Repaso B3 y B4
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Título del Test:
![]() Repaso B3 y B4 Descripción: Nutrición aplicada a la geriatría |



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¿Qué describe el concepto de “resistencia anabólica” en el envejecimiento?. Aumento de la degradación proteica tras la ingesta de proteínas. Disminución de la absorción intestinal de aminoácidos dietéticos. Reducción del apetito que limita la ingesta de proteínas. Disminución de la respuesta muscular a la ingesta proteica. Una mujer de 80 años consulta por debilidad progresiva y dificultad para levantarse de la silla sin apoyarse con los brazos. Durante la valoración tarda 18 segundos en levantarse cinco veces desde una silla. La fuerza de prensión manual está reducida y la velocidad de marcha es de 0,7 m/s. Un estudio de composición corporal muestra reducción significativa de masa muscular apendicular. Debilidad muscular asociada al envejecimiento. Sarcopenia grave. Sarcopenia probable. Miopatía inflamatoria. Según el artículo, el aumento de masa muscular presenta un límite aproximado alrededor de. 1,0 g/kg/día de proteína en la dieta. 1,2 g/kg/día de proteína en la dieta. 1,4 g/kg/día de proteína en la dieta. 1,6 g/kg/día de proteína en la dieta. En la figura sobre síntesis proteica muscular, ¿qué diferencia principal aparece entre jóvenes y personas mayores?. La síntesis proteica es mayor en personas mayores con bajas dosis. Las personas mayores requieren mayor ingesta para estimular el músculo. Los jóvenes necesitan mayor ingesta proteica para responder. Ambos grupos muestran respuestas idénticas a la proteína. Un varón de 83 años acude a consulta acompañado por su hija. En el último año ha perdido aproximadamente 6 kg sin proponérselo. Refiere cansancio persistente y ha reducido notablemente su actividad física habitual. En la exploración presenta velocidad de marcha de 0,75 m/s, fuerza de prensión manual disminuida y sensación frecuente de agotamiento. Síndrome de fragilidad establecido. Envejecimiento fisiológico. Desnutrición grave. Dependencia funcional irreversible. En adultos sanos las ingestas elevadas de proteína. Provocan daño renal progresivo a largo plazo. Reducen significativamente la filtración glomerular. No muestran efectos negativos claros en la función renal. Aumentan de forma directa el riesgo cardiovascular. En la figura sobre pérdida de masa muscular en adultos mayores, ¿qué tendencia se observa al aumentar la ingesta proteica?. La pérdida de masa muscular disminuye progresivamente. La pérdida de masa muscular aumenta con la ingesta. La masa muscular permanece estable en todos los grupos. Se observa un aumento significativo de masa muscular. Una persona mayor pesa 70 kg y necesita 1,2 g/kg/día de proteína. ¿Cuántos gramos de proteína debería consumir al día?. 56 gramos de proteína al día. 70 gramos de proteína al día. 84 gramos de proteína al día. 120 gramos de proteína al día. Un hombre de 86 años institucionalizado presenta pérdida progresiva de peso y disminución del apetito desde hace varios meses. En los últimos seis meses ha perdido aproximadamente el 9% de su peso corporal. Su índice de masa corporal actual es de 19 kg/m² y presenta pérdida de masa muscular. Estado nutricional normal para su edad. Riesgo de desnutrición. Desnutrición establecida. Deshidratación crónica. ¿Qué concluye el meta-análisis citado sobre la suplementación con proteína?. Produce grandes aumentos de masa muscular en pocas semanas. No tiene ningún efecto sobre la fuerza muscular. Solo es útil en deportistas de élite. Puede ayudar, pero el efecto es moderado. ¿Cuál fue el objetivo principal al establecer la recomendación clásica de 0,8 g/kg/día de proteína?. Optimizar la síntesis de proteína muscular en adultos jóvenes. Evitar la degradación del tejido muscular en personas sedentarias. Maximizar el rendimiento físico en deportistas de resistencia. Reducir el riesgo cardiovascular asociado a la dieta. Un varón de 84 años con antecedente de ictus presenta episodios repetidos de tos durante las comidas. Se atraganta especialmente con líquidos y su voz se vuelve húmeda tras tragar. Con alimentos más espesos los síntomas disminuyen. Trastorno motor esofágico primario. Disfagia orofaríngea con riesgo de aspiración para líquidos. Disfagia funcional sin relevancia clínica. Reflujo gastroesofágico severo. Si la ingesta diaria de proteína calculada se distribuye en tres comidas iguales, cada comida debería aportar aproximadamente: 28 gramos de proteína por comida. 