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TEMA ESPECÍFICO Nº 3

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Título del Test:
TEMA ESPECÍFICO Nº 3

Descripción:
VIGILANCIA, CONTROL Y MANTENIMIENTO DE PRESAS, CANALES Y ACEQUIAS

Fecha de Creación: 2026/08/22

Categoría: Otros

Número Preguntas: 70

Valoración:(1)
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En el ciclo de conservación de presas, canales y acequias, la actividad de observación sistemática y fundamentalmente cualitativa, dirigida a detectar indicios de anomalía, se denomina: Vigilancia. Control. Mantenimiento preventivo. Auscultación instrumental.

La actividad consistente en medir, registrar e interpretar magnitudes como movimientos, filtraciones o presiones, comparándolas con un valor esperado o un umbral establecido, se denomina: Vigilancia. Control. Mantenimiento predictivo. Inspección extraordinaria.

El mantenimiento que se ejecuta en función de indicadores medidos, como las vibraciones, la termografía o el análisis de aceites, se denomina: Preventivo. Correctivo. Predictivo o basado en condición. Modificativo.

El reglamento técnico sobre seguridad de presas y embalses actualmente vigente, junto con la instrucción técnica que lo desarrolla, es: El Reglamento Técnico sobre Seguridad de Presas y Embalses de 1996 y su instrucción de 1996. La Ley 17/2015 del Sistema Nacional de Protección Civil. El Real Decreto 849/1986 y sus modificaciones posteriores. El Real Decreto 264/2021 y la Orden TED/1057/2021.

En el plan de emergencia de una presa de categoría A, el escenario en el que la situación se limita al control ordinario de la seguridad, sin necesidad de medidas correctoras, corresponde al escenario: 0. 1. 2. 3.

El régimen jurídico aplicable a canales y acequias de titularidad estatal integrados en el dominio público hidráulico se apoya fundamentalmente en: El Real Decreto 264/2021 y la Orden TED/1057/2021. El Real Decreto Legislativo 1/2001 y el Real Decreto 849/1986. La Ley 9/2017, de Contratos del Sector Público. El Real Decreto 614/2001, sobre riesgo eléctrico.

El personal técnico del Grupo profesional M1 de una zona de explotación, entre cuyas funciones están programar, interpretar, decidir, informar y supervisar, se rige por: El Estatuto Básico del Empleado Público en su totalidad. El Real Decreto 264/2021. El IV Convenio Colectivo Único para el personal laboral de la AGE y el Estatuto de los Trabajadores. El Reglamento del Dominio Público Hidráulico.

La inspección de una presa realizada por el personal de explotación con frecuencia diaria o semanal, siguiendo una lista de comprobación estandarizada, se denomina inspección: Periódica o principal. Extraordinaria. De puesta en carga. Ordinaria.

¿Cuál de los siguientes sucesos NO se cita en el texto como causa que active una inspección extraordinaria de una presa?. Un cambio de titular de la concesión de la presa. Un sismo perceptible en la zona. Un incidente en los órganos de desagüe. Un acto de vandalismo detectado en el recorrido.

Los tres requisitos formales que debe cumplir toda inspección de una presa son: Exhaustiva, urgente y confidencial. Sistemática, documentada y comparable. Anual, técnica y reservada. Aleatoria, verbal y provisional.

En presas de materiales sueltos, la aparición de fisuras longitudinales o transversales en la coronación puede ser indicio de: Comportamiento normal estacional. Ciclo de hielo-deshielo en el hormigón. Asiento diferencial o desplazamiento. Incrustación calcárea en las juntas.

En el paramento de aguas abajo de una presa de hormigón, la presencia de eflorescencias y depósitos calcáreos es indicio de: Corrosión de armaduras exclusivamente. Cavitación en superficies de descarga. Asiento diferencial de la cimentación. Circulación de agua a través del hormigón.

La presencia de vegetación arbórea sobre el cuerpo de una presa de materiales sueltos debe considerarse: Siempre una anomalía a corregir. Un indicio irrelevante si el árbol es joven. Una medida de protección del talud frente a la erosión. Aceptable si no afecta a la coronación.

En la ejecución del programa de auscultación, la primera regla de la disciplina operativa exige: Repetir la lectura antes de anotar cualquier dato. Anotar en primer lugar las variables explicativas, como el nivel de embalse y la temperatura. Comunicar de inmediato cualquier lectura al responsable. Corregir el dato si parece anómalo antes de registrarlo.

