Tema 8
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Título del Test:
![]() Tema 8 Descripción: Preguntas tema 8 |



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Para que un programa de voluntariado tenga éxito debe cumplir una serie de condiciones como. Asegurarse el apoyo y la aceptación de los profesionales de la organización donde vaya a desarrollarse el programa. Que se realice un proceso de autoselección. Emplear técnicas de marketing (ej. pie en la puerta)como medio para captar voluntarios. ¿Cuál/es son los motivos que justifican una ley de ámbito estatal sobre el voluntariado?. El voluntariado debe limitarse a los servicios sociales. El voluntariado no debe abarcar programas y organizaciones de voluntariado de ámbito estatal. En las leyes autonómicas de Servicios sociales no se contemplan derechos ni deberes del voluntario/a. De acuerdo con las dimensiones de la conducta de ayuda de Smithson, Pearce y Amato (1983) el voluntariado se define como: Una ayuda planificada aunque no demasiado importante. Una ayuda espontánea y poco importante. Una ayuda planificada que supone una inversión de tiempo y esfuerzo importante. Con respecto al proceso de entrevista (Navajo, 1995) al voluntariado se han de seguir una serie de pasos entre los que se encuentran: Describir la organización y sus actividades. Recoger información (aptitudes, motivación, disponibilidad, formación...). Ambas alternativas son ciertas. En la gestión de programas de voluntariado existen diferentes fases. Una de ellas tiene como objetivo fundamental “aportar retroalimentación sobre la ejecución de la tarea del voluntario/a”. Esto se produce en la fase de. Supervisión. Formación. Captación. Con respecto a los mensajes de captación del voluntariado, éstos deben reunir una serie de requisitos para mejorar su eficacia. Señala cuál de las siguientes opciones es uno de estos requisitos: Identificar la organización que solicita el voluntariado y sus valores. Ilustrar cómo se puede ayudar. Ambas alternativas son ciertas. Según el Modelo de Omoto y Snyder (1995) acerca de predicción de la permanencia del voluntariado NO es cierto que: La personalidad de ayuda influye directa y positivamente tanto sobre la satisfacción como sobre la integración. La integración en la organización influye solo indirectamente en la duración y de forma positiva a través de la satisfacción. Existe una relación directa y negativa entre motivaciones (autocentrada) y duración. Con respecto a la fase de formación del voluntariado, responde cuál de las siguientes afirmaciones NO es cierta: El entrenamiento en la tarea depende de la función que deba realizar el voluntario/a. El tiempo de formación suele ser de 25 horas. Incluye no sólo entrenamiento en habilidades sino también temas éticos, registro de datos, informes escritos, información legal... En la gestión de programas de voluntariado existen diferentes fases. Una de ellas tiene como objetivo fundamental “establecer claramente la necesidad de los servicios de voluntariado: cuántos, para qué, perfil del voluntario/a”. ¿A qué fase nos estamos refiriendo?. Captación. Formación. Preparación. La Ley del voluntariado 6/96 establece como deberes del voluntario que: Debe utilizar debidamente la acreditación y distintivos de la organización. No debe ser reembolsado ni siquiera por los gastos realizados en el desempeño de la actividad voluntaria. Ambas alternativas son ciertas. Según Quintanilla (1988), la participación se define como: La implicación pasiva de los individuos en actividades comunitarias. Los diferentes modos de integración activa de los individuos en la estructura de la organización a diferentes niveles. Cualquier forma de ayuda informal dentro de la comunidad. Cuando un grupo de ciudadanos participa en un Consejo escolar decidiendo entre varias alternativas propuestas, según Quintanilla (1988), estaría participando en: La búsqueda de soluciones posibles. El establecimiento de metas. La toma de decisión entre diferentes soluciones propuestas. La implicación de personas en programas de voluntariado o animación sociocultural, según los niveles de participación de Quintanilla (1988), se encuadra en: Establecimiento de metas. Intervención en procesos de cambio organizacional. Búsqueda de soluciones posibles. Barriga (1990) entiende la participación como: Una forma de acción política organizada. La implicación de los profesionales en programas comunitarios. Cualquier forma de participación como miembro de la comunidad que incide directamente en ella. Según Barriga (1990), la acción social de base se caracteriza por: Estar formada exclusivamente por profesionales. Agrupar iniciativas institucionales de carácter consultivo. Incluir asociaciones de vecinos y grupos de