My Test Técnicas básicas 17 Patologías Aparato Digestivo
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![]() My Test Técnicas básicas 17 Patologías Aparato Digestivo Descripción: Patologías Aparato Digestivo |



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Es la inflamación de la mucosa bucal que aparece de forma circunscrita o difusa. Puede ser de origen primario o secundario después de la administración de antibióticos tras sufrir ciertas enfermedades que afectan a la sangre, intoxicaciones, quemaduras, procesos febriles, etc. Cursa con dolor, enrojecimiento, inflamación, escozor y halitosis. Estomatitis. Faringitis. Amigdalitis. Sindrome esofágico. Inflamación de la mucosa de determinada zona. Suele formar parte de los procesos que afectan a las vías respiratorias superiores. Su aparición está favorecida por el contacto con sustancias irritantes (alcohol, tabaco, polvo). Los síntomas más frecuentes son tos, irritación de garganta, dolor, sensación de quemazón, fiebre y dificultad para tragar. Estomatitis. Faringitis. Amigdalitis. Sindrome esofágico. Es la inflamación aguda de la orofaringe que afecta a las glandulas palatinas. Es una enfermedad muy frecuente que a veces aparece asociada a enfermedades infectocontagiosa (varicela, sarampión) y a enfermedades generales graves (transtornos del sistema hematopoyetico), etc. Produce enrojecimiento local de las amigdalas, dolor, dificultad para tragar, cefalea, hipertermia y escalofríos. Estomatitis. Faringitis. Amigdalitis. Sindrome esofágico. Cuadro patológico que se caracteriza por la aparición de los siguientes signos y sintomas: Disfagia, Odinofagia, Regurgitación, Sialorrea, Pirosis, Aerofagia, Esofagorragia, Hemoctisis. Estomatitis. Faringitis. Amigdalitis. Sindrome esofágico. Inflamación de la mucosa que recubre la pared del estomago. Se desarrolla en un corto espacio de tiempo por causas generalmente exógenas (ingestión de alcohol, ciertos medicamentos, toxinfecciones, estrés, que destruyen la barrera mucosa del estómago, lo que produce una acidosis que daña los tejidos. Cursa con dolores epigástricos, nauseas, vómitos, anorexia, halitosis, y alteraciones del estado general. Gastritis Agudas. Gastritis Crónica. Es la dilatación difusa de la pared del esófago, generalmente de caracter congénito y de origen desconocido. Cursa con disfagia intermitente hasta llegar a hacerse permanente, odinofagia retroesternal o interescapular, regurgitación tras unas horas de la ingesta y además puede producir esofagitis secundaria. Estomatitis. Faringitis. Amigdalitis. Sindrome esofágico. Megaesófago o achalasia. Es la inflamación aguda o crónica de la mucosa de la pared esofágica. Síndrome esofágico. Megaesófago o achalasia. Divertículos. Varices esofágicas. Esofagitis. Son dilataciones de las venas del esófago que suelen aparecer en el tercio inferior y debido, generalmente, a hipertensión portal. No presentan ningún tipo de sintomas hasta su rotura, que se diagnóstica por la aparición de hemorragias copiosas. Síndrome esofágico. Megaesófago o achalasia. Divertículos. Varices esofágicas. Esofagitis. Son dilataciones circunscritas de la pared del esófago a modo de bolsas, en comunicación con la luz esofágica a través de un orificio o conducto. Pueden producirse por incoordinación motora (diverticulos de pulsión) o por retracciones de los ganglios linfáticos (diverticulos de tracción). Cursan con epigastralgias, regurgitación, hipo, disfagia e incluso a veces producen disnea y palpitaciones. Síndrome esofágico. Megaesófago o achalasia. Divertículos. Varices esofágicas. Esofagitis. Es la inflamación de la mucosa que recubre la pared del estómago, generalmente es de carácter inespecifico, difusa y rara vez localizada. Los motivos no están bien definidos, pero se puede producir por causas exógenas (café, nicotina, alcohol, alimentos) o endógenas (enfermedades metabólicas, anemia, diabetes y deficit proteínicos). No suelen cursar con síntomas y si esos aparecen, son insignificantes. Gastritis Agudas. Gastritis Crónica. Es una solución de continuidad de la mucosa gástrica o duodenal, debido a un proceso necrótico, como consecuencia de la incapacidad de ciertas zonas de la mucosa para resistir la acción del jugo gástrico. Se desencadena por ingestión de