U11.2.1
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Título del Test:
![]() U11.2.1 Descripción: Preguntas U11.2.1 completa |



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La formulación de la I Estrategia de Calidad del Sistema Sanitario Público de Andalucía fue aprobada por Acuerdo del Consejo de Gobierno el: 21 de mayo de 2024. 24 de mayo de 2024. 21 de mayo de 2023. 24 de mayo de 2023. Señale cuál de las siguientes actuaciones forma parte del “procedimiento de elaboración” de la estrategia: Acreditación obligatoria de todos los centros privados. Consulta pública a actores clave y creación de grupo de trabajo. Sustitución íntegra de los Planes de Salud por estándares ISO. Evaluación externa exclusiva por ENAC. En el planteamiento de la estrategia, el enfoque de calidad se expresa especialmente en: Equidad, transparencia, confort y calidez. Universalidad, gratuidad, copago y accesibilidad. Equidad, seguridad, eficacia, eficiencia y sostenibilidad. Seguridad jurídica, trazabilidad, auditoría y conformidad. El III Plan de Calidad del sistema sanitario andaluz definió como escenarios: Centros, profesionales y resultados. Ciudadanía, procesos y liderazgo. Profesionales, financiación y sostenibilidad. Ciudadanía, profesionales y espacio compartido. En el escenario “ciudadanía”, el Objetivo 1 incluye, entre otros, el siguiente. El papel activo de la persona en el ejercicio de sus derechos. La acreditación de las unidades clínicas como elemento nuclear. La definición del mapa de unidades de referencia. La tramitación telemática de la acreditación profesional. En el objetivo de “respuesta única para una atención integrada, integral y segura”, se contempla: La sustitución de la evaluación interna por auditoría externa. La integración sistemática de prevención y promoción de la salud. La certificación ISO como requisito previo a la asistencia. El cierre de canales alternativos de participación ciudadana. Dentro del objetivo de comunicación y participación, se incluye como línea de acción: Establecer únicamente canales presenciales para participación. Implantar un modelo de atención segura solo en quirófano. Avanzar y hacer de la transparencia una herramienta al servicio de la ciudadanía. Reemplazar las asociaciones de ayuda mutua por comités técnicos. El objetivo de incorporar valores y preferencias de la persona en decisiones contempla: La reducción exclusiva de tareas administrativas no clínicas. El desarrollo de planes individuales de formación por unidades. El refuerzo de competencias relacionadas con los cuidados. Establecer sistemas de intercambio de conocimientos con especial atención a asociaciones de ayuda mutua. En el escenario “profesionales”, el objetivo 1 se orienta principalmente a: Reforzar compromiso, autonomía y participación del profesional en su desarrollo competencial y gestión del conocimiento. Implantar telemedicina como criterio de acreditación avanzada. Sustituir la gestión clínica por un modelo vertical de dirección. Homogeneizar los roles profesionales para evitar complementariedad. Entre las líneas del objetivo 1 para profesionales se contempla: Convertir la acreditación profesional en un trámite automático. Desarrollar de manera plena el modelo de carrera profesional. Limitar el liderazgo profesional a mandos intermedios. Excluir docencia e investigación del reconocimiento competencial. El objetivo 2 del escenario “profesionales” define al profesional como: Responsable único del control presupuestario del centro. Auditor externo de la organización sanitaria. Agente facilitador del paciente en derechos y recorrido por el sistema. Coordinador exclusivo de los sistemas de información. Entre las líneas del objetivo 2 para profesionales se recoge: Incrementar el capital humano investigador como prioridad inmediata. Definir una política de cribados como medida asistencial integrada. Revisar y redefinir el modelo de interoperabilidad digital. Modernizar y simplificar los procesos asistenciales integrados como herramienta de práctica y continuidad. El objetivo 3 del escenario “profesionales” se centra en: Estrategia de ética de la organización y consentimiento informado. Transformación del modelo organizativo hacia horizontalidad. Estrategia I+D+I ampliando expectativas como motor de desarrollo. Adecuación del entorno laboral con medidas de conciliación. Como línea incluida en el objetivo 3 se encuentra: Definir el proceso de soporte información del PAI. Introducir técnicas de investigación social con repercusiones sanitarias e investigación de acción participada. Desarrollar el plan andaluz de urgencias como eje de sostenibilidad. Implantar la recogida selectiva de residuos reciclables. El objetivo 4 del escenario “profesionales” pretende: Desarrollar instrumentos accesibles y amigables de soporte a la gestión del conocimiento. Establecer una red de alerta para intervención precoz ante riesgos. Mantener en actualización permanente el modelo de acreditación de centros. Diseñar una política de cribados como garantía de calidad. En el objetivo 5 del escenario “profesionales”, una línea de acción es: Eliminar espacios competenciales compartidos por seguridad jurídica. Integrar en sistemas de formación el paradigma de responsabilidad sobre la salud pública. Reservar la acreditación únicamente al nivel excelente. Sustituir la gestión por competencias por evaluación exclusivamente estructural. En el “espacio compartido”, el objetivo 1 se relaciona con: Modernización de procesos asistenciales integrados por cartera de servicios. Fortalecer el desarrollo de la gestión clínica y alcanzar máximo potencial de excelencia e innovación. Acreditación profesional y silencio administrativo estimatorio. Regulación de comisiones de ética asistencial e investigación. Entre las líneas del objetivo 1 del “espacio compartido” se incluye: Sustituir la continuidad asistencial por episodios independientes. Incorporar de forma efectiva la seguridad como valor fundamental en la práctica de calidad. Limitar la evaluación de resultados en salud a indicadores de estructura. Centralizar la gestión clínica para evitar descentralización. El objetivo 2 del “espacio compartido” plantea una transformación. Exclusivamente la certificación ISO 9000 del control de calidad. La autonomía profesional, descentralización y avance hacia organización más horizontal con ciudadanía activa. La sustitución de la gestión clínica por inspección fiscalizadora. La evaluación por pares solo en auditorías externas indirectas. Es una línea explícita del objetivo 2 del “espacio compartido”: Reanalizar la estrategia digital y formular nueva etapa. Elaborar plan estratégico de ética dirigido a ciudadanía. Diseñar herramientas para indicadores clínicos desde historia digital. Promover la flexibilidad de estructuras organizativas adaptadas a realidades, especialmente en zonas de especial intervención. El objetivo 4 del “espacio compartido” incorpora, entre otros, el elemento: Garantizar la autonomía y respeto a valores de la persona, especialmente ante decisiones sobre inicio y final de la vida. Establecer criterios para compra pública responsable en todos los ámbitos. Implantar telemedicina en la historia digital como requisito de acreditación. Definir una política de cribados con sistema de garantía de calidad. En el objetivo 4 del “espacio compartido” se incluye como medida: Desarrollar procesos asistenciales integrados relacionados con cartera de servicio. Incorporar formación en valores como elemento básico del desarrollo profesional y directivo. Extender la estrategia de seguridad del paciente únicamente a cirugía mayor. Potenciar la práctica enfermera avanzada solo en triaje. En un mundo globalizado y en red…se orienta a: Consolidar la acreditación de unidades de gestión clínica como requisito contractual. Promover un modelo formativo integrado solo con instituciones sanitarias. Potenciar una organización abierta y comprometida con la sociedad. Establecer criterios de adecuación, viabilidad y efectividad en telemedicina. Se considera en un mundo globalizado y en red…: Favorecer acciones compartidas con organizaciones de trabajadores y asociaciones empresariales. Definir mapas de competencias en salud pública para todos los perfiles. Integrar el registro de voluntad vital anticipada en historia de salud digital. Revisar historias clínicas mediante simulación y análisis de casos. El objetivo 6 del escenario ‘profesionales’ incluye como propósito. Adecuar la organización a sus profesionales en entorno saludable, confortable y seguro. Mantener exclusivamente auditorías externas para evaluar clima laboral. Reemplazar conciliación por actividades únicamente presenciales. Centralizar la comunicación interna en una única jefatura provincial. Dentro del objetivo 6 del escenario ‘profesionales’, se contempla específicamente: Redefinir el modelo de integración e interoperabilidad. Favorecer medidas de conciliación personal y laboral fomentando actividades no presenciales. Desarrollar el plan andaluz de seguridad alimentaria. Establecer un registro de cooperación internacional en salud. El Proyecto 1 del plan se denomina: Estrategia digital. Cooperación. Atención centrada en la persona. Telemedicina. Es una acción del Proyecto 1: Elaborar un plan de acompañamiento y accesibilidad a grupos de pacientes con necesidades especiales. Definir un mapa de comisiones de ética asistencial. Definir el proceso de soporte información. Diseñar herramientas para estudios retrospectivos desde historia digital. El Proyecto 2 se orienta principalmente a: Avance en derechos de la ciudadanía, participación y corresponsabilidad. Desarrollo del repositorio institucional de biblioteca virtual. Transformación organizativa para soporte a gestión clínica. Estrategia de ética de la organización. Es una acción propia del Proyecto 2: Elaborar estrategia marco de telemedicina en el sistema. Aportar a las personas atendidas información sobre los costes de la atención sanitaria. Diseñar herramientas simplificadas para implantación de procesos integrados. Extender el nuevo modelo de gestión clínica en todos los ámbitos asistenciales. El Proyecto 3 incluye, entre otras, la acción de: Desarrollar el plan de atención al ictus incorporando y redefiniendo el proceso asistencial. Implantar un plan de acción en uso de energía renovable. Regular normativamente la estructura de comisiones de ética. Establecer evaluación de clima laboral y emocional en centros. El Proyecto 4 tiene por objeto: Desarrollo de la estrategia I+D+I en salud. Desarrollo e implantación de la estrategia para la seguridad del paciente. Desarrollo del nuevo modelo de salud pública. Modernización e innovación de procesos asistenciales integrados. Una acción del Proyecto 4 es: Elaborar estrategia marco de telemedicina. Desarrollar el repositorio institucional