Tema 23 - Concepto de limpieza, infección, desinfección, asepsia y antisepsia.
|
|
Título del Test:
![]() Tema 23 - Concepto de limpieza, infección, desinfección, asepsia y antisepsia. Descripción: Oposiciones TCAE |



| Comentarios |
|---|
NO HAY REGISTROS |
|
En el tema, la asepsia se define principalmente como: Un conjunto de técnicas para garantizar ausencia de microorganismos infecciosos y evitar contaminación. La eliminación total de toda forma de vida microbiana mediante calor húmedo. La reducción de la carga microbiana hasta niveles aceptables sin eliminar esporas. El uso de detergentes para retirar materia orgánica de superficies. La antisepsia se caracteriza por: Emplear solo métodos físicos (calor, radiación) sobre material inerte. Utilizar productos químicos sobre piel y mucosas para reducir microorganismos contaminantes. Ser equivalente a esterilización cuando se aplica correctamente. Aplicarse exclusivamente a instrumental metálico. La diferencia clave entre infección y enfermedad infecciosa es que: La infección siempre cursa con fiebre y la enfermedad no. La enfermedad solo la producen virus y la infección solo bacterias. La infección puede existir sin lesiones/síntomas, mientras que la enfermedad implica manifestaciones clínicas. La infección se limita a piel y la enfermedad a órganos internos. Dentro de la desinsectación, el grupo de interés sanitario descrito con mayor énfasis es: Roedores sinantrópicos. Aves urbanas. Moluscos de agua dulce. Artrópodos (p. ej., mosquitos, piojos) como vectores o parásitos. Según el texto, un objetivo operativo prioritario en desinsectación en centros sanitarios es: Evitar la aparición de larvas y eliminar puntos de cría (aguas estancadas) además de tratar focos. Incrementar la ventilación para dispersar insectos adultos. Usar únicamente repelentes cutáneos en personal sanitario. Sustituir limpieza mecánica por fumigación diaria de todas las áreas. En la clasificación del instrumental por función, el instrumental de hemostasia se usa principalmente para: Separar planos tisulares mediante valvas. Pinzar/ocludir vasos y controlar sangrado. Seccionar tejidos con hoja intercambiable. Sujetar campos quirúrgicos con pinzas de tracción. ¿Cuál de las siguientes asociaciones es la más coherente con instrumental de exposición?. Tijeras Mayo. Portaagujas. Separadores/valvas (p. ej., De Farabeuf, De Roux, Volkmann). Agujas curvas triangulares. En instrumental de corte, la combinación más típica descrita es: Lanceta + pinza de disección. Cureta + sonda acanalada. Pinza Kocher + mosquito. Mango de bisturí + hojas intercambiables. En las tijeras quirúrgicas, una diferencia clásica que se explota en la práctica es: Mayo: más robustas para tejidos resistentes; Metzenbaum: más finas para disección de tejidos delicados. Metzenbaum: para cortar alambre; Mayo: para tejido graso exclusivamente. Mayo: solo para piel; Metzenbaum: solo para suturas. Ambas son equivalentes; cambia únicamente el fabricante. En hemostasia, las pinzas mosquito se caracterizan por: Ser pinzas de prensión atraumática para pulmón. Tamaño pequeño y uso frecuente en vasos de pequeño calibre. Ser exclusivas de cirugía vascular para clampaje prolongado. Tener siempre dientes terminales tipo traumático (1x2) marcados. ¿Qué opción encaja mejor con una pinza Kocher frente a una Kelly?. Kocher: siempre atraumática; Kelly: siempre traumática. Kocher: sin estrías; Kelly: con estrías. Kocher: suele incorporar diente(s) en la punta (traumática) para sujeción firme; Kelly: estriada sin diente terminal típico. Kocher: se usa solo como separador; Kelly: solo para sutura. El portaagujas se incluye, por clasificación funcional, en: Instrumental de corte. Instrumental de disección. Instrumental de exposición. Instrumental de sutura. La desinfección se define en el tema, de forma operativa, como: Disminuir/eliminar microorganismos patógenos en objetos/material clínico, sin asegurar destrucción de esporas. Eliminar toda forma microbiana, incluidas esporas, por vapor a presión. Retirar suciedad visible