tareas. Tomar decisiones por el paciente. Mejorar la comprensión del problema. Aumentar la dependencia terapéutica.

Implicar a una persona del entorno puede incluir: Pedirle que supervise toda la terapia. Darle pautas de manejo. Delegarle las decisiones clínicas. Sustituir al terapeuta.

Ante pequeños cambios positivos del paciente se recomienda: Ignorarlos. Esperar cambios mayores. Exigir más progresos. Reforzarlos.

Ante el incumplimiento de tareas, el primer paso es: Averiguar las causas. Establecer una sanción. Suspender la sesión. Cambiar de tratamiento.

Si el incumplimiento se debe a una mala comprensión, conviene: Confrontar al paciente. Aplicar un contrato. Explicar nuevamente la tarea. Eliminar las tareas.

Si una tarea resulta demasiado difícil puede: Mantenerse sin cambios. Dividirse o simplificarse. Sustituirse por una confrontación. Considerarse incumplimiento injustificado.

Cuando el incumplimiento es reiterado e injustificado puede utilizarse: Solo empatía. Únicamente psicoeducación. Una pregunta abierta. Un contrato terapéutico.

El contrato terapéutico escrito puede incluir: Tareas y consecuencias. Únicamente objetivos diagnósticos. Solo las fechas de las sesiones. Datos personales del terapeuta.

Ante una solicitud para que el psicólogo tome una decisión personal, su función es: Elegir la opción más segura. Recomendar siempre una alternativa. Ayudar al paciente a decidir. Consultar con la familia.

El balance decisional consiste en: Revisar los síntomas. Comparar ventajas e inconvenientes. Evaluar la personalidad. Analizar únicamente los riesgos.

Ante una recaída próxima a la finalización del tratamiento se recomienda: Reiniciar todo el proceso. Evitar hablar del alta. Incrementar la dependencia terapéutica. Identificar logros alcanzados.

Denunciar Test