de biblioteca virtual. Conseguir identificar de forma inequívoca a la persona que toma contacto con el sistema sanitario. Implantar la recogida selectiva de residuos reciclables. El Proyecto 5 contempla, entre otras, la medida de: Definir criterios para compra pública responsable. Mejorar capacidad y calidad del análisis epidemiológico con sistema integrado. Implementar un catálogo de valores y objetivos del centro por compromiso social. Desarrollar la práctica enfermera avanzada en ámbitos como triaje avanzado o cirugía menor. El Proyecto 6 incluye como línea de acción: Promover la acreditación como acceso del profesional a la práctica clínica avanzada y la excelencia en el desarrollo profesional. Definir el proceso de soporte información. Extender estrategia de seguridad del paciente a identificación inequívoca. Impulsar planes de cooperación específicos en el Caribe hispano. En el Proyecto 7 se prevé: Consolidar el repositorio institucional del sistema. Redefinir el modelo de integración e interoperabilidad. Definir y adecuar los roles profesionales a necesidades del sistema y nuevos desarrollos del modelo asistencial. Establecer una política de cribados y garantía de calidad. Una acción característica del Proyecto 8 es: Avanzar en el modelo de evaluación de las unidades clínicas orientándolo hacia medición de resultados en salud. Regular normativamente comisiones de ética de la investigación. Elaborar estrategia de cooperación internacional al desarrollo en salud. Garantizar seguridad en intervenciones quirúrgicas con bloque rediseñado. El Proyecto 9 incluye como acción: Mantener en permanente actualización el modelo de acreditación de centros y unidades. Implantar la recogida selectiva de residuos susceptible de reciclaje. Integrar actuaciones de telemedicina en historia digital. Diseñar herramientas para indicadores a partir de historia digital. En el Proyecto 10 se contempla: Establecer estrategias favorecedoras de conciliación de la vida personal y laboral. Definir mapas de competencia en salud pública. Diseñar plan andaluz de seguridad alimentaria. Fomentar alianzas interregionales para proyectar imagen del sistema. El Proyecto 11 se relaciona con: Ética de la organización. Sostenibilidad. Información en gestión del conocimiento. Modernización de procesos asistenciales integrados. Una acción propia del Proyecto 11 es: Implementar un plan de acción en el uso responsable de los recursos. Elaborar estrategia marco de telemedicina. Desarrollar el plan de acompañamiento a grupos con necesidades especiales. Definir un sistema de información de atención temprana en historia digital. El Proyecto 12 incluye como objetivo operativo: Convertir la acreditación en obligatoria para centros privados. Establecer un registro de actividades de cooperación internacional al desarrollo en salud. Sustituir el modelo de gestión clínica por auditoría fiscalizadora. Eliminar mecanismos estables de coordinación institucional. El Proyecto 13 incorpora como medida: Integrar la consulta al registro de voluntad vital anticipada en la historia de salud. Redefinir el modelo de integración e interoperabilidad. Establecer criterios de prioridad y cronogramas de telemedicina. Definir el proceso de soporte información del PAI. El Proyecto 14 se centra en: Estrategia de ética de la organización. Desarrollo del nuevo modelo de salud pública. Cooperación internacional al desarrollo en salud. Sistemas de información en la gestión del conocimiento. Una acción del Proyecto 15 es: Integrar el modelo de gestión por procesos y elementos de seguridad del paciente en la estrategia digital. Definir el mapa de comisiones de ética asistencial. Extender el nuevo modelo de gestión clínica a todos los ámbitos asistenciales. Establecer criterios para compra pública responsable. El Proyecto 16 contempla: Establecer criterios de adecuación, viabilidad y efectividad para telemedicina. Elaborar un plan estratégico de ética para la ciudadanía. Implantar la recogida selectiva de residuos reciclables. Definir el proceso de soporte información del PAI. Una acción del Proyecto 17 es: Completar la estructura normativa y de gestión de la propiedad intelectual e industrial en el sistema. Garantizar seguridad del bloque quirúrgico rediseñado. Definir política de cribados y garantía de calidad. Implementar plan de energía renovable como eje de cooperación. En el Proyecto 18, se incluye como acción: Definición de competencias en salud pública a contemplar en todos los perfiles profesionales. Potenciar la participación de enfermería en ley de dependencia. Desarrollar repositorio institucional de biblioteca virtual. Definir el proceso de soporte información del PAI. La evaluación de la calidad asistencial se define como un proceso: Sistemático para comprobar ajuste a criterios o estándares propuestos. Ocasional y basado en percepción subjetiva del evaluador. Exclusivamente externo y fiscalizador. Centrado solo en estructura física y equipamiento. En métodos externos, la acreditación se caracteriza por ser: Un proceso interno de autoevaluación sin estándares explícitos. Un proceso de verificación externa al que se someten voluntariamente los centros. Un procedimiento previo obligatorio para abrir un centro sanitario. Un método indirecto basado solo en revisión documental interna. Las auditorías se describen como: Un método externo y directo basado en observación de práctica clínica