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PSICOLOGIA DE LAS ADICCIONES UC8 VIU

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Título del Test:
PSICOLOGIA DE LAS ADICCIONES UC8 VIU

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PLAN NUEVO

Fecha de Creación: 2026/06/28

Categoría: Otros

Número Preguntas: 50

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Cuál es la principal herramienta diagnóstica y terapéutica en el abordaje de las conductas y trastornos adictivos?. Los cuestionarios psicométricos. La entrevista clínica. Las pruebas biológicas.

La entrevista conductual se define como: Una evaluación exclusivamente psicométrica. Una interrelación personal directiva que analiza la conducta y los factores que influyen en ella. Un procedimiento farmacológico.

La eficacia de las intervenciones profesionales está muy limitada cuando no se utiliza: Un enfoque farmacológico. Un enfoque motivacional. Un enfoque psicodinámico.

El primer objetivo de la historia clínica es: Diagnosticar la dependencia. Conocer la demanda del paciente. Aplicar pruebas psicométricas.

Antes de establecer una relación terapéutica es necesario comprobar que: El paciente conoce el DSM-5. El terapeuta tiene experiencia previa. Los objetivos del paciente y del terapeuta concuerdan en su mayor parte.

Un clima de confianza se crea principalmente mediante: Juicios sobre la conducta del paciente. Empatía, franqueza y comprensión. Distanciamiento emocional.

Qué tipo de preguntas ayudan más a comprender las percepciones de los pacientes?. Cerradas. Dicotomicas. Abiertas.

La relación de confianza mutua facilita especialmente: La adherencia terapéutica. El diagnóstico psiquiátrico. La administración de fármacos.

Según el tema, las recaídas deben considerarse: Fracasos terapéuticos. Oportunidades para aprender. Motivos para abandonar el tratamiento.

Lo que realmente interesa saber en la evaluación es, en primer lugar: El nivel educativo. Si quiere dejarlo. La situación laboral.

Además de saber si quiere dejarlo, interesa conocer: Qué dificulta la cesación en su caso concreto. El cociente intelectual. El número de familiares.

El grado de profundización de la evaluación depende principalmente de: La edad del paciente. El tiempo disponible y la necesidad de profundizar. El sexo del paciente.

La mejor manera de saber si una persona realmente quiere dejar de consumir es: Aplicar un test de personalidad. Preguntárselo directamente. Hablar con su familia.

Querer dejarlo implica: Pensar que sería buena idea. Tener curiosidad por intentarlo. Estar dispuesto a realizar un intento serio.

La fuente de información más fidedigna sobre el deseo de dejar de consumir es: El propio paciente. La familia. Los cuestionarios.

En relación con el cambio de conducta, lo habitual es presentar cierta: Euforia. Ambivalencia. Pasividad.

La historia clínica intenta ayudar a la persona a: Evitar expresar sus dudas. Aclarar sus intenciones y ambivalencias. Delegar la decisión en el terapeuta.

Las tasas de abandono aumentan cuando se facilita al paciente: Reconocer y resolver sus ambivalencias. Evitar hablar de sus dudas. Cambiar de terapeuta.

El análisis de las ambivalencias debe identificar: Resistencias, creencias irreales y expectativas ilusorias. Rasgos de personalidad exclusivamente. Diagnósticos psiquiátricos.

Conocer los motivos para dejar de consumir puede servir para: Hacer los deseos de cambio más intensos. Reducir la adherencia terapéutica. Evitar la entrevista clínica.

Según el documento, para dejar de consumir: Son necesarios muchos motivos. Basta con una buena razón. Es imprescindible una lista extensa de razones.

El conocimiento de las motivaciones y resistencias facilita: La individualización del tratamiento. El diagnóstico diferencial. La administración farmacológica.

Lo más importante en los intentos previos es conocer: La edad de inicio del consumo. Qué pasó y cuáles fueron las causas de las recaídas. La opinión de la familia.

