TEMA ESPECÍFICO Nº 2
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Título del Test:
![]() TEMA ESPECÍFICO Nº 2 Descripción: TIPOS DE PRESAS. ELEMENTOS FUNDAMENTALES DE LAS PRESAS. |



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El reglamento técnico vigente en materia de seguridad de presas y embalses. El Reglamento técnico sobre seguridad de presas y embalses de 1996. El Real Decreto 264/2021. El Real Decreto 849/1986. El Real Decreto 903/2010. La instrucción técnica que desarrolla el reglamento de seguridad de presas fue aprobada por: La Orden ARM/2656/2008. La Orden TED/1057/2021. El Real Decreto 907/2007. La Orden TED/264/2021. La clasificación de una presa en categoría A, B o C atiende fundamentalmente a: La altura de la presa sobre cimientos. El volumen del embalse. El riesgo potencial derivado de su rotura o funcionamiento incorrecto. El tipo de material del cuerpo de presa. Están obligadas a disponer de plan de emergencia las presas clasificadas en las categorías: Solo la A. A y B. B y C. Todas, sin excepción. Una presa que resiste el empuje del agua fundamentalmente por su peso propio se denomina presa de: Bóveda. Contrafuertes. Gravedad. Escollera con pantalla. La presa de bóveda transmite el empuje hidrostático principalmente: Al cimiento por peso propio. A los estribos por efecto arco. A los contrafuertes por flexión de la pantalla. Al núcleo impermeable por rozamiento interno. El mecanismo de rotura más característico y grave de las presas de materiales sueltos con núcleo de material fino es: La cavitación del paramento. El vuelco respecto del pie de aguas abajo. La erosión interna o sifonamiento. La carbonatación del hormigón. En una presa de gravedad, la fuerza vertical ascendente generada por el agua infiltrada en el contacto con el cimiento se denomina: Empuje hidrostático. Subpresión. Presión de contacto. Empuje de sedimentos. El instrumento que permite medir el movimiento absoluto de la estructura respecto de un punto profundo del cimiento es: El péndulo directo. El péndulo invertido. El aforador triangular. La célula de presión total. Para medir caudales de filtración en las canaletas de drenaje de una galería se emplea habitualmente: Un piezómetro de cuerda vibrante. Un aforador de vertedero triangular en pared delgada. Un extensómetro de varilla. Un clinómetro. La válvula de chorro hueco o Howell-Bunger se emplea característicamente en: La captación de una ETAP. La regulación de desagües de fondo con descarga a la atmósfera. El cierre de conducciones forzadas de alta presión como válvula de guarda. La dosificación de reactivos coagulantes. Señale la afirmación correcta sobre la válvula de compuerta: Es el elemento idóneo para regulación fina en posiciones intermedias. No es apta para regulación; funciona como elemento de todo o nada. Disipa energía por dispersión del chorro. Solo puede instalarse en aliviaderos de superficie. La compuerta de segmento o Taintor se caracteriza porque: Gira sobre un eje horizontal situado en su parte inferior y vierte por encima. El empuje hidrostático pasa por el eje de giro, reduciendo el esfuerzo de maniobra. Se desplaza verticalmente sobre ruedas en guías laterales. Es un elemento fijo sin posibilidad de accionamiento. El escenario del plan de emergencia en el que existe peligro de rotura o avería grave sin que pueda asegurarse su control con los medios disponibles es el: Escenario 0. Escenario 1. Escenario 2. Escenario 3. Un caudal de filtración creciente con el nivel de embalse constante y con aparición de turbidez debe interpretarse como: Comportamiento elástico reversible, normal. Indicio de erosión interna, anomalía grave. Consecuencia normal de la contracción térmica invernal. Error sistemático del aforador, sin más consecuencias. La fase de la vida de la presa técnicamente más delicada, por recibir la estructura y el cimiento por primera vez la carga hidráulica completa, es: La construcción. La puesta en carga. La explotación. La puesta fuera de servicio. El fenómeno de formación y colapso de burbujas de vapor que erosiona el hormigón en estructuras de descarga se denomina: Abrasión. Carbonatación. Cavitación. Sifonamiento. El puesto de Instalaciones Hidráulicas y Plantas Potabilizadoras del MITECO objeto de la convocatoria se rige por: El TREBEP con carácter pleno, como personal funcionario. El Estatuto de los Trabajadores y el IV Convenio Único de la AGE (BOE de 12 de junio de 2019). El VII Convenio Único de la AGE. El régimen estatutario del personal de servicios de salud. Antes de intervenir en el cuadro eléctrico de accionamiento de una compuerta, la segunda de las cinco reglas de oro del Real Decreto 614/2001 consiste en: Verificar la ausencia