exclusivamente. Un método interno que emite dictamen de acreditación con reparos. Un método externo e indirecto que revisa protocolos y registros de actividad. Un procedimiento de autorización administrativa previa al inicio de actividad. En métodos internos, una auditoría interna (audit) se caracteriza por: Ser realizada por evaluadores independientes externos a la organización. Ser llevada a cabo por miembros de la propia institución evaluada. Exigir siempre muestreo aleatorio estratificado por defecto. Concluir necesariamente con certificación por periodo definido. En el modelo de Donabedian, “proceso” se refiere a: Recursos disponibles y condiciones de prestación. Efectos sobre salud y experiencia del paciente. Lo que se hace en la atención: actividades clínicas/administrativas, guías, continuidad y coordinación. Nivel de financiación y sostenibilidad presupuestaria. En el modelo de Donabedian, un ejemplo típico de “resultado” sería: Número de profesionales por unidad. Existencia de sistemas de información. Cumplimiento de protocolos de identificación del paciente. Reingresos, complicaciones o calidad de vida. El ciclo PDCA incluye como fase “Check”: Medir resultados y comparar con estándar u objetivo. Implantar las medidas planificadas. Ajustar y estandarizar lo que funciona. Identificar problema y diseñar intervención. Señale la secuencia correcta del ciclo PDCA: Do–Plan–Act–Check. Plan–Do–Check–Act. Check–Do–Plan–Act. Plan–Check–Do–Act. En indicadores habituales de calidad, se consideran expresamente: Indicadores de seguridad del paciente vinculados a eventos adversos, incidentes o errores de medicación. Indicadores exclusivamente financieros y de coste-efectividad. Indicadores de satisfacción solo mediante entrevistas clínicas. Indicadores de estructura como único estándar válido. El benchmarking y los cuadros de mando se emplean principalmente para: Determinar el dictamen de acreditación con reparos. Sustituir el muestreo por universo completo. Comparar resultados entre centros/unidades y hacer seguimiento periódico de objetivos. Eliminar la necesidad de indicadores de seguridad del paciente. En el ciclo evaluativo tradicional, el primer paso consiste en: Identificación de problemas u oportunidades de mejora. Diseño de intervención. Implantación de medidas correctoras. Análisis y discusión de datos. En la identificación de problemas, se recomienda: Seleccionar temas sin interés profesional para evitar sesgos. No priorizar problemas para no perder información. Priorizar y seleccionar lo más relevante y factible. Elegir solo oportunidades de mejora sin solución conocida. Entre las técnicas que NO requieren datos, se incluye: Tormenta de ideas (brainstorming). Estudio de casos con historias clínicas. Observación directa sistemática con registro. Cuantificación de incidencia mediante sistema de información. La técnica de grupo nominal se caracteriza por: Basarse en reflexión individual para generar ideas. Exigir necesariamente una fuente de datos informatizada. Ser un método exclusivamente fiscalizador y externo. Concluir con dictamen de acreditación positivo o negativo. La comparación por pares y la matriz decisional se utilizan sobre todo para: Priorización de problemas, pudiendo combinarse con otras técnicas. Determinar el tamaño muestral representativo no sesgado. Emitir certificación ISO 9000 por entidad acreditada. Establecer el silencio administrativo estimatorio. Las técnicas que requieren datos se describen como: Menos precisas por falta de cuantificación. Igualmente precisas que las que no requieren datos. De precisión similar pero más rápidas de aplicar. Más precisas porque cuantifican la dimensión del problema y exigen fuente de información. La elaboración de criterios debe basarse especialmente en: Experiencia de expertos y consulta de bibliografía reciente. Opinión de un único evaluador interno. Exclusivamente en estándares históricos del centro. Preferentemente en criterios implícitos no documentados. Los criterios “isovalentes” se refieren a aquellos que: Tienen igual peso relativo entre sí. Se aplican solo a estructura. Son siempre normativos por definición. Se establecen únicamente para auditorías externas. Un criterio “explícito” es aquel que: Está formulado de manera objetiva y documentada. Depende del juicio subjetivo no estandarizado. Carece de definición previa de cumplimiento. Se aplica solo en evaluaciones retrospectivas. El estándar se define como: El nivel mínimo de cumplimiento que debe tener un criterio para considerar aceptable el nivel de calidad. Un informe final de situación y mejora emitido tras visita. Un documento de autorización administrativa previa. Un conjunto de indicadores exclusivamente de resultados. En el diseño del estudio del nivel de calidad, debe especificarse. Si la evaluación es prospectiva, concurrente o retrospectiva. Solo la dimensión científico-técnica excluyendo satisfacción. Únicamente los datos de resultados, no estructura ni proceso. Exclusivamente el universo completo, nunca el muestreo. En la descripción de la unidad de estudio, suele ser necesario precisar: Características de la población/paciente, profesionales/nivel y periodo evaluado. Solo el número total de camas del centro. Únicamente el presupuesto asignado al servicio. Exclusivamente el organigrama directivo del distrito. Sobre el muestreo, es correcto afirmar que: Debe ser representativo y no sesgado cuando se