mediante detergente sin acción sobre microorganismos. Aplicar antiséptico sobre mucosas para prevenir infección. En los detergentes, el grupo descrito como muy utilizado por su poder bactericida/antiséptico (pero con incompatibilidades) es: Detergentes aniónicos. Detergentes catiónicos (amonios cuaternarios). Detergentes no iónicos. Detergentes anfóteros. En la clasificación por niveles, la desinfección de alto nivel (DAN) se asocia con: Únicamente agua y jabón sin desinfectante. Un nivel insuficiente para material semicrítico. Inactivar prácticamente todos los microorganismos, aunque no necesariamente esporas en todas las condiciones. Ser equivalente exacto a esterilización por autoclave. La desinfección concomitante o concurrente se refiere, en el texto, a: La realizada solo al final del día en todas las unidades. La aplicada exclusivamente a instrumental quirúrgico. La realizada solo tras altas hospitalarias. La que se realiza durante el proceso asistencial (p. ej., con el paciente ingresado) según circunstancias. Como consideración general de desinfección, el tema insiste en que: La limpieza previa es crítica; la materia orgánica puede interferir en la eficacia del desinfectante. El desinfectante sustituye completamente al lavado mecánico. El agua caliente siempre mejora cualquier desinfectante, sin excepción. La esterilización es innecesaria si se realiza DAN. En procedimientos físicos de desinfección, el hervido/ebullición se describe como: Método que destruye siempre esporas con 5 minutos de exposición. Inmersión en agua a ebullición; puede no garantizar eliminación de esporas y depende de resistencia microbiana. Procedimiento exclusivo para material termosensible. Técnica que solo actúa por “arrastre” sin acción térmica real. La pasteurización se asocia con: 134 °C durante 3–5 minutos en autoclave. 160–170 °C durante 2 horas en estufa. Calentamiento controlado (p. ej., ~30 min) seguido de enfriamiento rápido; históricamente ligado a leche. Radiación UV a corta distancia y exposición prolongada. Entre métodos físicos listados, la precaución más destacada con rayos solares/UV es: No requiere distancia; cuanto más cerca, mejor sin límites. Debe orientarse el foco hacia abajo para aumentar intensidad. Es inocuo para piel y conjuntiva en cualquier circunstancia. Puede producir daño cutáneo y ocular; se dan recomendaciones de distancia/orientación. En procedimientos químicos, los antisépticos se describen como sustancias usadas de forma tópica sobre: Tejidos vivos (piel, mucosas, heridas) para reducir carga microbiana. Solo superficies inertes y material clínico. Únicamente ropa hospitalaria en lavandería. Solo residuos biológicos sólidos. Sobre clorhexidina (comparada con otros antisépticos), el texto enfatiza principalmente: Que se usa solo para desinfección ambiental, no en piel. Que es un antiséptico común (junto a alcohol/yodo), con acción relevante en bacterias. Que es un agente esterilizante de uso universal. Que está indicada para neutralizar exclusivamente esporas. Sobre povidona yodada, una ventaja descrita es: Se inactiva menos cuanto más materia orgánica exista. Carece de actividad frente a bacterias Gram positivas. Libera yodo de manera lenta, prolongando actividad y aumentando efecto bactericida. Es incompatible con cualquier uso cutáneo. Respecto al hipoclorito sódico (lejía), el tema recoge como inconveniente relevante que: No es efectivo frente a hongos. Solo actúa a concentraciones incompatibles con el uso clínico. Es siempre incoloro y no se altera con la luz. Es corrosivo/irritante y puede deteriorar metales; además presenta inestabilidades/limitaciones. En las diluciones de lejía, la dilución 1:10 se asocia en el texto con un uso más “intenso”, típicamente: Desinfección de superficies ante derrames/zonas con alta carga orgánica o riesgo elevado. Limpieza rutinaria de mobiliario administrativo. Higiene de manos previa a cirugía (frotado). Esterilización de instrumental crítico por inmersión. El óxido de etileno se mantiene como esterilizante pese a sus riesgos