Cuando en una lectura de auscultación se obtiene un valor aparentemente extraño, la actuación correcta conforme a la disciplina operativa es: Corregirlo aplicando el valor esperado de la serie histórica. Descartarlo y omitirlo del registro. Registrarlo tal cual, repetir la medida y anotar la incidencia. Sustituirlo por la media de las tres últimas lecturas.

Los piezómetros de tubo abierto, de cuerda vibrante o neumáticos se emplean para medir: Movimientos de la presa. Caudales de filtración en drenes. Temperaturas del hormigón. Presiones intersticiales y subpresiones.

El Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH) de una Confederación Hidrográfica proporciona en tiempo real: Precipitación, niveles y caudales en la cuenca y en los embalses. Únicamente los partes de vigilancia del personal de guardería. El inventario de repuestos críticos de cada presa. La programación anual de mantenimiento preventivo.

Respecto de los sistemas de telemando y SCADA de una presa, el texto señala como cautela operativa esencial que: Sustituyen definitivamente la necesidad de maniobra manual. Debe garantizarse siempre la posibilidad de maniobra local y manual, comprobada periódicamente. Solo deben operar en régimen de avenida. No requieren protección frente a sobretensiones si están duplicados.

En el tratamiento de los datos de auscultación, el mejor indicador precoz de un cambio de comportamiento es: El valor absoluto de la última lectura. La comparación visual con el año anterior. El seguimiento del residuo respecto del valor esperado por el modelo hidrostático-estacional-temporal. El número total de lecturas acumuladas en el histórico.

La programación del mantenimiento de una presa debe incluir siempre las pruebas periódicas de maniobra de compuertas y válvulas porque: Lo exige el fabricante del equipo con independencia de su uso real. Reducen el consumo eléctrico de los accionamientos. Sustituyen a la inspección visual de los órganos de desagüe. Son la única garantía de disponibilidad del órgano el día de la avenida, aunque no exista necesidad hidrológica.

La limpieza y reperforación de drenes en una presa se considera una tarea de primer orden porque: Su colmatación eleva la subpresión. Mejora el aspecto estético de las galerías. Reduce el caudal de filtración a cero. Evita la necesidad de auscultación instrumental.

En compuertas con dos puntos de izado, la falta de sincronización de los accionamientos puede producir: Una mejora de la estanquidad de los sellos. Atranque de la compuerta. Una reducción de la corrosión en las guías. Un aumento de la capacidad de desagüe.

Conforme al Real Decreto 614/2001, la primera de las cinco reglas de oro que debe aplicarse antes de intervenir en una instalación eléctrica es: Verificar la ausencia de tensión. Poner a tierra y en cortocircuito. Desconectar. Proteger frente a elementos próximos en tensión.

Entre las tareas de mantenimiento de instrumentación, autómatas, comunicaciones y SCADA, el texto señala como elemento que se olvida con frecuencia pero resulta crítico ante un fallo de equipo: La limpieza de los cuadros eléctricos. La calibración de los sensores de nivel. La revisión del grupo electrógeno. Las copias de seguridad de programas y configuraciones.

Al sustituir un sensor de auscultación obsoleto por uno nuevo, la buena práctica metodológica consiste en: Mantener un periodo de solape entre el instrumento antiguo y el nuevo. Reiniciar la serie histórica con el nuevo sensor desde cero. Aplicar un factor de corrección estimado sin periodo de contraste. Suspender las lecturas hasta validar en laboratorio el nuevo equipo.

La conducción de menor entidad, perteneciente a la red secundaria o terciaria y con frecuencia gestionada directamente por las comunidades de regantes, se denomina: Sifón invertido. Acequia. Acueducto. Canal principal.

El aliviadero lateral de un canal es un elemento de seguridad porque: Reduce la sedimentación de finos en la solera. Impide el crecimiento de vegetación acuática. Evacua excedentes o el caudal completo en caso de cierre imprevisto aguas abajo. Permite el vaciado y limpieza periódica del tramo.

El levantamiento de losas del revestimiento de un canal tras un vaciado rápido se explica habitualmente por: La abrasión producida por los acarreos. La incrustación calcárea en las juntas. La cavitación en la solera. La subpresión del agua exterior cuando el drenaje de trasdós no funciona.