voluntariado social. La participación a través de sindicatos o consejos locales, según la clasificación de Barriga (1990), corresponde a: Acción social de base. Participación sectorial. Participación profesional. La participación ejercida por profesionales del ámbito sociocomunitario o jurídico, según Barriga (1990), se denomina: Participación sectorial. Participación reivindicativa. Participación profesional. Según Martínez (1995), la participación que se orienta a la defensa de derechos y reivindicaciones colectivas se denomina: Participación planificada. Participación reivindicativa. Participación consultiva. Los consejos sectoriales, según la clasificación de Martínez (1995), son un ejemplo de: Participación consultiva. Participación en la toma de decisiones. Participación planificada. Un programa de desarrollo comunitario, grupos de autoayuda o voluntariado, según Martínez (1995), se encuadra dentro de: Participación reivindicativa. Participación en la toma de decisiones. Participación planificada. La participación de ciudadanos como miembros de un jurado, según Martínez (1995), es un ejemplo de: Participación consultiva. Participación planificada. Participación en la toma de decisiones. Según Quintanilla (1988), la participación se caracteriza fundamentalmente por: La pertenencia formal a una organización. La integración activa de los individuos en distintos niveles de la organización. La prestación de ayuda puntual a la comunidad. Un grupo de vecinos que se organiza para proponer alternativas ante un problema comunitario, sin tomar aún decisiones finales, estaría participando en: Establecimiento de metas. Búsqueda de soluciones posibles. Intervención en procesos de cambio organizacional. La creación de consejos locales de participación como espacios para definir objetivos comunitarios corresponde, según Quintanilla (1988), a: Establecimiento de metas. Toma de decisiones entre alternativas. Intervención en procesos de cambio organizacional. La definición de participación de Barriga (1990) se diferencia de la de Quintanilla (1988) principalmente en que Barriga: Se centra exclusivamente en el ámbito organizacional. Destaca la participación profesional. Amplía el concepto a cualquier forma de implicación como miembro de la comunidad. Las asociaciones de vecinos pueden considerarse, según Barriga (1990), un ejemplo de. Participación sectorial. Acción social de base. Participación profesional. Un consejo local en el que participan representantes de distintos sectores sociales se clasifica, según Barriga (1990), como: Acción social de base. Participación profesional. Participación sectorial. La participación llevada a cabo por psicólogos/as comunitarios, trabajadores sociales o juristas en programas comunitarios corresponde a: Participación profesional. Participación planificada. Participación consultiva. Según Martínez (1995), la participación consultiva se caracteriza por: Tener capacidad directa de decisión. Orientarse a la reivindicación de derechos. Ofrecer asesoramiento u opinión sin capacidad decisoria final. Un programa de animación sociocultural desarrollado con planificación previa y objetivos definidos se considera, según Martínez (1995): Participación planificada. Participación reivindicativa. Participación en la toma de decisiones. La participación que implica capacidad real para decidir entre alternativas, según Martínez (1995), se denomina: Participación consultiva. Participación en la toma de decisiones. Acción social de base. La pertenencia a asociaciones de mujeres, ecologistas o de consumidores se considera un ejemplo de: Participación reivindicativa. Participación sectorial. Participación planificada. El voluntariado, entendido como implicación activa en procesos organizados de intervención comunitaria, se sitúa principalmente dentro de: Acción social de base (Barriga) y participación planificada (Martínez). Participación profesional y consultiva. Participación sectorial y reivindicativa. Según Smithson, Pearce y Amato (1983), la conducta de ayuda puede analizarse a partir de dos dimensiones que son: Ayuda formal–informal y ayuda directa–indirecta. Ayuda planificada–espontánea y ayuda importante–poco importante. Ayuda profesional–no profesional y ayuda individual–colectiva. El voluntariado, de acuerdo con Smithson, Pearce y Amato (1983), se define fundamentalmente como: Una ayuda espontánea y poco importante. Una ayuda planificada con escasa inversión de tiempo. Una ayuda planificada que supone una inversión de tiempo y esfuerzo importante. Una de las características que distingue al voluntariado de otras conductas de ayuda es que: Siempre se da entre personas que se conocen previamente. Implica una relación estable entre donante y receptor, aunque