Influencia de la escuela en la salud mental
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Título del Test:
![]() Influencia de la escuela en la salud mental Descripción: Psicologia 2 |



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es un lugar privilegiado para prevenir, diagnosticar y abordar los problemas de salud mental y conducta. Aunque los datos epidemiológicos son escasos, los que existen dan cuenta de la relevancia de estos trastornos en la población infanto-juvenil y sus repercusiones en el individuo adulto. Cuando los y las estudiantes gozan de una adecuada salud mental son capaces de desplegar al máximo sus potencialidades y desarrollarse de manera integral; por el contrario, la presencia de problemas y trastornos de salud mental pueden afectan profundamente todas las áreas de desarrollo de un niño, una niña. Para impulsar una buena salud mental resulta primordial emplear el ejercicio físico no solo para mejorar la salud física y disponer de una salud activa, sana y equilibrada, sino que además el ejercicio físico contribuye a mejorar la autoestima, reduciendo la ansiedad y el estrés. un ambiente escolar positivo, que cuide de la salud mental de todos sus integrantes (estudiantes, padres, profesores, asistentes de la educación y equipo directivo), e incentivar el desarrollo de competencias socioemocionales. la aparición de problemas de salud mental, mediante la intervención oportuna que reduzca factores de riesgo y fomente factores de protección. a aquellos estudiantes que se encuentran en riesgo o han desarrollado algún problema de salud mental. Cuales podrían ser estudiantes en riesgo. a aquellos y aquellas estudiantes que presentan problemas de salud mental mediante el desarrollo de un plan individual de intervención que atienda a sus necesidades educativas especiales, junto con el trabajo coordinado con el centro de salud o especialista tratante. Tanto los padres en el hogar, como los profesores y asistentes de la educación en el establecimiento, pueden detectar conductas que indicarían posible presencia de un problema de salud mental en los niños, niñas y adolescentes, y que hacen necesaria la búsqueda de ayuda profesional. Algunas de ellas son: Dificultades en el aprendizaje y rendimiento escolar: retraso en aprender a leer y escribir, bajo rendimiento o descenso en las notas, baja atención y concentración, dificultades para entender instrucciones y/o para concluir tareas y actividades. Dificultad para la interacción social y para adaptarse a los cambios. Actividad excesiva, corporal o verbal. Impulsividad excesiva que le lleva a hacer cosas sin reflexionar. Rabietas, oposicionismo o rebeldía repetida y continua. Cambios súbitos en la conducta o en las relaciones con sus compañeros, incluidos el aislamiento y la ira. Síntomas físicos recurrentes y de causa desconocida (por ejemplo, dolor de estómago, cefalea, náuseas). Renuencia o negativa a ir a la escuela. Cambios en los hábitos de sueño, alimentación o conductas habituales (ej., aumento o disminución del apetito y/o del sueño, volver a orinarse o chuparse el pulgar). Estado de ánimo triste, abatido, con preocupación, aflicción excesiva, o en demasía fluctuante (por ejemplo, es irritable, se molesta fácilmente, se siente frustrado o deprimido, muestra cambios extremos o rápidos e inesperados del estado de ánimo, explosiones emocionales). Conductas de autoagresión (ej. cortes, rasguños, pellizcos). Conductas regresivas y otros. Crear un ambiente para la enseñanza. Tolerantes y empáticos en sus relaciones, generando un ambiente propicio para educar. Motivan y valoran el esfuerzo y la perseverancia del trabajo personal y del alumnado. Favorecen en el aula y fuera de ella hábitos, valores y actitudes que promueve la propuesta pedagógica adecuada a cada estudiante. Generan un ambiente educativo en la sala de clases y en todo lugar, fomentando la disciplina, la escucha, la participación, el respeto, la presentación personal. Optimizan los tiempos de enseñanza de manera que en ellos el estudiante desarrolle el pensamiento y la reflexión. • Preocupados en forma positiva, comprensiva y dialogante de aquellos estudiantes que se encuentran en alguna situación conflictiva de aprendizaje, en la familia u otros. Fomentan la fe, esperanza y caridad a través de su actuar. Fe en ellos mismos y en lo que hacen. Esperanza cada esfuerzo tiene una recompensa. Caridad que tanto son comprensivos y apoyan a los compañeros. Cultivan los procesos de aprendizaje con un alto nivel de exigencia conceptual y de aplicabilidad a la vida cotidiana. • Se esfuerzan por desarrollar estrategias creativas e innovadoras que llevan a óptimos resultados en el aprendizaje de los alumnos. Se plantean con idea de que puedan utilizarse las que se consideren pertinentes. Depende del contexto de las características de la asignatura, del curso, de los conocimientos previos, del tamaño del grupo, etc., la utilización de unas u otras, aunque algunas se consideran fundamentales para la motivación (al menos, así lo indican los estudios. Para poder empezar a darles los ladrillos será necesario primero conocerlos y saber de sus habilidades y fortalezas, para poder ofrecerles un tipo u otro de ladrillos. Es decir los conocimientos. Por medio, por ejemplo, del juego de Perry, se puede detectar el procedimiento más utilizado de aprendizaje. Consiste en que cada alumno elija, entre 53 afirmaciones relacionadas con la docencia, aquéllas con las que está de acuerdo (se puede utilizar para el primer día de clase, por ejemplo). Si estás apático o aburrido, los estudiantes también lo estarán. Dicho entusiasmo viene muchas veces del gusto por la materia o por el genuino placer de enseñar. Se nota cuándo a un profesor le gusta la enseñanza. Todos los estudiantes quieren satisfacer sus necesidades, y hay que recordar que cada alumno y cada clase son diferentes. Quieren profesores que sean reales, que les reconozcan como seres humanos, que les chequeen regularmente, que apoyen su aprendizaje, que les informen individualmente de su progreso. Los comentarios a los estudiantes pueden hacerse, pero nunca de forma peyorativa. Nunca ridiculizar a un estudiante en público. En ese caso, el alumno, en vez de orientar su energía al aprendizaje, la dedicará a sus sentimientos. Mejor decir las cosas en privado. Si el alumno hace una cosa bien, felicitarle; le dará confianza (en la materia y en el profesor). Démosle al estudiante su dignidad y él nos recompensará con su esfuerzo. Si a un estudiante le dice que no va a aprobar una asignatura, se desmotivará. Si le anima diciendo que pueden hacerlo y se le comenta qué herramientas debe utilizar (tiempo de estudio, realización de problemas, trabajos...) sentirá que el profesor tiene confianza en él. Explicar en detalle por qué la asignatura es importante. Señalar ejemplos de su utilidad en su vida profesional. Realizar problemas prácticos de aplicación. Todo esto desde el primer día hasta el último, pero siendo realista, analizándolo en el contexto de la titulación. No vale la pena ir a una clase en la que el profesor se limita a seguir al pie de la letra unos apuntes o un texto, simplemente leyéndolo. Se trata de evitar el aburrimiento, la rutina. Que cada clase sea una aventura nueva. Estamos acostumbrados a las clases magistrales en las que los alumnos son meros oyentes. Tipos de aprendizaje fundamentales: aprenden mejor viendo y leyendo lo que estás tratando de enseñar. Tipos de aprendizaje fundamentales: aprenden mejor escuchando. Tipos de aprendizaje fundamentales: aprenden mejor haciendo. |