La función principal del drenaje de trasdós de un canal es: Evitar que el agua exterior sature el terreno y empuje el revestimiento. Aumentar la rugosidad de la sección para reducir la velocidad. Facilitar el reparto de caudales entre comunidades. Servir de vía de evacuación para personas y fauna.

La colonización de superficies sumergidas y la obstrucción de tomas, filtros y conducciones por el mejillón cebra obliga a: Aumentar la dotación de caudal para arrastrarlo. Aplicar protocolos de control y desinfección de equipos entre cuencas. Sustituir el revestimiento de hormigón por losas prefabricadas. Reducir la frecuencia de los recorridos de vigilancia.

Entre los mecanismos habituales de rotura de un canal en ladera se encuentran el sobrevertido por cierre brusco aguas abajo, el deslizamiento del terraplén y: La incrustación calcárea en aforadores. La colonización por especies invasoras. La erosión interna a partir de una fuga no corregida. La obstrucción por flotantes y residuos.

La vigilancia de canales mediante recorridos por el camino de servicio, a cargo del personal de guardería y celadores, se realiza con una frecuencia: Mensual durante toda la campaña. Solo al inicio y al final de la campaña de riego. Anual, coincidiendo con la inspección en vaciado. Diaria o de varios días por semana durante la campaña.

La inspección detallada del interior de un canal, que permite ver el estado real del revestimiento, la solera y las juntas, se realiza principalmente: Durante los periodos de canal vacío, al fin de campaña o en paradas técnicas. Con el canal a plena dotación en verano. Exclusivamente tras un episodio de avenida. Mediante buceo con el canal en carga.

El dispositivo de reparto que entrega un caudal aproximadamente constante dentro de un rango de niveles, muy utilizado en las tomas a comunidades de regantes, es: El vertedero triangular de pared delgada. El módulo de máscara. El perfilador acústico Doppler. El caudalímetro electromagnético.

En el balance hidráulico de un canal, las pérdidas se descomponen en pérdidas por filtración, por evaporación, por medición y: Por sedimentación de finos en la solera. Por incrustación calcárea en compuertas. Por operación, es decir, aliviados por desajuste entre demanda y suministro. Por corrosión de los equipos hidromecánicos.

La estrategia de regulación que mantiene constante el nivel en un punto para garantizar la derivación por las tomas situadas inmediatamente aguas arriba se denomina control: Predictivo. Por nivel aguas abajo. Combinado. Por nivel aguas arriba.

El órgano en el que se propone el régimen de explotación y el reparto de dotaciones a partir de las reservas embalsadas y de las previsiones es: La Junta de Explotación. El Jurado de Riegos. La Comisaría de Aguas. El archivo técnico.

La secuencia tipo de la campaña de conservación de un canal es: cierre y vaciado controlado, inspección detallada con levantamiento de anomalías georreferenciadas, priorización, ejecución de los trabajos y: Vertido inmediato de los residuos generados sin clasificación previa. Prueba de puesta en carga progresiva con vigilancia reforzada. Suspensión indefinida del servicio hasta la siguiente campaña. Sustitución íntegra del revestimiento del tramo.

Entre los trabajos característicos de la campaña de conservación de canales, el que se describe como la actuación de mayor relación entre coste y beneficio es: La limpieza de sedimentos en desarenadores. El desbroce de vegetación en taludes. El sellado de juntas, por ser estas la principal vía de fuga. La conservación de caminos de servicio.

En las redes entubadas a presión que sustituyen a acequias abiertas, el golpe de ariete se controla mediante: Aumento del diámetro de los hidrantes multiusuario. Instalación de módulos de máscara adicionales. Reducción del número de contadores en la red. Calderines, chimeneas de equilibrio, válvulas de alivio rápido y consignas de maniobra progresiva.

El empleo de productos fitosanitarios para el control de vegetación en el entorno del dominio público hidráulico: Está sujeto a limitaciones estrictas, por lo que se prioriza el desbroce mecánico o manual. Es el método preferente frente al desbroce mecánico. Está prohibido de forma absoluta en cualquier circunstancia. Solo puede aplicarlo el personal de la comunidad de regantes.

Los residuos generados en las actuaciones de conservación de canales y presas —sedimentos, aceites usados, baterías, RAEE— se gestionan conforme a: La Ley 22/2011, de residuos y suelos contaminados. La Ley 7/2022, de residuos y suelos contaminados para una economía circular. El Reglamento (CE) 1272/2008. El Real Decreto 553/2020 exclusivamente.