No todas las personas que consumen una sustancia psicoactiva presentan: Un trastorno adictivo. Problemas médicos. Apoyo social.

Los diagnósticos de dependencia del DSM-5 y la CIE-11 no incluyen. La presencia de síntomas. La intensidad de la dependencia. El diagnóstico de trastorno.

El terapeuta sabe con certeza que su paciente es dependiente cuando refiere: Consumo ocasional. Recaídas previas tras intentos serios de cesación. Curiosidad por dejarlo.

Una de las claves del tratamiento de todo trastorno adictivo es: Evitar los estímulos asociados al consumo sin analizarlos. El conocimiento, reconocimiento y afrontamiento de los estímulos asociados al consumo. Centrarse solo en la abstinencia.

Cuando la conducta problema tiene un fuerte valor instrumental, es imprescindible: Eliminar todos los apoyos externos. Desarrollar un mecanismo alternativo. Aumentar la medicación.

Las personas con patología psiquiátrica suelen presentar: Menores dificultades para dejar de consumir. Mayores dificultades para dejar de consumir. Idénticas dificultades que el resto.

La entrevista clínica suele centrarse en: La entrevista psicométrica. La entrevista estructurada DSM. La entrevista conductual.

La historia clínica va encaminada en primer lugar a: Conocer la demanda. Conocer antecedentes familiares. Diagnosticar dependencia.

Si no se conoce la demanda del paciente: La entrevista sigue siendo válida. Puede concluir en una mala praxis. Basta con aplicar cuestionarios.

Carece de sentido iniciar una relación terapéutica cuando: El paciente tiene recaídas. No convergen los objetivos de paciente y terapeuta. Existe dependencia grave.

Según el tema, para una persona dependiente: Siempre existe un día perfecto para dejarlo. Ningún día es perfecto para intentarlo. Solo puede intentarlo en vacaciones.

El vínculo terapéutico sirve para: Descubrir y promover potencialidades del paciente. Sustituir la motivación. Evitar recaídas por sí solo.

Una causa de fracaso en intentos previos puede ser: Elegir un momento inadecuado. Tener apoyo social. Exceso de motivación.

Mucha información del consumidor es: fundamental. Poco relevante para la cesación. Imprescindible.

Una forma propuesta para evaluar al consumidor es: Escala de 0 a 10. MMPI. BDI.

La presencia de terceras personas puede provocar: Mayor sinceridad siempre. Disociación entre lo que piensa y dice el paciente. Mejor adherencia.

La disociacion entre lo que piensa y lo que dice el consumidor en presencia de terceras personas puede detectarse mediante: Comunicación no verbal. Analiticas. Autorregistros.

El análisis de ambivalencias es especialmente importante en: Personas con varios intentos previos. Consumidores ocasionales. Adolescentes exclusivamente.

Los motivos más frecuentemente referidos para cambiar son: Salud y reducción del riesgo. Prestigio social. Curiosidad.

Para dejar de consumir: Se necesitan muchas razones. Basta una buena razón. Se necesitan al menos cinco.

Algunos consumidores responden adecuadamente a: Consejo breve. Hospitalización obligatoria. Terapia grupal exclusivamente.

Toda petición de ayuda para cesar debe abordarse como: Trastorno por consumo de sustancias. Problema médico menor. Hábito sin relevancia.

Operativamente, la intensidad se cuantifica mediante: Dificultad para conseguir o mantener la cesación. Edad de inicio. Tipo de sustancia.

Las recaídas pueden enseñar sobre: Estímulos precipitantes. Falta de habilidades de afrontamiento. Ambas.

Una clave del tratamiento es el afrontamiento de: Estímulos asociados al consumo. Rasgos temperamentales. Nivel educativo.

La realización de autorregistros puede ayudar a: Reconocer estímulos asociados. Diagnosticar dependencia. Sustituir la entrevista clínica.

El pronóstico depende especialmente de: Recursos personales, estabilidad psicológica y apoyos sociales. Edad del paciente. Nivel educativo.

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