emplea muestra. Se evita siempre porque invalida la evaluación. Se recomienda que sea sesgado para detectar extremos. Solo es válido si incluye el 100% del marco muestral. Según quién obtiene los datos, la evaluación puede ser: Cruzada o autoevaluación. Prospectiva o concurrente. Implícita o empírica. Horizontal o progresiva. En el análisis y discusión de datos, habitualmente se realiza: Una estimación del nivel de cumplimiento en la población a partir de la muestra. Un dictamen de acreditación con reparos. Una autorización administrativa previa al inicio de actividad. Una sustitución del estándar por juicio implícito. Tras comparar resultados con estándares, el diseño de intervención implica: Identificar causas de incumplimientos y proponer medidas correctoras. Establecer únicamente indicadores de estructura. Eliminar la reevaluación por cierre del ciclo. Redactar el certificado ISO 9000 por periodo definido. En el ciclo tradicional, la implantación de medidas correctoras requiere: Dejar pasar un tiempo antes de comprobar modificaciones previstas. Reevaluar de forma inmediata sin periodo de implantación. Sustituir el muestreo por auditoría externa fiscalizadora. No volver a evaluar si se alcanza el estándar una vez. La reevaluación persigue principalmente: Comparar con la evaluación anterior para valorar mejora conseguida. Emitir el dictamen de “acreditación con reparos”. Sustituir el estándar por el promedio de centros comparables. Evitar nuevos ciclos para no dispersar esfuerzos. La acreditación se define como un proceso en el que: Un centro/unidad/profesional se somete voluntariamente a verificación externa para evaluar cumplimiento de criterios/estándares por órgano independiente. La administración autoriza el inicio de actividad tras mínimos. Una empresa da conformidad sobre normas ISO del control de calidad. Una auditoría interna revisa protocolos por miembros del propio centro. El dictamen final del proceso de acreditación puede ser: Procede, procede con reparos o no procede la acreditación. Favorable o desfavorable sin matices intermedios. Concedida por silencio negativo o denegada por silencio positivo. Únicamente procede, sin posibilidad de reparos. Sobre el carácter voluntario de la acreditación, es correcto que: Siempre es obligatoria en todos los países de la UE. Nunca puede ser obligatoria por definición. Puede no ser voluntaria; en Francia es obligatoria incluso para centros privados. Solo es obligatoria en España para centros concertados. Las auditorías se diferencian de la acreditación en que: Concluyen con un certificado por un periodo de tiempo definido. Valoran integralmente la organización, incluyendo resultados y seguridad. Constituyen autorización administrativa previa. Son evaluación externa e indirecta basada en revisión documental de protocolos y registros. Entre los objetivos habituales por los que se solicita la acreditación, se cita: Objetivos asistenciales o docentes. Exclusivamente objetivos presupuestarios. Únicamente objetivos de control fiscal. Solo objetivos de contratación pública responsable. En el ámbito industrial, la certificación se orienta a: Verificar sistemas de control de calidad conforme a norma ISO 9000. Otorgar dictamen “acreditación con reparos”. Evaluar integralmente la empresa como excelente en su conjunto. Sustituir la acreditación sanitaria por auditorías internas. Las empresas certificadoras han sido acreditadas por: Una consejería autonómica de salud. La entidad nacional de acreditación ENAC. La secretaría general de salud pública autonómica. La agencia andaluza de cooperación internacional. La certificación, frente a la acreditación sanitaria, se caracteriza por: Valorar el proceso de control de calidad y no el conjunto de la empresa. Evaluar únicamente competencias profesionales individuales. Exigir autoevaluación como único método válido. Depender siempre de comités técnicos asesores clínicos. En el programa de acreditación del sistema sanitario andaluz, la misión incluye: Garantizar y mejorar la calidad asistencial mediante evaluación externa e identificación de oportunidades de mejora. Fiscalizar exclusivamente el cumplimiento presupuestario. Otorgar autorización administrativa previa como única finalidad. Sustituir la gestión clínica por un modelo vertical. Se afirma que el programa de acreditación aporta valor añadido a: Solo al financiador. Financiador, proveedor y usuario. Solo al proveedor. Solo al usuario. La acreditación, en este enfoque, alcanza además de estructura/equipamientos a: Competencias profesionales y actividades de los procesos asistenciales. Únicamente sistemas de información. Solo liderazgo y dirección. Exclusivamente promoción y programas de salud. Una finalidad de introducir criterios de calidad en contratos-programa, conciertos y convenios es: Incorporar continuidad de atención, satisfacción, eficiencia y evidencia científica en decisiones clínicas. Sustituir estándares por criterios implícitos no verificables. Eliminar la visión multidimensional para simplificar evaluación. Limitar la acreditación a equipamiento e infraestructuras. Las cuatro características del programa de acreditación incluyen: Evaluación por agencia externa independiente y resultado formal documentado. Exclusión de estándares por tratarse de evaluación por resultados. Carácter obligatorio en todo el sistema sanitario nacional. Evaluación realizada por personal del mismo