Los productos químicos empleados en el mantenimiento (pinturas, disolventes, desincrustantes) se manejan conforme a su ficha de datos de seguridad y a la clasificación establecida en: El Real Decreto 396/2006. El Real Decreto 664/1997. El Reglamento (CE) 1272/2008, CLP. La Ley 7/2022.

Respecto del riesgo de ahogamiento en canales y embalses, el texto establece como regla operativa que: Puede maniobrarse un órgano de regulación con personal aguas abajo si se avisa por radio. Basta con el uso de chaleco de flotación para trabajar en solitario junto a la lámina de agua. Solo se aplican medidas específicas si el nivel supera el máximo histórico. No se maniobra un órgano de regulación con personal aguas abajo o en el interior del cauce sin confirmación expresa.

El trabajo en galerías, sifones, arquetas profundas o pozos de compuerta debe tratarse como espacio confinado, lo que exige, entre otras medidas: Medición previa y continua de la atmósfera, ventilación forzada y control desde el exterior. Únicamente el uso de arnés anticaída y línea de vida. La presencia de un vigilante de seguridad vial en el camino de servicio. La aplicación exclusiva de las cinco reglas de oro del riesgo eléctrico.

Ante la sospecha de presencia de fibrocemento con amianto en una conducción antigua, la regla correcta es: Retirarlo de inmediato con equipo de protección individual reforzado. No intervenir y solicitar identificación previa del material, conforme al Real Decreto 396/2006. Humedecerlo y triturarlo para facilitar su retirada. Encapsularlo con pintura sin necesidad de plan de trabajo.

Cuando el mantenimiento se ejecuta mediante empresas contratistas, el régimen de coordinación de actividades empresariales derivado de la Ley 31/1995 exige, entre otras medidas: La sustitución del responsable del contrato por el jefe de obra. La exención de vigilancia del cumplimiento por parte del organismo. El intercambio de información sobre riesgos y la designación de recursos preventivos cuando concurren actividades peligrosas. La eliminación de la necesidad de instrucciones al contratista.

El indicador que mide la fiabilidad de un equipo a partir de la frecuencia con que se producen sus averías es: El porcentaje de mantenimiento preventivo frente a correctivo. La disponibilidad de los órganos de desagüe. El cumplimiento del programa anual. El tiempo medio entre fallos.

Ante una fuga detectada en un canal en servicio, tras el aviso inmediato al responsable, la secuencia razonable continúa con: La sustitución inmediata del tramo de revestimiento afectado. La valoración del riesgo aguas abajo y la reducción del caudal o cierre del tramo actuando sobre las obras de regulación. El vaciado total de la cuenca vertiente. La declaración automática del escenario 3 del plan de emergencia.

La normativa vigente aplicable a la prevención y control de la legionelosis en instalaciones con agua caliente sanitaria o torres de refrigeración asociadas a presas y canales es: El Real Decreto 865/2003. El Real Decreto 664/1997. El Real Decreto 487/2022, que sustituyó al Real Decreto 865/2003. El Real Decreto 396/2006.

El mantenimiento que se ejecuta conforme a un programa temporal predefinido, con independencia del estado aparente del elemento, se denomina: Correctivo. Preventivo. Predictivo. Modificativo.

El mantenimiento basado en indicadores medidos, como el análisis de aceites o la termografía, se denomina: Preventivo. Correctivo. Predictivo o según condición. Modificativo.

En una presa, la inspección que se realiza tras una avenida significativa, un sismo o un incidente en los órganos de desagüe es la: Ordinaria. Periódica o principal. Extraordinaria. De puesta en carga.

La aparición de agua turbia con arrastre de finos en una surgencia al pie del talud de aguas abajo de una presa de materiales sueltos debe interpretarse como: Comportamiento normal asociado a la carga hidrostática. Indicio de erosión interna, anomalía grave. Consecuencia habitual del descenso del nivel de embalse. Error de medición del aforador.

El aumento de la subpresión medida en los piezómetros de una presa de gravedad, acompañado de una disminución del caudal recogido en los drenes asociados, sugiere principalmente: Rotura de la pantalla de impermeabilización. Colmatación de los drenes. Descenso del nivel de embalse. Fallo del sistema de telemando.