inicialmente sean desconocidos. Se limita a intervenciones puntuales. Según Clary y Snyder (1991), el voluntariado se considera una conducta de ayuda: Obligatoria. Espontánea. Instrumental. El hecho de que el voluntariado suponga prestar ayuda durante un período prolongado de tiempo se denomina: Ayuda intermitente. Ayuda planificada. Ayuda sostenida o mantenida (sustained). Cuando una persona busca activamente oportunidades para ayudar y se compromete durante meses con una organización, según Clary y Snyder (1991), estaría realizando: Ayuda espontánea sostenida. Ayuda poco importante. Ayuda circunstancial. La clasificación del voluntariado según el ámbito de intervención hace referencia a: El tipo de funciones que desempeña el voluntario. El contexto o área donde se desarrolla la acción voluntaria. El nivel de formación del voluntario. Un programa de voluntariado dirigido específicamente a personas mayores se clasifica según: El sector de población que atiende. El ámbito de intervención. Las funciones del voluntariado. Según Renes (1995), una de las funciones del voluntariado es: Sustituir a los profesionales del ámbito social. Sensibilización y denuncia social. La prestación exclusiva de servicios asistenciales. La función del voluntariado orientada a la prevención y reinserción se caracteriza por: Actuar únicamente en situaciones de emergencia. Favorecer procesos de inclusión social. Limitarse a tareas de sensibilización. La función de desarrollo social e implicación de la comunidad, según Renes (1995), se relaciona principalmente con: La atención individualizada. El fortalecimiento del tejido comunitario. La denuncia de injusticias sociales. Según la Ley 45/2015, el voluntariado social se orienta fundamentalmente a: La promoción del deporte como actividad competitiva. La intervención frente a situaciones de vulneración o falta de derechos. La conservación del patrimonio cultural. El voluntariado que se desarrolla en países receptores de ayuda al desarrollo o en situaciones de emergencia humanitaria se denomina: Voluntariado social. Voluntariado ambiental. Voluntariado internacional de cooperación para el desarrollo. Las acciones dirigidas a proteger, conservar y mejorar el medio ambiente corresponden a: Voluntariado cultural. Voluntariado ambiental. Voluntariado social. El voluntariado que promueve el derecho de acceso a la cultura y la integración cultural se denomina: Voluntariado deportivo. Voluntariado social. Voluntariado cultural. Según la Ley 45/2015, el voluntariado deportivo tiene como objetivo principal: Fomentar el rendimiento competitivo. Promover la educación y la inclusión social a través del deporte. Sustituir a entrenadores profesionales. Un programa en el que personas voluntarias trabajan con colectivos excluidos para favorecer la cohesión y la justicia social se ajusta al concepto de: Voluntariado cultural. Voluntariado social. Voluntariado ambiental. Según Smithson, Pearce y Amato (1983), una ayuda que requiere planificación previa y una dedicación relevante de tiempo se clasifica como: Ayuda espontánea y poco importante. Ayuda planificada e importante. Ayuda espontánea e importante. El voluntariado se diferencia de otras conductas de ayuda porque: Se produce siempre de manera puntual. No requiere compromiso temporal. Supone una inversión significativa de tiempo y esfuerzo. La posibilidad de que el voluntariado genere una relación estable entre donante y receptor implica que: Debe existir una relación previa entre ambos. La relación puede iniciarse entre desconocidos. Se limita a contextos familiares. Según Clary y Snyder (1991), el voluntariado se caracteriza por: Esperar a que la ayuda sea solicitada. Buscar activamente oportunidades para ayudar. Realizar ayuda solo en situaciones de emergencia. El término “ayuda sostenida o mantenida (sustained)” hace referencia a: Ayuda intensa pero puntual. Ayuda desarrollada durante un período prolongado. Ayuda espontánea sin planificación. La clasificación del voluntariado según el sector de población atendido se basa en: El tipo de tareas realizadas. Las características del colectivo destinatario. El ámbito institucional donde se desarrolla. Un programa de voluntariado dirigido a infancia en riesgo social se clasifica principalmente según: Funciones del voluntariado. Sector de población atendida. Sector de población atendida. La atención a colectivos en situación de exclusión con fines de solidaridad, según Renes (1995), corresponde a la función de: Sensibilización y denuncia social. Prevención–reinserción. Solidaridad con sectores excluidos. Las acciones orientadas a visibilizar problemáticas sociales e influir en la opinión pública se encuadran en la función de: Desarrollo social e implicación de la