centro siempre. Autorización, en este marco, se define como: Conformidad sobre cumplimiento de normas por empresa autorizada. Evaluación fiscalizadora de parámetros asistenciales. Establecimiento de criterios mínimos previos al inicio de actividad para preservar interés público. Evaluación externa voluntaria frente a estándares profesionales. Auditoría, en este contexto, tiene por finalidad principal: Fiscalizadora. Garantía de procedimientos. Preservar el interés público. Reconocimiento expreso de excelencia en gestión clínica. Entre las diez actividades básicas a evaluar en acreditación se incluye: Sistemas de información. Clima laboral y emocional del centro como único indicador. Cooperación internacional al desarrollo en salud. Propiedad intelectual e industrial del sistema. Entre esas actividades básicas a evaluar NO se encuentra: Liderazgo y dirección / coordinación. Accesibilidad y continuidad asistencial. Promoción y programas de salud. Infraestructura educativa universitaria externa al sistema. En el modelo andaluz, la mejora continua se establece como: Marco de actuación de todos los elementos del sistema. Un objetivo opcional solo para unidades acreditadas excelentes. Un requisito exclusivo para centros privados. Un resultado automático tras auditorías internas. El concepto de calidad se desarrolla sobre la base de: Proceso asistencial integral y único con continuidad asistencial como criterio clave. Proceso asistencial fragmentado por episodios sin continuidad. Exclusiva adecuación a estructura física y equipamiento. Únicamente satisfacción percibida sin evidencia clínica. En el modelo andaluz se incorpora como instrumento de gestión de la mejora: La autoevaluación. La autorización administrativa previa. La fiscalización por auditoría externa. La certificación ISO del control de calidad. Una característica del modelo andaluz de acreditación y calidad es: Orientado a resultados. Vertical. Parcial. Estático. Señale la opción que NO es característica del modelo andaluz según su formulación: Uniforme y coherente con el sistema. Progresivo. Integral. Excluyente y sectorial. Los estándares del modelo se definen tomando como referencia principal: El marco normativo de salud de Andalucía, los Planes de Salud y los Planes de Calidad. Exclusivamente la norma ISO 9000. Únicamente los contratos-programa con proveedores privados. Solo el benchmarking internacional sin adaptación normativa. Se afirma que los estándares constituyen un sistema: Cerrado y sin participación ciudadana. En continua evolución con incorporación de necesidades y expectativas ciudadanas. Inmutable por seguridad jurídica. Exclusivo para centros hospitalarios, no para otras unidades. Como soporte permanente y dinámico al proceso de certificación de centros/unidades se facilita: La aplicación informática web ME_jora C. Un registro de cooperación internacional (AACID). El dictamen “acreditación con reparos”. Un certificado ISO 9000 emitido por ENAC. Para obtener Acreditación Avanzada en centros/unidades se requiere: 100% del Grupo I y >40% del Grupo II. >70% del Grupo I con totalidad de obligatorios. 100% del Grupo II y >40% del Grupo III. >40% del Grupo III con totalidad de obligatorios. La Acreditación Óptima exige: >70% del Grupo I y >40% del Grupo II. 100% del Grupo I y 100% del Grupo II. 100% del Grupo I y >40% del Grupo II. 100% del Grupo I y >70% del Grupo III. La Acreditación Excelente exige: 100% del Grupo I y >40% del Grupo II. 100% del Grupo I, 100% del Grupo II y >40% del Grupo III. >70% del Grupo I con obligatorios y >40% del Grupo III. 100% del Grupo II y >70% del Grupo III. En la fase 1 del proceso de acreditación de centros/unidades, tras la solicitud: La agencia designa equipo evaluador y el centro propone responsable interno. Se realiza la visita de evaluación externa con informe final. Se activa el seguimiento post-acreditación por cinco años. Se resuelve por silencio administrativo estimatorio. La fase 2 (enfoque interno) se caracteriza por: Visita de evaluación del equipo externo al centro. Autoevaluación y evaluación interna con consulta del estado vía web. Emisión de dictamen procede/no procede sin informe de mejora. Revisión de informe por comité técnico de revisión autonómico. La fase 3 (enfoque externo) incluye: Visita de evaluación, comprobación de estándares y elaboración de informe de situación y mejora. Exclusivamente aportación documental sin visita. Solo reevaluación a los 6 meses por extinción de vigencia. Únicamente definición del mapa de competencias profesional. En acreditación de centros/unidades, la fase 4 corresponde a: Seguimiento. Preparación. Enfoque interno. Enfoque externo. Entre los cometidos de la Agencia de Calidad Sanitaria de Andalucía se encuentra: Diseñar, desarrollar y actualizar un modelo propio de calidad y programas de evaluación externa. Autorizar administrativamente la apertura de centros sanitarios. Acreditar empresas certificadoras industriales. Establecer el silencio administrativo del procedimiento autonómico. La ACSA está integrada en: La entidad nacional de acreditación ENAC. La Fundación Pública Andaluza Progreso y Salud. La agencia andaluza de cooperación internacional al desarrollo. Un consorcio universitario internacional de biomedicina. La misión de la ACSA incluye: Promover la excelencia y la garantía de calidad y mejora continua en beneficio de la ciudadanía andaluza. Certificar exclusivamente