principalmente porque: Es inocuo y no requiere aeración. Puede esterilizar material termosensible cuando otros métodos no son adecuados. Se neutraliza por agua jabonosa en segundos. Solo es útil para desinfectar piel intacta. En óxido de etileno, una idea clave del apartado de seguridad es: Debe olerse el material para comprobar ausencia de gas residual. La aeración puede ser pasiva o forzada para eliminar restos antes de uso con pacientes. No requiere equipos cerrados; basta ventilación natural durante el ciclo. Su uso evita cualquier necesidad de limpieza previa. La técnica descrita como “proyección de gotas muy pequeñas que permanecen en suspensión cierto tiempo” corresponde a: Loción. Inmersión. Vaporización. Brumas o aerosoles. En “métodos de limpieza y desinfección”, se recalca que limpiar, en sentido estricto, consiste en: Eliminar suciedad (materia orgánica/inorgánica) y reducir carga microbiana, siendo paso previo esencial. Aplicar un esterilizante químico sin arrastre mecánico. Neutralizar esporas con detergentes no iónicos. Sustituir desinfección por enjuague. Entre las propiedades de los detergentes, el texto describe como “poder humectante” la capacidad de: Oxidar membranas bacterianas por radicales libres. Mojar bien (reducir tensión superficial) facilitando que el agua contacte con superficies. Precipitar proteínas para inactivación vírica. Esterilizar instrumental por acción alcalina. La propiedad “dispersión” en detergentes se refiere, de forma operativa, a: Capacidad de generar espuma visible como indicador de limpieza. Capacidad de formar película protectora sobre el metal. Mantener la suciedad disgregada/compacta y retener partículas finas en el medio. Capacidad de fijar suciedad de nuevo a la superficie tras el lavado. La propiedad “suspensión” se relaciona con: Reacción de Maillard en proteínas residuales. Reducción de pH para activar cloro. Generación de cloraminas por amonio cuaternario. Evitar que la suciedad se redeposite, manteniéndola “en el medio” durante el proceso. En “carro de curas”, se diferencia entre bandeja superior (material estéril) e inferior (material auxiliar). Un ejemplo típico de la bandeja superior es: Guantes estériles y gasas estériles (junto a material de cura estéril). Esparadrapo hipoalérgico y vendas. Hule/celulosa y jeringas desechables. Bolsa de desechos y cubo. En normas generales con el material, el texto indica como regla práctica: Mezclar siempre instrumental de cristal con metálico para ahorrar bandejas. Enjuagar con agua caliente inmediatamente tras sangre para “fijar” proteínas. Secar sin paños para evitar pelusa y conservar clasificación por tipo (séptico/aséptico). Abrir y cerrar bisagras solo al final del proceso. En limpieza de material de vidrio, se menciona el termómetro y una práctica habitual es: Guardarlo húmedo para evitar roturas por resequedad. Introducirlo en lejía 1:10 durante 24 horas. Tras lavar y secar, conservarlo con algodón y alcohol (grado indicado en el texto) en un estuche. Esterilizarlo siempre por estufa a 180 °C aunque sea electrónico. En “limpieza de bateas”, la secuencia más coherente según el tema es: Secar → lavar → aclarar → enviar a esterilización. Desinfectar en seco → lavar → secar al sol. Lavar con agua y jabón → aclarar → secar bien → enviar a esterilización. Solo aclarar con agua → secar → almacenar. En el apartado de “ropa de cama y operatorio”, se describen bolsas por color. Una correspondencia destacada es: Bolsa blanca: ropa con manchas de sangre (como ejemplo descrito). Bolsa roja: ropa limpia sin uso. Bolsa amarilla: ropa de quirófano exclusivamente estéril. Bolsa blanca: residuos cortopunzantes. En “limpieza-descontaminación”, el texto subraya como condicionante esencial: Que solo puede hacerse con disolventes orgánicos. Que el tipo de instrumental no cambia el procedimiento. Que el agua debe ser siempre destilada y a 100 °C. Que el detergente tenga poder humectante/solubilizante/dispersante y que el agua no esté excesivamente “cargada”. En procedimientos de limpieza-descontaminación, una