de tensión. Prevenir cualquier posible realimentación. Poner a tierra y en cortocircuito. Proteger frente a los elementos próximos en tensión. En la interpretación de la auscultación, el comportamiento que dibuja un ciclo anual cerrado en el gráfico de la magnitud frente al nivel de embalse indica: Una deriva irreversible que exige declaración de escenario 2. Un comportamiento elástico reversible y estabilizado, considerado normal. Un fallo generalizado del sistema de adquisición de datos. La colmatación completa de la red de drenaje. Conforme a la normativa técnica, una presa es: Una estructura artificial emplazada transversalmente a un cauce o que cierra un vaso, destinada a retener o embalsar agua u otros líquidos o sólidos fluyentes. Una estructura artificial situada fuera de cauce, delimitada por un dique de retención, destinada al almacenamiento de agua. Cualquier obra de toma que deriva agua de un cauce para riego o abastecimiento. Un conducto subterráneo destinado a la restitución de caudales al cauce. La normativa técnica distingue el concepto de presa del de balsa. Una balsa se define como: La estructura que cierra transversalmente un cauce y crea aguas arriba un volumen almacenado. Una estructura artificial destinada al almacenamiento de agua, situada fuera de cauce y delimitada total o parcialmente por un dique de retención. El volumen de embalse muerto situado por debajo de la toma más baja. La zona de laminación de avenidas situada aguas arriba del aliviadero. Se considera gran presa, conforme al criterio consolidado en la normativa técnica, aquella cuya altura sobre cimientos: Supera los 10 metros, en todo caso. Supera los 20 metros, en todo caso. Supera los 15 metros, o está entre 10 y 15 metros si cumple alguna condición adicional (longitud de coronación, capacidad de embalse o cimentación singular). Supera los 25 metros, salvo que la capacidad de embalse sea inferior a 1 hectómetro cúbico. En los niveles característicos de un embalse, se denomina resguardo a: El volumen situado por debajo de la toma más baja, destinado a acumular sedimentos. La cota máxima de explotación ordinaria del embalse. El nivel por debajo del cual no se garantiza el servicio. La diferencia entre la coronación y el nivel de agua, que debe absorber el oleaje y el laminado. La clasificación de una presa en categoría A, B o C, conforme al RD 264/2021, atiende fundamentalmente a: Las consecuencias potenciales de su rotura o funcionamiento incorrecto sobre población, servicios esenciales y bienes, con independencia del tamaño de la presa. La altura de la presa sobre cimientos y su capacidad de embalse. La antigüedad de la estructura y el material de su cuerpo de presa. El caudal medio anual del río en el que se ubica. El reglamento técnico actualmente vigente en materia de seguridad de presas, embalses y balsas es: El reglamento técnico de 1996. El Real Decreto 264/2021, de 13 de abril. El Real Decreto Legislativo 1/2001. El Real Decreto 903/2010. En el caso de las grandes presas del Estado, la titularidad y la responsabilidad de la seguridad recaen sobre: La Dirección General de Protección Civil y Emergencias. El técnico de explotación destinado en la presa. El organismo de cuenca correspondiente, que ejerce la titularidad a través de sus áreas de explotación. El Ministerio para la Transición Ecológica con carácter exclusivo, al margen del organismo de cuenca. La Instrucción Técnica de Seguridad de Presas y Embalses (ITSPE), aprobada por la Orden TED/ 1057/2021, tiene por objeto: Fijar el régimen de dominio público hidráulico aplicable a los embalses. Regular la planificación hidrológica de las demarcaciones. Establecer el régimen de protección civil ante inundaciones. Desarrollar técnicamente el reglamento: criterios de proyecto y cálculo, exigencias de instrumentación y auscultación, y contenido de las revisiones de seguridad. Respecto a las presas clasificadas en categoría C, es correcto afirmar que: No se exige con carácter general la disposición de plan de emergencia. Están obligadas a disponer de plan de emergencia igual que las de categoría A. Nunca pueden producir daños materiales, ni siquiera de moderada importancia. Quedan excluidas del régimen de registro de seguridad de presas y embalses. Un acontecimiento que, de no aplicarse medidas técnicas de corrección, podría ocasionar peligro de avería grave, pero que puede controlarse con esas medidas y los medios disponibles, corresponde a: El escenario 0, de control de la seguridad. El escenario 1, de aplicación de medidas correctoras. El escenario 2, excepcional. El escenario 3, límite o de emergencia. El documento operativo básico que el técnico de explotación aplica cada día, y