procesos ISO del sector industrial. Fiscalizar el cumplimiento presupuestario de todos los centros. Sustituir la gestión clínica por inspecciones documentales. La visión de la ACSA se orienta a: Limitar su acción al ámbito local exclusivamente. Situar el sistema como referente de calidad nacional e internacional mediante implantación progresiva de mejoras. Reducir la acreditación a equipamiento e instalaciones. Sustituir estándares por criterios implícitos no verificables. Entre los valores de la ACSA se incluyen: Independencia, objetividad, imparcialidad y confidencialidad. Exclusividad, centralización, verticalidad y confidencialidad. Rentabilidad, productividad, externalización y austeridad. Uniformidad, rigidez, obligatoriedad y sanción. Un objetivo de la ACSA es: Incrementar continuamente la confianza de la ciudadanía mediante garantía de servicios de calidad. Implantar obligatoriamente la acreditación en todos los centros privados. Sustituir los Planes de Calidad por auditorías internas. Limitar la evaluación a profesionales, excluyendo organizaciones. En la definición de competencia profesional (Ley 16/2003), se entiende como: Aptitud para integrar y aplicar conocimientos, habilidades y actitudes asociados a buenas prácticas para resolver problemas. Exclusiva acumulación de méritos administrativos. Cumplimiento documental de protocolos sin desempeño real. Solo capacitación técnica sin actitudes ni valores. El sistema de acreditación de competencia profesional comprende: Solo la acreditación final por órgano competente, sin evaluación previa. Proceso previo de evaluación del nivel y posterior acreditación por órgano competente. Únicamente autoevaluación sin evaluación externa posible. Exclusivamente auditoría fiscalizadora de protocolos. El acceso al sistema de acreditación del nivel de competencia profesional es: Voluntario. Obligatorio para todo el personal estatutario. Obligatorio solo para niveles directivos. Automático tras dos años de servicio. El reconocimiento del nivel básico de competencia se produce por: Superación de pruebas de selección o cumplimiento de requisitos de acceso. Acreditación excelente tras evaluación voluntaria. Dictamen de acreditación de centros con reparos. Certificación ISO 9000 por empresa autorizada. Los niveles a los que puede acreditarse la competencia profesional, desde el básico, incluyen: Avanzada, Experto y Excelente. Inicial, Intermedia y Superior. Provisional, Definitiva y Permanente. Óptima, Excelente y Distinguida. La fase de evaluación de competencias es realizada por: La ACSA y debe ser independiente de la gestión de centros y servicios. La secretaría general, siempre por inspección documental. ENAC, mediante auditoría fiscalizadora. AACID, mediante programas de cooperación internacional. La fase de autoevaluación en evaluación de competencias implica: Recopilación y aportación de pruebas procedentes de la actividad profesional. Únicamente entrevista con evaluador externo sin evidencias. Emisión inmediata de resolución por silencio administrativo. Revisión del informe por comité técnico tras resolución denegatoria. La evaluación externa de competencias puede basarse en: Análisis de historias clínicas, técnicas de simulación y análisis de casos. Solo cuestionarios de satisfacción ciudadana. Únicamente indicadores de estructura del centro. Exclusivamente revisión de protocolos sin casos clínicos. El mapa de competencias se define como: Documento que recoge agregadamente el conjunto de competencias correspondientes a la categoría/puesto/grupo profesional. Listado de estándares ISO aplicables al control de calidad. Informe de situación y mejora del centro tras visita externa. Resolución administrativa de acreditación por cinco años. En este marco, los estándares se conciben como: Ponderación de criterios de desarrollo del mapa de competencias determinada reglamentariamente. Opiniones subjetivas sin ponderación. Requisitos mínimos de autorización administrativa previa. Indicadores exclusivos de satisfacción percibida. El manual de Competencias Profesionales resultante está estructurado en: 5 bloques y 10 criterios. 10 bloques y 5 criterios. 3 bloques y 12 criterios. 7 bloques y 7 criterios. Entre las fases metodológicas para competencias se incluye: Definición de Buenas Prácticas como comportamientos observables. Sustitución de evidencias por criterios implícitos no verificables. Eliminación de pruebas instrumentales de medición. Exclusión de comités técnicos asesores del proceso. Las evidencias se clasifican en: Tres grupos (I, II y III). Dos grupos (básicas y avanzadas). Cuatro grupos (A, B, C y D). Un único grupo común sin gradación. Las evidencias del Grupo I se caracterizan por: Relacionarse con derechos ciudadanos, personalización y rol profesional; un pequeño porcentaje es esencial y debe cumplirse. Ser exclusivas de un profesional referente del sistema. Ser solo de investigación biomédica avanzada. No incluir en ningún caso rol docente o gestor. La fase de acreditación (tras evaluación) es realizada por: La Secretaría General de Salud Pública e I+D+I en Salud. La entidad nacional de acreditación ENAC. Una empresa certificadora privada ISO. El comité técnico asesor del centro evaluado. La solicitud de acreditación profesional puede tramitarse: Únicamente de forma presencial. Mediante solicitud dirigida al órgano competente y también por vía telemática. Solo mediante oficio interno del centro sanitario. Solo mediante la aplicación ME_jora C. A la solicitud debe acompañarse: Informe del resultado del proceso de evaluación del nivel de competencia emitido por la entidad evaluadora designada (ACSA). Certificado ISO 9000 del centro donde presta servicios. Dictamen de acreditación de centros (óptima) del último año. Informe de cooperación internacional en salud. El plazo máximo para resolver y notificar la resolución es de: 1 mes. 3 meses. 