comunidad. Sensibilización y denuncia social. Prevención y reinserción. Según la Ley 45/2015, el voluntariado que busca reducir el impacto negativo del ser humano sobre el entorno es: Voluntariado ambiental. Voluntariado social. Voluntariado cultural. Un proyecto de voluntariado destinado a favorecer la cohesión social y la justicia social se relaciona directamente con: Voluntariado deportivo. Voluntariado social. Voluntariado internacional. El voluntariado internacional de cooperación para el desarrollo puede realizarse: Solo en países receptores de ayuda. Únicamente en situaciones de emergencia humanitaria. Tanto en España como en otros países. El voluntariado deportivo, según la Ley 45/2015, se orienta principalmente a: El entrenamiento técnico de deportistas. La promoción de valores educativos e inclusión social. La organización de competiciones profesionales. Un voluntario que colabora en un proyecto ambiental durante varios meses estaría realizando una conducta de ayuda: Espontánea y poco importante. Planificada e importante. Espontánea y puntual. En el ámbito autonómico, una de las situaciones respecto al voluntariado es que algunas CC.AA.: No regulan en absoluto el voluntariado. Promueven el voluntariado como objetivo prioritario de los Servicios Sociales Comunitarios. Limitan el voluntariado exclusivamente a los servicios sociales. La Ley de Servicios Sociales de Andalucía (1988) y el Decreto 45/93 establecen como objetivo básico: La profesionalización del voluntariado. La promoción del voluntariado en los Servicios Sociales Comunitarios. La sustitución de profesionales por voluntarios. Las Comunidades Autónomas cuya normativa no contempla explícitamente el voluntariado, pero sí el fomento de la solidaridad y el asociacionismo, corresponden a: El modelo andaluz. La segunda situación descrita. La tercera situación descrita. Un ejemplo de Comunidad Autónoma que no cita el voluntariado ni directa ni indirectamente en su normativa es: Andalucía. Asturias. Cataluña. El voluntariado se regula a nivel estatal por primera vez mediante: La Ley 45/2015. La Ley 6/96 reguladora del Voluntariado Social. El Decreto 45/93. Una de las carencias que pretendía paliar la Ley 6/96 era que: El voluntariado solo se realizaba en ONG. No se contemplaban derechos ni deberes del voluntario/a. Existía un exceso de regulación autonómica. El objetivo principal de la Ley 6/96 fue: Profesionalizar la acción voluntaria. Promover y facilitar la participación solidaria en organizaciones sin ánimo de lucro. Sustituir servicios públicos por voluntariado. Según la definición de la Ley 6/96, el voluntariado se caracteriza por: Estar vinculado a una relación laboral. Desarrollarse con contraprestación económica. No implicar relación laboral, funcionarial ni mercantil. La ley actualmente vigente en materia de voluntariado es: Ley 6/96. Decreto 45/93. Ley 45/2015. Según la Ley 45/2015, una acción voluntaria debe ser: Obligatoria y regulada contractualmente. Libre y asumida voluntariamente. Remunerada parcialmente. El hecho de que el voluntariado no reciba contraprestación económica, pero sí pueda recibir reembolso de gastos, se recoge en: La Ley 6/96. El artículo 12.2.d de la Ley 45/2015. El Decreto 45/93. Según la Ley 45/2015, las acciones voluntarias deben desarrollarse: Solo dentro del territorio español. De forma individual y espontánea. A través de entidades de voluntariado y programas concretos. Recibir formación, orientación y apoyo para el desarrollo de sus funciones es: Un deber del voluntario. Un derecho del voluntario. Una obligación de la administración. El reembolso de los gastos realizados en la actividad voluntaria es considerado: Una contraprestación económica. Un derecho del voluntario. Un incentivo fiscal. Utilizar debidamente la acreditación y los distintivos de la organización es: Un derecho del voluntario. Un deber del voluntario. Una recomendación opcional. Clary y Snyder (1991) diferencian las motivaciones del voluntariado en: Intrínsecas y extrínsecas. Motivos heterocentrados y autocentrados. Motivos sociales y profesionales. Ayudar a los demás o hacer algo útil se consideran: Motivos autocentrados. Motivos heterocentrados. Motivos instrumentales. Obtener experiencia laboral o aprender nuevas habilidades son ejemplos de: Motivos heterocentrados. Motivos religiosos. Motivos autocentrados. Según la teoría funcional de las actitudes aplicada al voluntariado, la expresión de valores hace referencia a: Defender el yo. Ayudar a los demás. Obtener beneficios materiales. La función del voluntariado que menos apoyo empírico ha obtenido es: Función de conocimiento. Función utilitaria. Función de defensa del yo. La permanencia del voluntario en la organización y la realización de tareas adicionales