T8 Tecncias de entrevista
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Título del Test:
![]() T8 Tecncias de entrevista Descripción: Comparar con el temario |



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El enfoque dimensional en los trastornos de personalidad implica que: Los trastornos son categorías discretas y excluyentes. La frontera entre trastornos es difusa y puede haber comorbilidad. El diagnóstico es rápido y sencillo con las técnicas adecuadas. ¿Qué actitud debe evitar el terapeuta novato con pacientes con TP?. El "furor curandis" o deseo excesivo de curar. La empatía incondicional. El uso de preguntas abiertas. En el TP paranoide, la relación terapéutica suele ser: Fácil y colaborativa desde el inicio. Caracterizada por la desconfianza y el desafío. Superficial pero cordial. La técnica recomendada con un paciente paranoide es: Realizar transiciones bruscas para probar su flexibilidad. Usar confrontación para reducir su suspicacia. Realizar transiciones suaves entre temas y ser delicado al preguntar. El estado mental del paciente esquizoide se caracteriza por: Expresión facial exagerada y tono de voz dramático. Ausencia de expresión facial y tono de voz monótono. Hipervigilancia y discurso rápido. Un paciente esquizoide suele acudir a consulta cuando: Siente una necesidad intrínseca de relacionarse. Se siente amenazado por una posible pérdida (ej. trabajo). Experimenta alucinaciones. ¿Qué diferencia al TP esquizoide de la esquizofrenia?. El esquizoide tiene alucinaciones. El esquizoide no tiene alucinaciones ni delirios, y su contacto con la realidad está intacto. El esquizoide muestra trastorno cognitivo grave. Para establecer un buen contacto con un paciente esquizotípico, el entrevistador debe: Rechazar abiertamente sus ideas peculiares. Mostrar que no rechaza sus ideas y percepciones. Ignorar sus ideas inusuales y centrarse solo en hechos objetivos. El pensamiento mágico es característico del TP: Paranoide. Esquizoide. Esquizotípico. Con un paciente esquizotípico, se recomienda: Confrontar sus ideas para anclarlo a la realidad. Pedir ejemplos para aclarar sus ideas y mostrar empatía. Evitar preguntar sobre sus creencias para no reforzarlas. Los pacientes con TP antisocial rara vez acuden a consulta por: Problemas de alcohol o para evitar la cárcel. Un genuino deseo de cambiar su conducta antisocial. Conseguir certificados de incapacidad. La relación con un paciente antisocial es fácil: Siempre, porque son muy cooperativos. Mientras se les siga el juego; si se resiste a sus manipulaciones, se enfadarán. Porque suelen ser muy sinceros. Una técnica útil con el TP antisocial es: Confrontar sus mentiras desde la primera sesión. Prestarle atención, usar un tono acusador para que se sienta juzgado. Prestarle atención, resaltar alguna cualidad suya y evitar confrontar mentiras inicialmente. El estado mental del TP antisocial puede incluir: Aspecto físico llamativo (tatuajes, vestimenta) para mostrar desprecio a las normas. Aspecto siempre formal y discreto. Expresión de culpa genuina por sus actos. Para diagnosticar TP antisocial es crucial: Un historial de infracciones sociales desde la adolescencia. La presencia de alucinaciones. Un episodio depresivo mayor. La relación con un paciente límite se caracteriza por: Estabilidad emocional y fácil alianza. Resistencia e inestabilidad emocional; el paciente nota vivamente la falta de apoyo. Indiferencia hacia la figura del terapeuta. Una técnica adecuada con el TP límite es: Seguir al paciente en sus cambios de tema constantes. Focalizar en los temas a explorar y poner énfasis en sus contradicciones con empatía. Utilizar principalmente preguntas cerradas. La ideación suicida en el TP límite suele originarse por: Culpa delirante o ánimo depresivo profundo. Ira y deseos de venganza. Alucinaciones auditivas de mandato. ¿Qué diferencia al TP límite del trastorno bipolar?. El TP límite no tiene labilidad emocional. El TP límite presenta "actuaciones límite" (conductas impulsivas, autolesiones) que no suele presentar el bipolar. El bipolar tiene siempre episodios maníacos claros. El paciente histriónico busca en el entrevistador: Un juicio crítico de su conducta. Aprobación y admiración constante. Un rol paternal autoritario. Con un paciente histriónico, las preguntas abiertas: Son la técnica ideal para explorar en profundidad. No suelen funcionar porque el paciente se despista. Deben usarse para confrontar su superficialidad. El estado mental del histriónico incluye: Expresión emocional exhibicionista, no catártica. Ausencia total de expresión emocional. Emociones profundamente sentidas y congruentemente expresadas. Para el diagnóstico de TP histriónico es útil conocer: Su historial de relaciones familiares conflictivas y de división entre "buenos y malos". Su historial de conductas delictivas. La presencia de pensamientos delirantes. El paciente