6 meses. 2 meses. Transcurrido el plazo sin resolución notificada, el silencio administrativo se entiende: Estimatorio. Desestimatorio. Suspendido por defecto. Nulo de pleno derecho. La vigencia de la acreditación profesional, con carácter general, es de: 2 años. 3 años. 4 años. 5 años. Si se deniega el nivel solicitado, no podrá presentarse otra solicitud hasta transcurrido: 1 año. 6 meses. 2 años. 3 meses. El plazo para solicitar la reacreditación por extinción de vigencia se sitúa en: Los 6 meses anteriores a la finalización. Los 30 días posteriores a la finalización. En cualquier momento sin referencia temporal. Solo tras un año completo desde la extinción. La reacreditación puede solicitarse: Por extinción de vigencia o para acceder a un nivel superior, siguiendo el mismo procedimiento. Solo por extinción, nunca para subir nivel. Solo para subir nivel, nunca por extinción. Únicamente por cambio de destino o categoría profesional. En caso de solicitar revisión del informe del resultado de la evaluación, se prevé: Revisión ante un comité técnico de revisión. Revisión exclusivamente ante ENAC. Revisión ante una empresa certificadora ISO. Revisión automática por silencio administrativo. En acreditación de competencias, la evaluación se realiza teniendo en cuenta: El mapa de competencias y los estándares definidos por el órgano acreditador. Exclusivamente los años de antigüedad del profesional. Solo la satisfacción percibida por los pacientes. Únicamente indicadores de estructura del centro. En el procedimiento, el órgano responsable de la acreditación establece: Metodología y criterios de valoración para cada competencia profesional. El plan andaluz de seguridad alimentaria. Los criterios mínimos de autorización previa de centros. La acreditación de empresas certificadoras industriales. El “nivel básico” de competencia profesional se reconoce por: Superación de pruebas de selección o requisitos de acceso al sistema. Cumplimiento del 100% del Grupo I y II de estándares. Cumplimiento de >40% del Grupo III. Dictamen de acreditación de centros con visita externa. En la clasificación de evidencias, el Grupo II se vincula a: Actuación profesional referente para el resto del sistema. Actuación profesional madura y consolidada con mayor exigencia que el Grupo I. Exclusivamente evidencias esenciales obligatorias del Grupo I. Evidencias de cooperación internacional y sostenibilidad ambiental. El Grupo III de evidencias describe: Un profesional referente para el resto del sistema. Un profesional en nivel básico de acceso. Un profesional que solo desempeña docencia. Un profesional sin rol asistencial, docente ni gestor. En la acreditación de centros/unidades, el resultado formal se recoge en: Un documento que, con escala gradual, determina si supera o no exigencias para dictamen positivo. Un acta interna sin validez externa. Un informe verbal sin registro documental. Una autorización administrativa previa al inicio de actividad. Entre las características del programa de acreditación, se incluye que: La evaluación de conformidad la realizan evaluadores independientes de la organización examinada. La evaluación debe ser siempre interna por miembros del centro. No existe modelo de estándares, solo indicadores financieros. La participación es obligatoria por norma general. La participación en procesos de acreditación/certificación se describe como: Voluntaria, promovida e implantada ampliamente y vinculable a objetivos/compromisos de calidad. Obligatoria en todo el sistema sin excepciones. Reservada a centros privados concertados. Exclusiva de unidades docentes universitarias. Se señala que el organismo evaluador en acreditación puede ser: Privado o gubernamental, pudiendo estar distante, pero el equipo debe desplazarse al centro solicitante. Siempre el propio centro por autoevaluación exclusiva. Únicamente un organismo local sin desplazamiento. Solo una empresa certificadora ISO acreditada por la consejería. En el ámbito de la industria, se asocia de forma característica: La certificación ISO a valorar el sistema de gestión de la calidad, y el premio EFQM a acreditar excelencia empresarial. La acreditación sanitaria a comprobar solo control de calidad industrial. La autoevaluación EFQM como método externo por definición. La certificación ISO como dictamen con reparos del hospital. En relación con evaluación interna/externa, es correcto que: Depende de quién la realice: interna por la propia institución o externa por organismos ajenos. La evaluación es siempre externa por definición. La evaluación interna solo existe en auditorías fiscales. La evaluación externa no utiliza estándares previamente fijados. En la definición del dictamen de acreditación, una de las posibles conclusiones es: Procede la acreditación del centro. Procede la certificación ISO del control de calidad. Se autoriza la apertura administrativa del centro. Se concede el nivel básico por superación de pruebas. |