que define los órganos de desagüe y sus reglas de maniobra, el régimen de niveles y resguardos y el programa de auscultación, es: El Archivo Técnico. El Plan de Emergencia. Las Normas de Explotación. El dictamen de la revisión de seguridad. La fase de la vida de una presa considerada técnicamente la más delicada, por ser cuando la estructura y el cimiento reciben por primera vez la carga hidráulica completa, es: La construcción. La explotación. La puesta fuera de servicio. La puesta en carga. La presa que resiste el empuje hidrostático fundamentalmente por su peso propio, transmitiendo las cargas verticalmente al cimiento, se denomina presa de: Gravedad. Bóveda. Contrafuertes. Materiales sueltos con núcleo. En una presa de gravedad, la subpresión en la base y en las juntas se controla mediante: Únicamente el aumento del espesor del paramento de aguas abajo. Una pantalla de impermeabilización aguas arriba y una línea de drenaje aguas abajo de aquella. La instalación de válvulas de aguja en el pie de presa. El incremento del talud del paramento de aguas arriba. En una presa de bóveda, el comportamiento térmico del hormigón hace que: La bóveda se desplace hacia aguas abajo en verano y hacia aguas arriba en invierno. La temperatura sea una variable irrelevante frente al nivel de embalse en la interpretación de péndulos. El hormigón se dilate en verano, empujando la bóveda hacia aguas arriba, y se contraiga en invierno, desplazándola hacia aguas abajo. La subpresión sea la variable dominante en la interpretación de movimientos, igual que en gravedad. La presa de contrafuertes se compone fundamentalmente de: Un núcleo central arcilloso y espaldones de escollera. Bloques independientes separados por juntas de contracción con bandas de estanquidad. Un arco que transmite la carga a los estribos mediante compresión pura. Una pantalla o lámina de aguas arriba y una serie de contrafuertes transversales que transmiten la carga al cimiento. Según la disposición del elemento impermeable, NO es una de las soluciones básicas de presa de materiales sueltos citadas en el tema: La presa arco-gravedad. La presa homogénea. La presa zonada con núcleo impermeable. La presa con pantalla de impermeabilización aguas arriba. El mecanismo de fallo más grave y causante de una fracción muy elevada de las roturas históricas de presas de tierra es: El asiento excesivo con pérdida de resguardo. La erosión interna o sifonamiento. La inestabilidad del talud de aguas abajo durante la puesta en carga. El ataque químico del hormigón en las juntas. En el tratamiento del terreno de cimentación, la pantalla de impermeabilización y la red de drenaje funcionan como: Elementos redundantes e intercambiables, de modo que basta con uno de los dos. Un binomio en el que el drenaje reduce el caudal y la pantalla evacúa la presión. Un binomio en el que la pantalla reduce el caudal infiltrado y el drenaje garantiza que el agua que pasa se evacúe sin generar presiones. Elementos que solo se emplean en presas de materiales sueltos, no en las de fábrica. En presas de hormigón ejecutadas por bloques, las inyecciones de junta posteriores a la construcción tienen como finalidad específica, en presas arco: Sellar la roca del cimiento próxima al contacto con la presa. Sustituir a las bandas de estanquidad de PVC, caucho o cobre. Reducir el calor de hidratación durante el fraguado del hormigón. Solidarizar los bloques entre sí para que pueda trabajar el efecto arco. Además de su función estructural y viaria, la coronación de una presa es la plataforma desde la que: Se realizan las medidas topográficas de control y se accede a la mayoría de los mecanismos de accionamiento. Se ejecutan las inyecciones de consolidación del cimiento. Se sitúa siempre la central hidroeléctrica asociada. Se disponen los aforadores triangulares de control de filtraciones. Las galerías de una presa cumplen simultáneamente varias funciones, entre las que NO se incluye: Alojar la instrumentación de auscultación. Servir de vial principal de acceso rodado a la coronación. Recoger y conducir el agua de drenaje del cuerpo y del cimiento. Servir de base para las campañas de reinyección y reperforación de drenes. Los estribos de una presa son especialmente críticos en la tipología de: Gravedad. Materiales sueltos homogénea. Bóveda, porque reciben la práctica totalidad de la carga transmitida por el arco. Contrafuertes con pantalla de placas. La función principal de un aliviadero es: Regular el caudal ecológico permanente del cauce. Vaciar total o parcialmente el embalse para inspección o reparación. Derivar agua para el aprovechamiento hidroeléctrico. Evacuar los caudales excedentes para impedir que el nivel supere las