reflejan: Satisfacción. Nivel de implicación. Apoyo social. La integración en la organización influye en la permanencia del voluntariado: De forma directa y negativa. Solo indirectamente a través de la satisfacción. De forma directa y positiva. Según el Modelo de Omoto y Snyder (1995), existe una relación directa y positiva entre: Apoyo social y duración. Motivaciones autocentradas y duración. Apoyo social y satisfacción. El modelo de Omoto y Snyder (1995) señala que las personas con redes de apoyo social extensas: Permanecen más tiempo como voluntarias. No se ven afectadas por los costes del voluntariado. Pueden verse más afectadas por los costes asociados al voluntariado. La personalidad de ayuda influye: Solo sobre la duración. Sobre la satisfacción y la integración. Únicamente sobre las motivaciones. Según López y Chacón (1997), la gestión de programas de voluntariado se estructura en: 3 fases. 4 fases. 5 fases. La fase que tiene como objetivo establecer claramente la necesidad de los servicios de voluntariado corresponde a: Captación. Preparación. Selección. Asegurar el apoyo y la aceptación de los profesionales de la organización es un objetivo propio de la fase de: Preparación. Formación. Supervisión. Definir claramente los roles, tareas y requisitos del voluntario/a se realiza en la fase de: Selección. Captación. Preparación. Antes de diseñar una estrategia de captación de voluntarios es necesario realizar: Únicamente un análisis externo. Un análisis interno y externo de la organización. Solo un análisis del perfil del voluntario. El análisis interno previo a la captación se centra en: La imagen pública de la organización. Los recursos materiales y humanos disponibles. El perfil del potencial voluntario. ¿Cuál de las siguientes NO es una vía de captación del voluntariado?. Folletos y carteles. Entrevistas selectivas. Radio y televisión. Según las recomendaciones para los mensajes de captación, éstos deben: Apelar únicamente a la solidaridad. Identificar la organización y sus valores. Evitar especificar requisitos. Ilustrar cómo se puede ayudar y especificar el “para qué” de la acción voluntaria tiene como objetivo: Aumentar la presión social. Mejorar la eficacia de los mensajes de captación. Reducir el número de voluntarios. Una de las formas posibles de selección del voluntariado es: Designación directa por la organización. Autoselección. Selección aleatoria. Según Navajo (1995), la entrevista selectiva debe comenzar por: Aplicar pruebas estandarizadas. Establecer una buena relación con el candidato. Tomar la decisión de aceptación. Fijar claramente los pasos de la entrevista tiene como finalidad principal: Evaluar la personalidad. Reducir la incertidumbre y el nerviosismo del candidato. Acelerar el proceso de selección. Recoger información sobre aptitudes, motivación y disponibilidad forma parte de: La captación. La formación previa. La entrevista selectiva. Describir la organización y sus actividades durante la entrevista permite: Evaluar al voluntario. Favorecer una decisión informada. Sustituir la formación previa. La decisión final sobre la aceptación del voluntario, según Navajo (1995), debe ser: Exclusivamente del coordinador. Impuesta por la organización. Consensuada y susceptible de posponerse. Según Durlak (1992), la formación del voluntariado consta de: Formación inicial y supervisión. Formación previa y entrenamiento en la tarea. Entrenamiento técnico y evaluación. La explicación de la historia, valores y fuentes de financiación de la organización corresponde a: Entrenamiento en la tarea. Formación previa. Supervisión. El entrenamiento en la tarea del voluntario/a: Es igual para todos los voluntarios. Depende de la función que vaya a desempeñar. Se limita al aprendizaje de habilidades técnicas. El modelo de entrenamiento en habilidades más difundido se basa en: Aprendizaje cognitivo. Aprendizaje social. Aprendizaje por ensayo-error. Instrucciones, modelado, ensayo de conducta y feedback son elementos propios del: Modelo conductual clásico. Modelo de aprendizaje social. Modelo humanista. El tiempo de formación del voluntariado suele oscilar entre: 10 y 20 horas. 25 y 100 horas. 5 y 15 horas. La supervisión tiene como función principal: Evaluar únicamente los resultados. Consolidar habilidades y aportar retroalimentación. Sustituir la formación. La supervisión contribuye a la prevención del burnout porque: Reduce la carga de trabajo. Actúa como fuente de apoyo emocional. Elimina el estrés laboral. Las sesiones de supervisión suelen planificarse de manera: Mensual. Anual. Semanal o quincenal. La disponibilidad del supervisor es especialmente importante: Al final del programa. En las primeras etapas del voluntariado. Solo cuando aparecen problemas. |