medicamentos, estrés, lesiones, quemaduras, cirugias y sobre todo, por infección por Helicobacter Pylori. Cursa con dolores de intensidad contante (de 15 minutos o varias horas) que generalmente se acompañan de sensación de hambre y se alivian tras la ingestión de alimentos o antiácidos (ritmo del dolor). Ulcera Gastrica. Ulcera Duodenal. Ulcera Péptica. Se manifiesta con dolor difuso en el hipocondrio izquierdo. Es una solución de continuidad de la mucosa gástrica o duodenal, debido a un proceso necrótico, como consecuencia de la incapacidad de ciertas zonas de la mucosa para resistir la acción del jugo gástrico. Se desencadena por ingestión de medicamentos, estrés, lesiones, quemaduras, cirugias y sobre todo, por infección por Helicobacter Pylori. Cursa con dolores de intensidad contante (de 15 minutos o varias horas) que generalmente se acompañan de sensación de hambre y se alivian tras la ingestión de alimentos o antiácidos (ritmo del dolor). Ulcera Gástrica. Ulcera Duodenal. Ulcera Péptica. Se manifiesta con dolor en punta de dedo en el hipocondrio derecho. Es una solución de continuidad de la mucosa gástrica o duodenal, debido a un proceso necrótico, como consecuencia de la incapacidad de ciertas zonas de la mucosa para resistir la acción del jugo gástrico. Se desencadena por ingestión de medicamentos, estrés, lesiones, quemaduras, cirugias y sobre todo, por infección por Helicobacter Pylori. Cursa con dolores de intensidad contante (de 15 minutos o varias horas) que generalmente se acompañan de sensación de hambre y se alivian tras la ingestión de alimentos o antiácidos (ritmo del dolor). Ulcera Gástrica. Ulcera Duodenal. Ulcera Péptica. Tumoración de carácter maligno que afecta a la cavidad del estómago, de aparición más frecuente en varones de 60 a 80 años. No existe una etiología clara que justifique su aparición. Se cree que los factores ambientales pueden desempeñar un papel importante. Su aparición es más frecuente en enfermos con gastritis crónica atrófica o anemia perniciosa (presentan lesiones inflamatorias en la mucosa). En su inicio suele ser asintomático; presentando tan solo pequeñas molestias intermitentes. En fases avanzadas cursa con sensación de plenitud o presión, dolores vivos en el epigastrio relaciondos o no con las comidas, anorexia, repugnancia a los alimentos, alteraciones de la evacuación y cambios del carácter. Los sintomas más frecuentes son: dolor retroesternal, que se irradia durante el proceso de la deglución, pirosis, disfagia y hemorragias ocultas por la presencia de ulceraciones. Carcinoma gástrico. Malabsorción. Colon irritable. Colitis ulcerosa. Es un conjunto de afecciones de distintas etiologías caracterizadas por una absorción defectuosa de los principios inmediatos, vitaminas, minerales y agua. Los síntomas más caracteristicos son diarreas (heces mezcladas con sangre y moco), fiebre, anorexia, disminución de peso e intolerancia a distintos alimentos. Carcinoma gástrico. Malabsorción. Colon irritable. Colitis ulcerosa. Es una enfermedad inflamatoria no especifica del colon y recto debida a infecciones bacterianas, víricas o micóticas, o a alteraciones psíquicas y reacciones hiperérgicas. Los síntomas más característicos son: diarreas y heces mezcladas con sangre y moco; fiebre, anorexia, disminución de peso e incluso intolerancia a diversos alimentos. Carcinoma gástrico. Malabsorción. Colon irritable. Colitis ulcerosa. Es un trastorno funcional del colon causado por alteraciones en el sistema nervioso central o en el sistema neuromuscular. Aparece con frecuencia en enfermos neurasténicos y tras infecciones intestinales agudas. Cursa con molestias abdominales: ardores, pinchazos, dolores en la región del colon y heces duras, pastosas o líquidas (falsa diarrea), debido a su permanencia prolongada en el colon. Carcinoma gástrico. Malabsorción. Colon irritable. Colitis ulcerosa. Suele iniciarse de forma brusca, con dolor abdominal epigástrico, náuseas e incluso vómitoss, fiebre, lengua saburral y taquicardia. El dolor se irradia hacia la fosa ilíaca derecha, al presionar esta con la palma de la mano hacia el plano medio (signo de McBurney). El tacto rectal es doloroso y en la analítica aparece una leucocitosis neutrófila con desviación izquierda. Diverticulosis. Carcinoma intestinal. Colitis