cotas previstas, evitando en particular el desbordamiento por coronación. En el diseño de un aliviadero, la estructura de disipación de energía al pie es esencial porque: El agua que desciende decenas de metros llega con energía suficiente para socavar el cauce y descalzar la propia presa si no se controla. Sustituye a la estructura de control, fijando por sí sola la relación entre nivel y caudal. Es el elemento que determina el periodo de retorno de la avenida de proyecto. Es exigible únicamente en aliviaderos compuertados, no en los de labio fijo. Los aliviaderos libres o de labio fijo, frente a los compuertados, se caracterizan por: Permitir regular el caudal y aprovechar el volumen entre el labio y el nivel máximo normal. Tener el caudal en función únicamente de la lámina sobre el vertedero, con la ventaja de no depender de energía ni de mecanismos. Ubicarse siempre en túnel o canal lateral en la ladera. Exigir necesariamente accionamiento oleohidráulico. El vertedero de perfil estricto, con lámina adherente y coeficiente de desagüe elevado, muy utilizado en aliviaderos de superficie, se denomina: Aliviadero en laberinto. Aliviadero en pozo. Vertedero tipo Creager. Aliviadero de teclas de piano. La compuerta que gira alrededor de un eje horizontal situado en su parte inferior y vierte por encima, especialmente adecuada para la regulación fina y la evacuación de flotantes, es la compuerta de: Segmento o Taintor. Vagón o plana. Ataguía o stoplog. Clapeta o abatible. La formación y colapso de burbujas de vapor donde la presión local cae por debajo de la tensión de vapor, que erosiona el hormigón con extraordinaria rapidez en las estructuras de descarga, se denomina: Cavitación. Abrasión por acarreos. Erosión regresiva del cauce. Sifonamiento. Entre las funciones de un desagüe de fondo, la normativa técnica exige específicamente que: Su capacidad permita evacuar exclusivamente el caudal ecológico, sin otra finalidad. Su capacidad permita el vaciado del embalse en un plazo razonable, condición comprobada en las revisiones de seguridad. Se sitúe siempre en la ladera, nunca embebido en el cuerpo de presa. Funcione únicamente durante la fase de puesta en carga. En un desagüe de fondo, la disposición en serie de una válvula o compuerta de guarda y otra de regulación responde a la exigencia de que: Ambas maniobren simultáneamente para duplicar el caudal desaguado. La de guarda realice la maniobra ordinaria y la de regulación permanezca normalmente cerrada. Nunca exista un único elemento de cierre, siendo la de guarda la que cierra en caso de avería del elemento de regulación. Se instalen exclusivamente en presas de categoría C. La válvula de compuerta, que cierra mediante una plancha o cuña perpendicular al flujo, se caracteriza por: Ser el elemento de regulación característico de la descarga a la atmósfera. Admitir regulación estable en posiciones intermedias sin cavitación. Ser inadecuada para funciones de guarda por su elevada pérdida de carga en apertura total. No ser apta para regulación en posiciones intermedias, siendo un elemento de todo o nada. La válvula que consiste en un disco que gira sobre un eje diametral, compacta y económica para grandes diámetros, empleada habitualmente como válvula de guarda en desagües de fondo y conducciones forzadas, es la válvula de: Mariposa. Chorro hueco. Aguja. Retención. La válvula con obturador esférico de paso circular completo, de pérdida de carga prácticamente nula en apertura total, característica como válvula de guarda en conducciones forzadas de centrales hidroeléctricas de salto elevado, es la: Válvula de compuerta. Válvula esférica. Válvula de chorro fijo. Válvula de husillo. Respecto de la válvula de chorro hueco o Howell-Bunger, es correcto afirmar que: Puede descargar tanto a la atmósfera como en régimen sumergido a presión. Es un elemento de captación selectiva empleado en torres de toma de ETAP. Descarga siempre a la atmósfera, formando un chorro cónico disperso que disipa energía por aireación sin cavitación en el cuerpo. Es un elemento de todo o nada, no apto para regulación en el rango de aperturas. Las torres de toma con tomas selectivas a varias cotas son hoy la solución preferente porque: Eliminan la necesidad de rejas de protección y limpiarrejas. Sustituyen a las válvulas de guarda y regulación de la toma. Se emplean exclusivamente en presas de categoría C. Permiten escoger la profundidad de captación y con ello la calidad del agua derivada. El principio metodológico esencial de la auscultación de presas, según el cual ninguna decisión relevante debe apoyarse en un único instrumento, se denomina: Redundancia. Automatización. Extrapolación. Calibración cruzada. Entre