narcisista considera al entrevistador "maravilloso" si: Le confronta sobre su grandiosidad. Le sigue el juego y aprueba su auto-importancia. Se muestra indiferente a sus logros. ¿Qué riesgo hay al desestimar los mensajes de grandiosidad de un narcisista?. Se fortalecerá su autoestima. Se sentirá vulnerable y puede romper la relación. Apreciará la honestidad del terapeuta. El estado mental del narcisista incluye: Clara introspección sobre sus defectos. Dificultad para diferenciar aspectos saludables de los megalomaníacos. Sentimientos constantes de inferioridad. El TP antisocial y el narcisista comparten: La capacidad para sentir culpa genuina. El uso de la manipulación en las relaciones. La búsqueda de tratamiento por malestar subjetivo. Una diferencia clave entre el histriónico y el límite es: El histriónico siente realmente la emoción que dramatiza, el límite no. El límite experimenta realmente lo que dice, el histriónico tiene una expresión más dramática que sentida. Solo el límite presenta labilidad emocional. El "furor curandis" es especialmente contraproducente en: Todos los TP por igual. Solo en los TP del grupo C. En TP con patrones cognitivo-emocionales muy asentados, como los del grupo A. La alianza terapéutica es más difícil de establecer inicialmente en: TP dependiente. TP paranoide. TP histriónico. La relación inicial con un paciente evitativo se caracteriza por: Cautela y reticencia ansiosa. Apertura y confianza inmediata. Hostilidad y desafío. Para fomentar la cooperación del paciente evitativo se debe: Enfrentarlo a sus miedos desde el inicio. Mostrar empatía y receptividad no exigente, evitando la confrontación. Utilizar un estilo directivo y autoritario. El paciente evitativo suele autodevaluarse considerándose: Superior a los demás. Una persona estúpida, incompetente o inferior. Una víctima de conspiraciones. La relación con un paciente dependiente, tras la ansiedad inicial, suele ser: Difícil y conflictiva. Fácil y fluida, especialmente con empatía. Superficial y distante. ¿Qué puede hacer que un paciente dependiente cambie de terapeuta?. Explorar precozmente su carácter sumiso con confrontación. Mostrar demasiada empatía. No darle tareas para casa. El paciente dependiente tolera bien: La confrontación directa sobre su dependencia. Preguntas abiertas y cerradas sobre sentimientos íntimos. Que se cuestione directamente su rasgo de personalidad. El estado mental del dependiente incluye: Grandiosidad y autosuficiencia. Dependencia, sumisión, ansiedad y necesidad de aprobación. Suspicacia e ideas de referencia. En el TP obsesivo-compulsivo, el entrevistador puede sentirse: Envuelto en un conflicto sin fin, con problemas que parecen irresolubles. Conduciendo una entrevista ágil y resolutiva. Aburrido por la falta de contenido. El paciente obsesivo aprovecha las preguntas abiertas para: Hablar de sus obsesiones de forma circular. Explorar nuevas alternativas de solución. Evitar hablar de sí mismo. El estado mental del obsesivo incluye: Facilidad para la toma de decisiones. Dificultad en la toma de decisiones y reproche posterior. Pensamientos poco argumentados y fácilmente rebatibles. El TP obsesivo puede confundirse con: TP esquizoide por su restricción emocional. TP paranoico por su escepticismo. TP histriónico por su expresividad. Un paciente evitativo en la primera entrevista podría parecer: Paranoide o fóbico sin serlo, por su retraimiento y monosílabos. Histriónico por su dramatismo. Antisocial por su hostilidad. La técnica de confrontación es especialmente contraindicada en: TP antisocial y TP límite. TP dependiente y TP evitativo. Todos los anteriores, según el contexto y momento. La característica central del grupo C es: Emotividad dramática. Restricción emocional. Sumisión ansiosa y persistente. ¿Qué paciente coloca rápidamente al terapeuta en posición de autoridad?. El dependiente. El narcisista. El obsesivo. El paciente pasivo-agresivo mantiene la relación terapéutica mientras: Usted esté de acuerdo con él y no lo desafíe. Usted le confronte directamente. Usted le ignore. Una técnica inicial con el pasivo-agresivo es: Confrontar su resistencia. Simpatizar con sus resentimientos para abrir una oportunidad terapéutica. Ignorar sus quejas. El paciente sádico busca tratamiento usualmente porque: Ha descubierto su sadismo y le preocupa. Quiere aprender a controlar sus impulsos. No busca tratamiento por su sadismo; suele acudir por otras razones. Ante las amenazas de un paciente sádico durante la entrevista, se debe: Enfrentarlo directamente para mostrar autoridad. Mostrar miedo para que se compadezca. Señalar no comprender las amenazas implícitas y las posibles consecuencias negativas. El paciente autodestructivo tiene una alta probabilidad de: Hacer fracasar la relación terapéutica, como con otras actividades. Lograr un cambio rápido con apoyo empático. Desarrollar un vínculo de dependencia. |