ulcerosa. Malabsorción. Apendicitis. Son herniaciones de la mucosa intestinal que se producen en zonas debiles de la pared intestinal del colon, especialmente cerca del apéndice epiploico y del borde mesocólico (punto de entrada de los vasos sanguíneos). Se observan con mayor frecuencia en las personas de edad avanzada y su aparición parece deberse a una alteración general de la motilidad en la musculatura circular del colon. Su clinica es similar a la del colon irritable. Diverticulosis. Carcinoma intestinal. Colitis ulcerosa. Malabsorción. Aparece sobre todo en el intestino grueso (colon y recto). Después del estómago, es el lugar de localización más frecuente de los carcinomas dentro del aparato digestivo. Se inicia con pequeñas molestias y alteraciones de la motilidad que desencadenan cuadros de diarrea o estreñimiento. Cursa con presencia de sangre en las heces, sensación de plenitud y dolor en las fosas ilíacas, izquierda o derecha según su localización. Puede producir obstrucciones, perforaciones y hemorragias. Diverticulosis. Carcinoma intestinal. Colitis ulcerosa. Malabsorción. Es una enfermedad general de carácter agudo, producida por virus específicos, que afecta fundamentalmente al hígado, aunque también puede atacar a otros órganos de forma secundaria y con menor intensidad. En función del tipo de virus puede variar. Hepatitis. Cirrosis hepática. Colecistitis. Litiasis biliar. Enfermedad crónica y difusa del hígado que se caracteriza por la aparición de necrosis que destruye el parénquima. Este se regenera a la vez que prolifera el tejido conjuntivo. Su aparición está ligada, generalmente, a la ingesta elevada de alcohol. Cursa con astenia, anorexia, dispepsia, meteorismo, dolor abdominal, fiebre y signos como ictericia, ascitis y hepatoesplenomegalia. Hepatitis. Cirrosis hepática. Colecistitis. Litiasis biliar. Es la inflamación de la vesícula biliar debida a la obstrucción del conducto cístico por la presencia de cálculos en su interior, que se acompaña de un proceso infeccioso. La clinica se presenta con aparición de fiebre, dolor e hiperestesias en el hipocondrio derecho, náuseas y vómitos. Puede aparecer ictericia cuando afecta al colédoco. Hepatitis. Cirrosis hepática. Colecistitis. Litiasis biliar. Es la formación de cálculos en la vesícula biliar (colelitiasis) o en el colédoco (coledocolitiasis), siendo la enfermedad más frecuente de las vías biliares. Aparecen por estasis biliar, inflamaciones o trastornos metabolicos. Cursa con molestias leves y poco definidas, como dolor en el hipocondrio derecho, meteorismo, eructos e intolerancias a las grasas, hasta producirse una inflamación u obstrucción del cístico o del colédoco, lo que desencadena un cuadro de cólico biliar doloroso a nivel de epigastrio (tras las comidas), náuseas y vómitos. Hepatitis. Cirrosis hepática. Colecistitis. Litiasis biliar. Es la inflamación del páncreas debido, sobre todo a enfermedades de las vías biliares, procesos metabolicos y enfermedades infecciosas. Cursa con dolor en el epigastrio, nauseas, vómitos, fiebre, distensión abdominal, ictericia y ascitis. Pancreatitis aguda. Pancreatitis crónica. Peritonitis aguda. Inflamación del páncreas que da lugar a una alteración de su estructura. Se produce por la existencia de litiasis biliar, ingesta de alcohol, etc. Sus síntomas son variables, unas veces se presenta igual que una pancreatitis aguda, otras cursa con dolor persistente durante varias semanas alternando con períodos asintomáticos, esteatorrea e incluso diabetes. Con el tiempo el paciente presenta anorexia y perdida de peso, hasta llegar incluso a la caquexia. Pancreatitis aguda. Pancreatitis crónica. Peritonitis aguda. Es la inflamación del peritoneo que tiende a generalizarse por toda la cavidad abdominal. Se inicia de forma brusca, con un dolor continuo e intenso localizado en el epigastrio que llega a inmovilizar al paciente. Se acompaña de rigidez abdominal, náuseas y vomitos. El tratamiento debe aplicarse de forma inmediata, pues es caso contrario puede producir la muerte. Pancreatitis aguda. Pancreatitis crónica. Peritonitis aguda. Cursa con aparición de enrojecimiento y brillo en la superficie lingual, escozor y dolor, sobre todo con la ingestión de alimentos irritantes. Glositis. Gingivitis. Estomatitis. Gastritis. |