El levantamiento de losas del revestimiento de un canal tras un vaciado rápido se explica habitualmente por: La abrasión producida por los acarreos. La subpresión del agua exterior por drenaje de trasdós obstruido. La cavitación en la solera. La incrustación calcárea en las juntas.

En un canal, el elemento que evacua excedentes y protege frente a cierres imprevistos aguas abajo es: El partidor. El aliviadero lateral. El sifón invertido. El módulo de máscara.

El dispositivo de reparto que entrega un caudal aproximadamente constante dentro de un rango de niveles, muy empleado en tomas a comunidades de regantes, es: El vertedero triangular. El módulo de máscara. El molinete hidrométrico. La compuerta de vagón.

Las zonas de protección de los cauces establecidas en la legislación de aguas son, respectivamente: Servidumbre de 10 m y policía de 50 m. Servidumbre de 5 m y policía de 100 m. Servidumbre de 5 m y policía de 200 m. Servidumbre de 3 m y policía de 100 m.

Las pruebas periódicas de maniobra de compuertas y válvulas de una presa deben ejecutarse: Solo cuando exista necesidad hidrológica de desaguar. Según programa y registrándose, aunque no exista necesidad hidrológica. Únicamente durante los episodios de avenida. Exclusivamente en presas de categoría C.

Antes de intervenir en el cuadro eléctrico de accionamiento de una compuerta alimentado también por grupo electrógeno, la aplicación correcta de las cinco reglas de oro exige, en segundo lugar: Verificar la ausencia de tensión. Prevenir cualquier posible realimentación, incluido el enclavamiento del grupo. Poner a tierra y en cortocircuito. Señalizar la zona de trabajo.

El trabajo en el interior de un sifón o de una galería de presa exige tratarlo como: Trabajo en altura. Espacio confinado, con medición de atmósfera y control exterior. Trabajo con riesgo eléctrico exclusivamente. Actividad sin riesgos específicos si el conducto está vacío.

En la sustitución de un sensor de auscultación obsoleto, la buena práctica metodológica consiste en: Retirar el antiguo e iniciar una serie nueva sin más. Mantener un periodo de solape entre el instrumento antiguo y el nuevo. Extrapolar los datos anteriores al nuevo sensor. Suspender las lecturas hasta consolidar el nuevo equipo.

El crecimiento de vegetación acuática en la sección de un canal produce principalmente: Un aumento de la capacidad de transporte. Un aumento de la rugosidad y una reducción del caudal transportado. Una mejora del sellado de juntas. Una reducción de las pérdidas por filtración.

La normativa vigente aplicable a la prevención y control de la legionelosis en instalaciones asociadas es: El Real Decreto 865/2003. El Real Decreto 487/2022. El Real Decreto 140/2003. El Real Decreto 3/2023.

La gestión de los residuos generados en los trabajos de conservación de canales y presas se rige actualmente por: La Ley 22/2011. La Ley 7/2022, de residuos y suelos contaminados para una economía circular. El Real Decreto 849/1986. La Ley 21/2013.

Ante la sospecha de presencia de fibrocemento con amianto en una conducción antigua, la actuación correcta es: Retirarlo con medios propios extremando la precaución. No intervenir y solicitar identificación previa, aplicando el Real Decreto 396/2006. Fragmentarlo en húmedo y gestionarlo como residuo inerte. Sustituirlo sin plan de trabajo si la cantidad es pequeña.

El personal laboral fijo que ocupa el puesto objeto de la convocatoria en el MITECO se rige por: El TREBEP con carácter pleno, como personal funcionario. El Estatuto de los Trabajadores y el IV Convenio Único de la AGE (BOE de 12 de junio de 2019). El VII Convenio Único de la AGE. El régimen estatutario del personal de servicios de salud.

En la explotación de un canal, la estrategia de regulación por nivel aguas abajo se caracteriza por: Mantener constante el nivel en cabecera con independencia de la demanda. Adaptar el suministro a la demanda real, reduciendo los aliviados. Impedir cualquier variación del caudal derivado. Suprimir la necesidad de aliviaderos laterales.

Ante una fuga con arrastre de finos detectada en el talud exterior de un canal en servicio, la medida técnica más eficaz a corto plazo es: Aumentar el caudal para arrastrar los sedimentos. Reducir el nivel y el caudal para disminuir el gradiente hidráulico. Sellar la zona húmeda exterior con mortero impermeable. Esperar a la inspección programada de fin de campaña.

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