las cinco familias de magnitudes objeto de auscultación, las variables ambientales y de explotación (nivel de embalse, precipitación, temperatura ambiente, caudales y sismicidad) se consideran: Accesorias y prescindibles frente a los movimientos y filtraciones. Imprescindibles, porque sin nivel de embalse y temperatura no es posible interpretar ninguna otra lectura. Relevantes únicamente durante la fase de construcción. Sustituibles por los datos del SAIH sin necesidad de instrumentación propia. El péndulo cuyo hilo se ancla en una perforación profunda del cimiento, considerado punto fijo, y se mantiene tenso mediante un flotador en la parte superior, es el péndulo: Directo. De coordinómetro. Invertido. De colimación. Comparando los piezómetros empleados en la auscultación de presas, es correcto afirmar que: El piezómetro de Casagrande, de tubo abierto, es el estándar actual por su rapidez de respuesta. El piezómetro neumático no permite medir subpresiones, solo tensiones totales. El piezómetro de cuerda vibrante tiene mayor inercia que el de tubo abierto en terrenos poco permeables. El piezómetro de cuerda vibrante ofrece respuesta rápida y buena estabilidad a largo plazo, siendo hoy el estándar frente al de Casagrande, más sencillo pero de mayor inercia. Los extensómetros de junta, que controlan la apertura de juntas y fisuras en tres direcciones, reciben también el nombre de: Fisurómetros. Clinómetros. Inclinómetros de tubo. Células de asiento. Respecto de la automatización de la auscultación, el tema establece como regla de oro que: Sustituye por completo a la inspección visual una vez calibrados los sensores. No sustituye la inspección visual ni el contraste manual periódico, porque los sensores pueden fallar silenciosamente. Elimina la necesidad de sistemas de alimentación ininterrumpida. Solo es exigible en presas de categoría C. Como criterio general, las lecturas de auscultación son más intensivas, incluso diarias o continuas, durante: La explotación normal, siempre con la misma frecuencia. La puesta fuera de servicio. La puesta en carga, en cada escalón de llenado. Únicamente tras la declaración de escenario 3. El comportamiento de una presa, a efectos de interpretación de la auscultación, se descompone en tres componentes: Estructural, geotécnica y ambiental. Hidráulica, mecánica y química. De proyecto, de construcción y de explotación. Hidrostática, térmica y temporal o irreversible. En el programa de auscultación, la superación del umbral que obliga a repetir la lectura, verificar el instrumento, intensificar la frecuencia y comunicar internamente, sin llegar aún a exigir inspección específica ni valoración de medidas correctoras, corresponde al: Umbral de atención o de preaviso. Umbral de alerta. Umbral de emergencia. Umbral de proyecto. La inspección que se realiza tras avenidas significativas, sismos o incidentes se denomina: Inspección ordinaria. Inspección extraordinaria. Inspección periódica. Auscultación complementaria. El personal laboral fijo del Grupo profesional M1 que desempeña funciones en las áreas de explotación de presas se rige por: El TREBEP con carácter pleno. El VII Convenio Único de la AGE. El Estatuto de los Trabajadores y el IV Convenio Colectivo Único para el personal laboral de la AGE (BOE de 12 de junio de 2019). El régimen estatutario del personal de servicios de salud. Entre los principios operativos de la gestión de una avenida se encuentra: Incrementar siempre el caudal desaguado por encima del caudal natural de entrada. Priorizar variaciones bruscas del caudal desaguado para acelerar el vaciado. Reducir el resguardo disponible para maximizar la capacidad de laminado. No incrementar aguas abajo el caudal natural de la avenida en la medida en que la capacidad de laminado lo permita, evitando variaciones bruscas del caudal desaguado. Conforme al Real Decreto 614/2001, la segunda de las cinco reglas de oro para trabajar sin tensión en una instalación eléctrica es: Verificar la ausencia de tensión. Poner a tierra y en cortocircuito. Proteger frente a los elementos próximos en tensión. Prevenir cualquier posible realimentación. Entre las líneas de actuación características para adecuar el parque español de grandes presas, envejecido por haberse construido buena parte entre 1950 y 1980, se encuentra: El aumento de la capacidad de desagüe, resuelto con frecuencia mediante aliviaderos en laberinto o de teclas de piano y mediante recrecidos. La eliminación sistemática de la instrumentación de auscultación por obsolescencia. La supresión de las tomas selectivas en beneficio de tomas a cota única. La renuncia a la adecuación ambiental en favor exclusivamente de la seguridad estructural. |