recomendación técnica concreta es: Evitar desmontar instrumental articulado para no dañarlo. Priorizar agua fría siempre, incluso para grasas. Mantener temperaturas adecuadas; se menciona rango de agua templada/caliente para favorecer eliminación sin fijar proteínas. Sustituir cepillado por inmersión breve sin fricción. La limpieza mecánica mencionada (p. ej., ultrasonidos) se caracteriza por: Actuar solo por efecto químico del detergente. No requerir secado posterior. Ser inaplicable a instrumental con ranuras/articulaciones. Basarse en ondas/energía mecánica que facilitan desprendimiento de suciedad, complementando el proceso. En preparación para esterilización, una regla básica del texto es: Limpiar el instrumental inmediatamente tras su uso y antes de esterilizar. Esterilizar primero y limpiar después para evitar contaminación. Lubricar con aceites domésticos antes del lavado. Empaquetar material húmedo para mejorar penetración del vapor. Entre recomendaciones operativas para esterilización, el tema indica: No separar instrumentos articulados para mantenerlos “cerrados”. Seguir instrucciones del fabricante para tipos de instrumental y ciclos. No usar indicadores; basta con “tiempo y temperatura”. Cargar el autoclave lo más compacto posible para ahorrar ciclos. Sobre control del proceso, el texto menciona el uso de indicadores biológicos (esporas) con una periodicidad referida como: En cada paquete individual, cada ciclo. Solo cuando exista sospecha de fallo. Al menos una vez por semana utilizando una prueba biológica (esporas). Únicamente en esterilización por óxido de etileno. En normas de carga/colocación, una indicación práctica es: Colocar paquetes envueltos de forma que impidan circulación de vapor y faciliten “sobrecalentamiento”. Grapar bolsas para asegurar cierre hermético. Colocar los paquetes separados para permitir penetración del agente esterilizante (vapor) y evitar acumulación. Introducir toallas húmedas entre paquetes para homogeneizar. Respecto a bolsas/paquetes, el texto incluye explícitamente una advertencia operativa: No grapar las bolsas. Grapar siempre las bolsas para evitar aperturas accidentales. Usar grapas solo con papel, nunca con plástico. Grapar únicamente si el autoclave es de vacío fraccionado. En la clasificación del material por riesgo (crítico/semicrítico/no crítico), un semicrítico se define (en línea con el tema) como el material que: Entra en cavidades estériles o sistema vascular. No toca al paciente en ningún momento. Solo entra en contacto con piel intacta. Va a contactar con piel no intacta o mucosas; requiere desinfección de alto nivel o esterilización según caso. En el manejo de material con restos orgánicos, el tema insiste en que: El cloro siempre debe aplicarse antes de retirar materia orgánica visible. La desinfección es eficaz aunque haya sangre coagulada, sin excepción. La limpieza previa (arrastre/cepillado/enjuague) es determinante para que el desinfectante funcione. Solo importa el tiempo de contacto, no el estado del material. En las técnicas de aplicación de desinfectantes, “loción” se describe como: Proyección de gotas muy pequeñas en suspensión prolongada. Generación de vapor/gas desinfectante en el ambiente. Aplicación por presión en nebulización de alto caudal. Empapar en una solución y luego utilizar paños/gasas (aplicación tópica sobre superficies). En instrumental de aprehensión, el texto menciona pinzas específicas para tejido pulmonar; una opción coherente es: Pinzas Duval-Collin o Voleck (aprehensión atraumática de tejido pulmonar). Pinzas Rochester para clampaje vascular prolongado. Pinzas Kocher para sutura intradérmica. Valvas de Gosset como pinza de prensión. En el bloque final de recomendaciones para esterilización, una medida de orden/ciclo indicada es: Colocar materiales “a granel” para facilitar el secado. Dejar instrumental envuelto abierto para mejorar el contacto. Poner paquetes boca abajo para impedir condensación. Asegurar que instrumentos queden separados durante el ciclo y no se aplasten entre sí. |