20 gramos de proteína por comida. 35 gramos de proteína por comida. 40 gramos de proteína por comida. En personas con enfermedad renal crónica previa, el consumo de proteína: Debe aumentarse para evitar la pérdida muscular. Puede requerir control o limitación según el caso. No influye en la evolución de la enfermedad renal. Debe duplicarse para compensar la inflamación. Según la figura sobre síntesis proteica por dosis de proteína, ¿qué ocurre cuando se aumenta la cantidad ingerida más allá del nivel óptimo?. La síntesis proteica continúa aumentando de forma lineal. El aumento adicional produce beneficios cada vez menores. La síntesis proteica disminuye de forma inmediata. La síntesis proteica se detiene completamente. Según el estudio citado en adultos de 70-79 años, ¿qué ocurrió en quienes consumían más proteína?. Presentaron una menor pérdida de masa muscular con el tiempo. Presentaron una mayor pérdida de masa muscular progresiva. No se observaron diferencias relevantes entre los grupos. Presentaron un aumento rápido de masa muscular corporal. En la gráfica de recomendaciones proteicas por grupos de población, ¿qué grupo presenta las ingestas más elevadas?. Adultos mayores moderadamente activos. Adultos jóvenes sedentarios. Pacientes clínicos o con enfermedad. Población general sana. Una mujer de 88 años presenta debilidad progresiva, pérdida de peso involuntaria, velocidad de marcha lenta y disminución de fuerza muscular. Además ha reducido su ingesta por dificultad para masticar y sensación de que los alimentos se quedan en la garganta. Envejecimiento fisiológico. Fragilidad aislada. Síndrome geriátrico complejo con coexistencia de fragilidad, sarcopenia y riesgo nutricional. Trastorno neurológico primario. ¿Por qué algunos autores consideran insuficiente la recomendación de 0,8 g/kg/día?. Porque no tiene en cuenta la digestibilidad de los aminoácidos dietéticos. Porque fue desarrollada para poblaciones con sobrepeso u obesidad. Porque no se diseñó para optimizar la salud y función muscular. Porque se basa exclusivamente en estudios con animales. En personas mayores, ¿qué cantidad aproximada puede ser necesaria para estimular la síntesis muscular?. Entre 30 y 40 gramos de proteína por comida. Entre 10 y 15 gramos de proteína por comida. Entre 15 y 20 gramos de proteína por comida. Más de 60 gramos de proteína por comida. Según la figura sobre riesgo de mortalidad y consumo proteico, ¿qué tendencia se observa al aumentar la ingesta?. El riesgo de mortalidad aumenta progresivamente con la ingesta. El riesgo permanece estable en todos los niveles de consumo. El riesgo aumenta solo en personas con enfermedad renal. El riesgo tiende a disminuir al aumentar la ingesta. ¿Qué ingesta proteica diaria suele considerarse adecuada para muchas poblaciones adultas?. 0,8 g/kg/día de proteína total en la dieta. Entre 1,2 y 1,6 g/kg/día de proteína total. Entre 2,0 y 2,5 g/kg/día de proteína total. Más de 3,0 g/kg/día de proteína total. Según el artículo, ¿qué cantidad aproximada de proteína puede maximizar la síntesis proteica en jóvenes?. 10 gramos de proteína por comida aproximadamente. 15 gramos de proteína por comida aproximadamente. 20 gramos de proteína por comida aproximadamente. 40 gramos de proteína por comida aproximadamente. En personas mayores frágiles u hospitalizadas, las recomendaciones pueden alcanzar aproximadamente: 1,0 g/kg/día de proteína en la dieta. 1,2 g/kg/día de proteína en la dieta. Entre 1,6 y 2,4 g/kg/día de proteína. Más de 3,0 g/kg/día de proteína. Considerando el conjunto del artículo y las figuras presentadas, ¿cuál es la conclusión más adecuada sobre la ingesta proteica?. Las recomendaciones clásicas siguen siendo óptimas en todos los casos. Consumir grandes cantidades de proteína siempre mejora la salud. La ingesta óptima depende del contexto fisiológico y clínico. Las personas mayores deben evitar aumentar su ingesta proteica. |




